martes, 24 de junio de 2008

Arequipa II (Almuerzo: Sólo para carnívoros)


Es muy probable que para comer en Arequipa cada quien tenga sus lugares favoritos. Tomando en cuenta que ahora existen restaurantes típicos, clásicos y gourmet, la lista es bastante grande. Sulu es un restaurante turístico que ofrece platos típicos de comida arequipeña. Atiende en un amplio local de dos pisos con varios ambientes. Suficientemente grande para que los mozos se pierdan con el pedido y demoren más de la cuenta en atender, como me ha sucedido en las tres ocasiones que he comido en este lugar. Que paciencia la mía. 

Doble. Chicharrón con rocoto relleno.
En esta ocasión pedí el Doble: Chicharrón de cerdo acompañado de rocoto relleno y pastel de papa. Es una buena combinación pero esta vez me fallaron pues el rocoto estaba más relleno de verduras que de carne, recurso manido que utilizan algunos restaurantes para rebajar costos. La textura del pastel de papa sufrió por el recalentado. Felizmente el chicharrón fue un punto aparte. Muchas veces he escuchado que para comer buen chicharrón hay que pedir la porción con hueso y en esta ocasión pude comprobarlo. La carne tenía un sabor delicioso, cocinada en su punto y perfecta para comer sin ningún aderezo ni zarza de cebolla. Solita se defendía 

Chuleta mixta
En alguno que otro post he mencionado que de vegetariano tengo muy poco y de carnívoro todo. Por eso ordené como segundo plato una chuleta mixta. Son dos chuletas fritas de cerdo y res, acompañadas de verduras encurtidas y papa dorada. Siempre me dijeron que en Arequipa se come la mejor carne y luego de comer en el Sulu no lo pondría en duda. No tuvieron que esforzarse mucho, la carne mantenía todo sus sabores porque el punto de cocción fue adecuado. Las verduras encurtidas son una agradable variante del arroz y papas fritas que solemos consumir en Lima. Obvio estas chuletas se comen tal cual sin ningún aderezo o ají especial.
El postre fue lo mejor del almuerzo. Con el tiempo he aprendido a prescindir de las etiquetas y con mayor razón en una ciudad de donde no soy originario. Jamás le voy a enseñar a un arequipeño cuál es la mejor comida. Pero sí puedo recomendarle a ustedes el queso helado del Sulu. Tiene el toque perfecto: ni muy aguado ni muy empalagoso. Tiene ese sabor casero que sólo se logra con la receta de la abuelita. Y la porción es inmensa. Alcanza sobrado para toda la familia. Luego he probado otros quesos helados en la ciudad, en versiones gourmet y de carretilla pero ninguna se le iguala. Es obligatorio que luego de consumir este almuerzo recargado de calorías pidan una copita de anís Najar. Alegra el día, cae muy bien y ayudará a la digestión. Recomiendo el Sulu si es que le dan más importancia a la cantidad que a la calidad. No encontrarán platos muy elaborados pero sí recteas tradicionales. No se No olviden ir con bastante tiempo pues la atención es lenta y su ubicación está algo alejada del centro.

Sulu queda en Av. Progreso N° 202, Huaranguillo.
Volvería: Sí. Es un restaurante para calmar el antojo.

domingo, 15 de junio de 2008

Arequipa I (Desayuno: Adobo en Cayma)

El adobo es uno de mis platos favoritos. Me gusta tanto que me he vuelto un experto cocinándolo. Sólo hay que comprar medio kilo de costillar de cerdo, dejarlo en salmuera toda la noche en chicha de jora, ajos y otros ingredientes que garantizarán un sabor perfecto. Al momento de prepararlo hay que medirse un poco con el ají colorado y echar un toque de azúcar para equilibrar la acidez de la chicha. El toque final es un cucharadita de orégano bien restregado. Combinado con arroz blanco y camote sancochado es un éxito absoluto. Durante mi último viaje a Arequipa aproveché la oportunidad para probar el adobo de Cayma. Según me comentario varios lugareños es el mejor de toda la ciudad. 

