miércoles, 11 de abril de 2012

Panchita (¿Va o no va?)

Actualización 10.04.12
Una nueva visita a Panchita sigue dejándome con más dudas que certezas. Dos platos típicos muy conocidos no pasaron la prueba de fuego. ¿Estarán llegando al nivel en el cual importa más la cantidad que la calidad? ¿O  estará pesando mucho la marca Gastón Acurio?
  
Esta vez para comenzar mi almuerzo elegí un rocoto relleno horneado a la leña con carne guisada y un cremoso pastel de papa. Primer problema, el rocoto no fue preparado adecuadamente porque estaba muy picante. Yo lo soporto porque me gustan los sabores fuertes pero un turista saldría pitando. Segundo, el pastel de papa estaba todo desarmado y si lo comparo con los que comí en Arequipa me pondría a llorar. Tercero, si lo hornearon a la leña no me dí cuenta porque su sabor y textura no tenían nada que indique una cocción especial. Prescindible.

Para el segundo plato elegí el agachadito, tallarines saltados con pollo, con sabor a sopa seca de chifa (¿?), acompañado de un tazón  de crema de carapulcra. No se equivoquen como yo, este plato no guarda absolutamente ninguna relación con el popular manchapecho. Es un tallarín saltado correctamente preparado, con gusto ahumado, sazón moderada y con los fideos cocidos al dente. No pude identificar otro ingrediente que explique la definición de la carta. La carapulcra estuvo buena, de textura cremosa y con un agradable sabor casero. Los platos funcionaron individualmente pero la combinación se me antoja una fusión fallida.

Panchita sigue mostrando altibajos en la calidad de sus platos pero donde se mantiene constante es en los precios elevados de su carta. Como dije antes, vayan en grupo y prescindan del pan y las bebidas alcohólicas porque sólo contribuirán a elevar el monto final de la cuenta.

Panchita estaba en la lista de restaurantes que hace tiempo quería conocer. Sin embargo la diversidad de comentarios que había escuchado ("Imposible conseguir mesa", "¡Te cobran el pan!", "Como siempre para lleno cocinan mal") me servía de pretexto para seguir dilatando la visita. Hasta que un día armado de toda la paciencia del mundo decidí hacer una reserva (previa advertencia telefónica que sólo daban tolerancia de 10 minutos) para visitarlos y saber de una buena vez que se ocultaba tras esas paredes grises en la calle Dos de Mayo.

Para comenzar el almuerzo quise despejar una de las más grandes intrigas que había escuchado de Panchita: el pan. De acuerdo a la carta "un delicioso pan de papa amarilla salido del horno de leña" acompañado de una mantequilla de hierbas y una crema de ají. Sinceramente no le encontré nada espectacular que justifique el precio de carta o los comentarios que había escuchado. Y acá viene el quid del asunto. Si Panchita ofrece porciones muy generosas de sus platos, ¿vale la pena llenarse con pan? Y si les parece caro pagar 7.50 por persona por cada dos panes, entonces ¿por qué no pedir que sólo traiga una porción? Tengan en cuenta que los mozos jamás lo dirán pero no es obligatorio aceptar el pan en la mesa.

De entrada escogí los portobellos al ajo perejil, según la carta "super portobellos asados a la parrilla con ajo, perejil y aceite de oliva". Para mi disgusto la sazón era muy ligera y tampoco le sentí el sabor ahumado que esperaba de una cocción a la parrilla. Quizá el tiempo de cocción fue muy breve o mis expectativas con los portobellos fueron demasiado altas. No sé porque le tengo tanta fe a estos hongos, igual siempre terminan decepcionándome. Seguiré insistiendo en busca de los portobellos perfectos porque en Panchita no los encontré.

