lunes, 30 de marzo de 2009

La lista negra II (En serio ¡No vayan!)

6. Chili’s (Ovalo Gutiérrez)No soporto el Chili’s. La actitud de los chicos que atienden me parece impostada, su comida es un desastre y los únicos comentarios a su favor siempre los he escuchado de extranjeros. Tengo una amiga peruana a la que le encanta el Chili's pero ella sólo va para comer papas fritas, así que no cuenta. No creo que sean anticuerpos pues de puro obstinado he cenado tres veces en este lugar y las tres veces he salido con hambre. Pero debo confesar que he aprendido a relajarme tirándole dardos a su carta.

7. Friday’s (Ovalo Gutiérrez)Igual que el Chili’s con la diferencia que sus precios son prohibitivos. Un amigo celebró su cumpleaños en el Friday’s. Pedimos una de sus “torres” y lo que vino fue un plato de tortillas, uno de pura lechuga y el tercero de encebollado con cuatro trocitos de carne. Es lo que no termino de entender. ¿Por qué pagar tanto por un sitio dónde ni los tragos ni la comida vale la pena? ¿Por qué siempre escucho gente que me dice que ese es su “point”? La respuesta se la dejo a los sociólogos.

8. El Limón (Av. del Aire 556-558. La Victoria)Siempre tengo la esperanza de encontrar un huarique y esta casa convertida en restaurante me dio la impresión que había acertado. Bastó con probar su intragable chaufa de mariscos para darme cuenta que me había llevado un chasco. Este plato tenía textura de risotto (créanme, sabe más horrible de lo que suena) y no tenía sabor ni mariscos. La moza me preguntó: ¿Señor qué pasó, no le gustó? Y le respondí: No que va, es que me acordé que soy alérgico a los mariscos.

9. Mar de Copas, El Molinero y el resto de la avenida Rosa ToroCuando estaba en la universidad acostumbraba almorzar en esos restaurantes. Bueno, almorzar es un decir porque ese era el pretexto para incontables celebraciones universitarias que comenzaban con un “cebichito” y terminaban con la mesa llena de botellas de cerveza. En resumen, si quieren ir a una avenida dónde los restaurantes paran repletos, no hay anfitrionas sino jaladores y además ambulantes insoportables que interrumpirán el almuerzo, están en el sitio correcto. Si alguien puede refutarme publicaré feliz el comentario.

10. Sarita (Km. 43 Panamericana Sur, Punta Hermosa)¿El mejor chicharrón de Lima? Como dicen los mexicanos: Si tú, ándale. Fui un típico domingo de playa a comer en este lugar. La mala atención y la burda imitación de chicharrón que me sirvieron fueron suficientes para incluirlo en esta lista. Asumo que es de esos lugares que sólo sacan provecho de su nombre. El mejor chicharrón existe pero se merece un post aparte.

jueves, 26 de marzo de 2009

Profiteroles (¡Gracias R.!)

Cuando era niño acostumbraba hojear revistas de cocina y disfrutaba viendo las fotos de los innumerables postres que no sabía preparar. Si reviso en lo más hondo de mi subconsciente encontraré grabada una foto: Una increíble torre de profiteroles encaramelados llamada croquembouche. Y ese recuerdo vino a mi mente cuando una amiga tuvo la cortesía de invitarme los profiteroles que había preparado y aunque me hizo prometer que no escribiría de ellos en el blog no puedo dejar de mencionarlos. Desde niño me enseñaron a no ser malagradecido y esta es mi manera de decir gracias.

Estos profiteroles bañados de caramelo y chocolate estuvieron exquisitos. La clásica textura de la masa, crujiente por fuera y ligosa por dentro, la crema pastelera de sabor suave y la cantidad suficiente de chocolate y caramelo. Admiro la paciencia con la que fueron preparados porque la cobertura de chocolate derretida y yo no hemos sido buenos amigos en mis largas jornadas culinarias. No los iba a comer sin acompañamiento, así que, y para espanto de mi estimada amiga R., los serví con una bola de helado de torta de chocolate de Fragola y el “maridaje” fue una Coca-Cola Zero. ¡A eso se le llama postre!

Desde mi humilde blog, muchas gracias R.

viernes, 20 de marzo de 2009

San Antonio II (Postres)

Hace un par de días conversando con una amiga, quién disfruta comiendo tanto como yo, le hice una pregunta aparentemente sencilla: ¿Conoces otro sitio, aparte del San Antonio, dónde hagan buenos postres con crema pastelera? Su respuesta no logró convencerme y me di cuenta que en este rubro no hay competencia. ¿Quién no ha llevado postres del San Antonio a algún almuerzo para quedar bien con el anfitrión?