El lugar escogido para desayunar adobo fue Sabor Caymeño. Es un restaurante muy sencillo, como todos los de la plaza de Cayma, pero se notaba aseado. El adobo arequipeño tiene bastante caldo porquese come con pan de tres puntas como único acompañamiento. La porción es más que suficiente para una sola persona. La carne de cerdo estaba cocida en el punto ideal pero el sabor del caldo me pareció algo fuerte. Creo que se les pasó lamano con el ajo. Es obligatorio que después de comerlo pidan un mate o un té piteado (té con un chorrito de anisado) para que no les caiga pesado. Comer adobo en Cayma es parada obligatoria en Arequipa. Tal vez haya sitios mejores pero en mi caso, el desayuno se toma temprano y este era el único restaurante abierto a la hora que fui.

Sabor Caymeño queda en Plaza Cayma 112, Cayma.

jueves, 5 de junio de 2008

Sweet Garden II (No sólo de pan vive el hombre)

Tal como mencioné en el primer post sobre el Sweet Garden una sola visita no sería suficiente para probar sus incontables variedades de panes salados y dulces. Hay tantas opciones para escoger que me tomé varios minutos recorriendos los anaqueles en busca de algo que llame mi atención. 

Panes dulces
El chifón de coco con mermelada de naranja es insuperable. Tiene una textura muy suave y una ligera cobertura de mermelada de naranja que no resulta empalagosa. También compré un rollo de chocolate relleno de fudge y un pan danés relleno de dulce de leche. Ambos fueron una decepción pues al igual que otras panaderías el relleno se quedó en las puntas del postre mientras que adentro no tenía nada. El keke de pecanas cumplió mis expectativas auqnue no es nada especial. Es un simple bocadillo para comer a media mañana o en la tarde con el café. 

Panes salados
No me fue mejor con los panes salados. Su pan de tres quesos sólo tiene queso en la parte superior del pan como un gratinado pero adentro es un simple pan de yema con sabor a ajo. No sé donde estaban los tres quesos a los que hacía referencia el nombre. La brocheta de prosciutto es un pan de masa de hojaldre con pequeñas tajadas de prosciutto. Es muy rico y luego de calentarlo, un excelente acompañamiento para el capuccino que pedí. La empanada de carne Sweet Garden fue otra decepción. El relleno es muy pobre y encontré más aceitunas que carne. La masa es muy endeble pues apenas la hinqué con el tenedor se desarmó. Compré tambien muffins de plátano y chocolate que no tenían nada que valga la pena mencionar.
Con esto doy por cerrado el capítulo Sweet Garden. Me gusta el sitio, tiene tortas de excelente presentación, postres de buena calidad, sobre todo sus cheesecakes, pero en lo referente a sus panes brindar una gran variedad implica el riesgo de que algunos aparezcan en los anaqueles sólo por cumplir. Si visitan esta panadería tómense su tiempo en escoger detenidamente lo que comprarán para no llevarse una decepción.

lunes, 2 de junio de 2008

¿Tortas de novia? (¡Las de antes!)

Cuando era niño y me arrastraban vestido de gala para asistir a una boda sólo había un motivo que me hacía soportar la interminable ceremonia: la torta de bodas. En mis primeros recuerdos están grabadas aquellas escenas en las que luchaba por colarme entre los invitados y conseguir una porción de ese queque de frutas secas cubierto con una suave masa glacé. Nunca faltaba una tía con cara de institutriz alemana que me mandaba a rodar con el cuento de “los adultos primero”. Es ahí cuando adoptaba mi faceta de niño bueno y utilizaba mi infantil poder de convicción para que mi mamá ceda la suya o pida otra porción para su adorable retoño.

¿Esto es una torta de novia?
Por eso cuando en la última boda que fui me entregaron el esperpento de la foto no tuve mejor idea que dedicarle un post. La porción es minúscula y las frutas secas brillan por su ausencia. Además por el sabor y textura que tenía este queque es obvio que su periodo de caducidad ya había pasado. No logré averiguar el nombre del catering ni se cuánto habrán pagado, pero con mis conocimientos básicos de repostería hubiera preparado algo mejor que eso. Pueden ahorrar en fiesta, en champagne, en decoración pero la torta de bodas es sagrada. Al menos en la mía prometo que no jugaré con la ilusión de los niños.