El Gran a lo pobre (Milanesa de chuleta de cerdo con tacu-tacu de frejol negro a la chorrillana, plátano de la isla y huevo frito a la rabona sobre pan frito) no es un plato sino un homenaje a la comida casera, contundente y preparada al mejor estilo. Un extraordinario tacu-tacu de frijoles negros, crocante y de muy buena sazón, una soberbia milanesa de cerdo empanizada hasta decir basta, y un huevo frito con salsa criolla servido sobre pan frito. ¿Se puede pedir algo más a la vida?. El conjunto de sabores, texturas y aromas resultaron en un plato que considero uno de los más sabrosos que he probado en mucho tiempo. Eso sí, tengan en cuenta que puede resultar muy pesado. Recomendable tomar una infusión o un bajativo.

No me iba a quedar con las ganas de probar sus anticuchos así que ordené uno de corazón. Y si bien dicen que es su especialidad siento que no pudo competir en tamaño ni sazón con el plato anterior. Los anticuchos tenían un buen punto de cocción y una sazón correcta pero no encontré una cualidad que los haga destacar. Para mí lo mejor fueron los acompañamientos: papas doraditas y crujientes hasta decir basta y una porción generosa de choclito dulce. Las salsas de acompañamiento no estuvieron al nivel del plato, con decirles que preferí combinarlos con la crema de ají que vino junto al pan.

Para terminar ordené la degustación de cheesecakes peruanos: saúco y lúcuma acompañados de crema inglesa. Y este fue uno de los puntos más débiles de todo el almuerzo. Decir "cheesecake de" implica que el postre este bañado en una jalea de la fruta indicada. Poner cinco bolitas de saúco no significa que tu torta de queso se convirtió en un flamante cheesecake de saúco. Lo mismo con la crema inglesa, esas cuatro gotas sólo me acompañaron en la primera cucharada del postre. Por favor díganle a la repostera que no sea tan amarrete o mejor cambien el nombre del postre en la carta para que los clientes extranjeros no piensen que los peruanos servimos postres tan mezquinos.

Hasta allí todo transcurrió normal. La atención del mozo estuvo de muy buena a excelente y la visita me había dejado un buen sabor de boca. Sin embargo una semana después volví y me encontré con una situación radicalmente diferente. ¿Habrá tenido que ver con el cambio de mesa?

Comencé con el piqueo Panchita, papas rellenas, chicharrones, camote frito, salsa criolla, yuquitas con ocopa y choclo a la huancaína. Leyéndolo en la carta me saboreaba un piqueo extraordinario pero cuando llegó a la mesa pensé que era una porción personal. ¿Qué tan caro puede ser que pongan más de cuatro boliyucas o una porción más grande de choclo a la huancaína? Los sabores estuvieron muy cumplidores, buena sazón de las salsas, textura muy suave de las papas rellenas y un chicharrón jugoso y de buen sabor (punto aparte para el delicioso pellejo crocante). Sin embargo me parece que el tamaño del plato no justifica el precio para nada.

Luego pedí el ossobuco entero para dos, según la carta "asado horas en su jugo" y acompañado de puré batido de papas. La verdad, para ser un plato bandera y después de todo lo que me hicieron esperar, no me pareció nada extraordinario. Alguien definitivamente se olvidó del frasco de sal y pimienta porque no le sentí ese sabor concentrado que debe tener el verdadero ossobuco. La salsa parecía hecha a último momento y en cuanto al puré tampoco ayudó a mejorar la situación. Un plato cumplidor pero no lo que se esperaba.

El punto bajo de esta visita fue cuando pedí una porción de arroz con choclo como acompañamiento. Cuando el mozo la trajo, de inmediato le hice notar que no había un solo grano de choclo a la vista. Su indolente respuesta "Es que están adentro" no me iba a dejar tranquilo así que partí el molde y me encontré con una porción de arroz solo. Volví a reclamar y trajo la misma porción pero esta vez con cinco granos de choclo. Lamento la foto pero quiero graficar como me sentí cuando no pudieron cumplir algo tan simple. Un curso de honestidad para sus mozos no estaría de más.