En San Antonio el ingrediente básico de sus postres es la crema pastelera. De sabor exquisito, fresco y nada empalagoso no tiene igual en todo Lima, razón por la cual sus relámpagos, o "éclair" para los puristas, son extraordinarios. Si hablamos de aquellos postres que también tienen frutas entonces tenemos un ganador indiscutible. Es más si también le agregamos cobertura de chocolate alcanzaremos niveles celestiales.

Ante la gran variedad de opciones sólo me limitaré a mencionar mis postres favoritos. En primer lugar la delicia de chocolate, que se me antoja uno de los postres más espectaculares que he probado: pasta frolla, crema pastelera, fruta confitada, pisco (aunque no se nota mucho) y profiteroles. Luego está la tira de chocolate (bizcochuelo de chocolate, crema de chocolate, salsa especial de chocolate y granitos de trufa) Para los amantes del chocolate es el postre ideal. Para el resto podría resultar algo empalagosa, mejor es compartirla. Finalmente el Parisien: Pasta de hojaldre, bizcochuelo de vainilla, crema pastelera y frutas. Este postre es la mayor prueba de que en el San Antonio sólo se utilizan los mejores ingredientes.

Con este post cierro el tema del San Antonio. Queda mucho por decir de este lugar pero dejaré que ustedes, estimados lectores, descubran el resto de la historia por su cuenta. Es uno de los pocos lugares donde se combina buena atención, excelente calidad de sus productos y sobre todo, precios asequibles. San Antonio sabe hacer honor a su slogan: la tradición de ayer, la tecnología de hoy y la calidad de siempre. ¡Nunca cambies!

San Antonio queda en Av. Primavera 373, Santiago de Surco.
Teléfono 372-7677

miércoles, 11 de marzo de 2009

La lista negra I (¡No vayan!)

Hay un frase que siempre repito a las personas que recién me conocen: ”Lo único que puede hacerme enojar siempre estará relacionado con la comida” Que no les extrañe entonces que una de las principales razones para escribir el blog fue advertir sobre aquellos lugares que visitaba y me dejaban un mal sabor de boca. Es más, existen lugares tan malos que no vale la pena ni siquiera escribir una reseña. Sin embargo como todas las malas experiencias siempre dejan alguna enseñanza las resumiré en una lista. Aquí va la primera parte de esta lista negra.

1.La Chaucalla (Calle Enrique Palacios 420, Miraflores)
El peor restaurante de comida arequipeña en todo Lima. Son tan optimistas que ofrecen un buffet arequipeño pero ni siquiera tenían una botella de Kola Escocesa, en la estación de entradas sólo había puras “zarzas” (¿Dónde quedó la ocopa y el rocoto relleno?) y en la de postres no había queso helado. La gran interrogante es: ¿Cómo sobreviven todavía?

2.Manjares peruanos (Av. San Luis 1984, San Borja)
Que un lugar siempre esté lleno no necesariamente indica que sea bueno. Bastan dos ejemplos: Un arroz con leche sin leche condensada y un bavarois con la salsa inglesa más aguada que he probado en mi vida. Que yo sepa preparación casera no es sinónimo de baja calidad. Para empeorar la situación es de esos sitios dónde apenas dejas la cucharita en la mesa ya te están quitando el plato e instando a que desaparezcas de inmediato para sorprender a otro incauto. ¿A la gente le gusta que la estafen o es que se les ha malogrado el buen gusto?

3.Todas las franquicias de hamburguesas
Tengo grabada en la mente la última vez que visité un Burger King. Fue cuándo Bembos lanzó su hamburguesa parrillera. Yo estaba en el Food Court del Jockey Plaza y me di cuenta que para hacer la competencia Burger King exhibía la foto de una nueva y espectacular hamburguesa que venía con salsa especial y chorizo en rodajas. El remedo de hamburguesa que me sirvieron me hizo recordar aquella escena en el fast food de la película Un día de furia (Falling Down) Lamentablemente, a diferencia de Michael Douglas, yo no tenía una ametralladora.

4.El Cordano (Calle Ancash 202, Lima)
Es probable que esta crítica no le agrade a mucha gente pero lo siento. Para comer no basta que un lugar sea tradicional, también cuentan el sabor de la comida, el servicio y el ambiente. Un mozo me tiró la carta, otro le gritó a unos turistas y de remate me sirvieron un pisco sour que era más espuma que trago. Será todo un clásico pero con esa introducción no me quedaron ganas de probar sus famosos sánguches. La cereza del pastel: el ambiente tan desaseado (¡aserrín en el piso!) me deja con la duda si conocerán el significado de la palabra higiene.

5.Piscobar (Calle Cantuarias y José Tello, Miraflores)
Para cerrar la primera parte de la lista reseño un lugar que visité hace poco. 16 soles por un pisco sour insoportablemente ácido. Pedí que lo cambien y me trajeron uno tan dulce que parecía raspadilla. Para empeorar la situación el pisco debe haber sido de tan baja calidad que con solo dos sorbos me intoxiqué. Me devolvieron la plata pero no las ganas de volver por ahí.