Panchita me dejó con un gran signo de interrogación. Todo lo bueno que hicieron en la primera visita lo borraron de un plumazo en la segunda. Lo peor es cuando un mozo intenta verme la cara como si yo fuera un novato. Mis recomendaciones, vayan en grupo porque los platos son grandes, no se emocionen con el pan y tampoco tomen licor porque la cuenta se va a inflar tremendamente. Eso sí, les aconsejo ir temprano porque después se llena y ahí sí que les van a servir cualquier cosa.

Panchita queda en Av. Dos de Mayo 298, Miraflores.
Horario: L-S de 12:00 a 12:00 a.m. D de 12:00 a 5:00 p.m.
Ticket promedio: S/.80 por persona.
Teléfono 242-5957. No aceptan reservas domingos ni feriados.
¿Volvería?: Sólo en el mediano plazo porque tiene sus altibajos y los precios son altos.

18 comentarios:

katiadocumet dijo...

Mi experiencia en Panchita fue similar. La primera fue muy buena, yo quedé maravillada con el anticucho de pez espada, pero en general todo me pareció excelente. Mi segunda visita luego de unos meses fué caótica. Desde la atención hasta la calidad de la comida. Que un mozo se atreva a contestarte de esa manera es imperdonable y el cheesecake con dos bolitas de sauco y 3 gotas de salsa inglesa es lamentable! Excelente post!!

Gabriela dijo...

Tenía curiosidad por este restaurante. Tanto que hace un par de meses se lo recomendé a una amiga que estaba de visita en Lima. Es la última vez que recomiendo un sitio sin haberlo probado antes: me contó lo que comió y me contó cuánto pagó. Llegué a la conclusión de que el precio no guarda proporción con la calidad. Y lo confirmo leyendo tu post. Ese supuesto arroz con choclo es una burla.

Renzo dijo...

Estimada Katia

A mi pareció un capítulo de "La Dimensión Desconocida" ¿Tan rápido puede cambiar un restaurante en una semana?

Lo que más me disgustó fue la insolencia del mozo. En situaciones así la cuenta se devuelve sin un céntimo de propina.

Saludos

PS: Saludos para Hipólito. En cualquier momento cuelgo las fotos.

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

Sólo me la jugaría por el "Gran a lo pobre". El resto de platos cumplen pero están muy sobrevaluados.

Y si no guardas cuidado en un par de segundos la cuenta puede aumentar al doble.

Ojo con el tema del pan porque el mozo a veces te lo pone en la mesa sin preguntar. Lo que nadie sabe es que te puedes negar a recibirlo si no quieres comer los panes más caros de Lima.

Saludos

Cyrano dijo...

Yo pedi los anticuchos de corazon y me sirvieron unos enormes y ricos,en su punto,para mi gusto los mejores que he comido. luego un lomo saltado sabrosisimo,me sirvieron tanto que lo comparti con uno de mis dos acompañantes.El tercero pidio papa a la huancaina,nada del otro jueves,pero cuando le llego el tacu tacu que describes, lo tuvimos que acabar entre los tres,el pan no me llamo la atencion.Llegamos a la una y sin reserva.Encima nos parecio barato. Renzo:¿ Fuimos a otro sitio o es que ese dia estaban de oferta ?
(tildes omitidas adrede)

Renzo dijo...

Estimado Cyrano

Sabrás que la primera vez incluso llamé al jefe de salón para felicitarlo por lo bueno de la experiencia. Incluso le hice notar en el mejor de los tonos el defecto de sus postres.

¿Qué fue? ¿Panchita tiene días de 2x1 acaso? Ja ja ja

Saludos

Gabriela dijo...

Debe ser que en Panchita tienen una manera de detectar a aquellos comensales que van por primera vez: a esos los tratan de lo mejor. Ya para la segunda vez te consideran caserito, y el buen trato se acaba.
Es eso, o es la dimensión desconocida que mencionas en tu respuesta a Katia.

Hugo dijo...

Hola Renzo, recién empiezo a leer tu blog pero me parece muy bueno. Me deleitaré leyendo todo lo que pueda! (hay que respetar horas de oficina!)

Respecto a Panchita, ciertamente tiene sus errores. Te recomiendo que pruebes el anticucho de pez espada que me parece remarcable. También hay un trago que se llama Lolita y se hace sobre la base de lichi. El barman, Abel, es muy entretenido. La última vez que mi esposa y yo fuimos a cenar a Panchita, preferimos comer en la barra por lo divertido que la pasamos con Abel.

Renzo dijo...

Estimado Hugo

Gracias por tus comentarios. Este blog representa una lucha diaria por encontrar buenos lugares para comer.

Panchita se merece una tercera visita pero eso ya será para el 2012. Haré caso a tu recomendación.

¡Saludos!

Cinthya dijo...

Hola! Te cuento que a mi también me gusta el buen comer, y también fui con grandes expectativas a Panchita ( por eso fui el día de mi cumpleaños) pero ingrata fue la sorpresa cuando empecé a saborear los platillos..desilusión total.

Los tallarines al pesto estaban lejos de estar ' al dente ' y el tacu tacu estaba carente de sal...Quice desaperecer el mal sabor con un trago de la carta ( del cual ya me olvide hasta el nombre, gracias a Dios..) y nada...

Me pareció muy sobrevaluado en relación precio - con lo que se sirve. Decepción total, me quedo con el ' Rincón que no conoces..' =)

PD: Me encanta tu blog, exitos!

Renzo dijo...

Estimada Cynthia

Gracias por tus comentarios.

El peor enemigo de la gastronomía es la expectativa. Cuando uno se hace la idea de comer algo delicioso y te sirven bazofia no queda ganas de volver.

En el caso de Panchita es más el ruido que las nueces. Creo que lo pueden hacer mejor pero todavía no saben manejar la marca "Gastón" y la gran afluencia de gente.

Saludos

Anónimo dijo...

Hola blogger, dice

¿Estarán llegando al nivel en el cual importa más la calidad que la cantidad?

derrepente debería decir

¿Estarán llegando al nivel en el cual importa más la cantidad que la calidad?

Saludos! :)

Renzo dijo...

Estimado anónimo

Que raro, yo veo que si está bien escrito...

Ja ja ja XD
¡Gracias por la corrección!

Mi Vida en un Dulce dijo...

Panchita está mi lista pero no en la de mi esposo, qué tal? Si le muestro lo que publicaste la borra de la mia...ja,ja,ja...
A ver, no todos los platos son bueno en un restaurante, eso lo sabemos, algunos son mejores que otros.
PERO la atención DEBE ser siempre buena, un restaurante está para servir, para atender, si es que no pueden con eso, mejor cerrar las puertas y replantear el servicio.
No tolero que me engañen, si es arroz con choclo, que tenga choclo, si es son salsa, que pongan salsa...vamos, las ganancias que se obtienen en el rubro de comidas es bien alto, por eso no tolero que sean tan tacaños. Cobrar por el pan y no servir agua de cortesía siempre me molestan.

Renzo dijo...

Estimada MVD

Yo tampoco perdono cuando el servicio en restaurantes de marca. Cometer un error tan infantil tratando de engañarme con un insignificante arroz con choclo me da mucho para pensar.

Panchita es un restaurante con altibajos. Destaca en algunos aspectos, sufre en otros.

¡Saludos!

Eduardo Abad dijo...

Aun no e ido a panchita lo tengo muy recomendado pero la verdad después de todo lo leído e quedado totalmente desilusionado...

German dijo...

Hola Renzo. Felicitaciones por el post.

Estaba en duda sobre ir o no a Panchita, tu reseña ha ayudado mucho.

Quizá algún día pruebe el plato a lo pobre.

Renzo dijo...

Estimado German

Panchita es un restaurante con altibajos, algo que no debería suceder teniendo a Gastón Acurio como su creador.

Dále una oportunidad pero ojo con los precios. No perdonan.

Saludos