jueves, 13 de septiembre de 2012

Perfección suiza I: La Locanda

¿Que esperan del restaurante principal de un hotel cuyo lema es "pasión por la perfección? ¿Creen que es sencillo sorprender al blogger? Pues La Locanda es el lugar donde siempre superan mis expectativas.

¿Se acuerdan de la última vez que almorcé en La Locanda? Durante ese tiempo me enteré que habían realizado algunos cambios en la carta y en la decoración del salón. La intriga me consumía pero visitar un restaurante tan importante como este sólo amerita ocasiones muy especiales. Nada más conveniente que la celebración de un acontecimiento muy importante en la vida de mi madre. Para ella sólo lo mejor.

Canastilla de panes
El almuerzo empezó con una canastilla de panes de lujo. Pan de cereales andinos, de papa con ají amarillo, de pesto, focaccia italiana, crocante de tinta de calamar y crocante de queso parmesano. Acompañados de mantequilla artesanal, detalle que uno siempre espera de un restaurante de hotel (¿Se acuerdan de Alma y su mantequilla industrial?) La calidad de estos panes fue soberbia, tan suaves y  esponjosos que partirlos era una experiencia sublime. Pero como la perfección también se puede superar me ofrecieron aceite de oliva importado extra virgen de la familia Zuccardi en la variedad Manzanilla 2011. Placer culposo: remojar un trocito del pan en el aceite de oliva más sabroso. De todos modos debo mencionar que se extraña la salsa de tomate rústico y la de rocoto casero. ¡Que vuelvan!

Rigatonis mar y tierra
Para comenzar elegí lo más simple, unos rigatonis mar y tierra. Son los clásicos canutos rellenos de aceituna acompañados de salsa bechamel con toque de almendras y coronados con pulpo, bife y langostino jumbo a la parrilla con salsa dulce a base de caramelo y chancaca. ¿No que el blogger no comía aceituna porque era insoportablemente amarga? Claro, pero estamos en La Locanda donde los sabores se complementan, no aturden. En este plato el queso jugó un papel fundamental para bajar la fuerza al sabor de la aceituna. Las carnes fueron el acompañamiento ideal, cocidas en el punto perfecto y en una porción suficiente. Los brotes le dieron un necesario toque de frescura al plato.

Cochinillo lechal confitado
Luego probé el cochinillo lechal confitado. Un cochinillo de tres semanas horneado con una piel crocante como galleta, la carne suave y jugosa bañada en una salsa de miel y shiitake y como acompañamiento un risotto de cebolla blanca y su ensaladilla verde de arúgula. Sé que muchos fanáticos del chancho al palo me declararán persona non grata pero sin pensarlo dos veces les diré que este cochinillo se lo lleva de encuentro. La piel crocantísima hasta decir basta y la carne cocinada en un punto delicioso. He visto otros sitios donde por más técnicas de cocción que utilicen el cerdo tiene una textura como sancochada pero eso es impensable en La Locanda. Más palmas para el risotto de cebolla blanca. Imposible encontrar un mejor acompañamiento.

Chirimoya y mango
La parte más dulce de la carta es un homenaje a los postres peruanos tradicionales presentados en versiones gourmet. Comencé con un chirimoya y mango, mousse de chirimoya con un centro de granizado de mango servido sobre una plataforma de chocolate con kiwicha. La combinación de sabores y texturas fue impecable. El dulce de las frutas con el amargo del chocolate, la suavidad del mousse con el crocante de la kiwicha. ¿Se dan cuenta como se pueden usar ingredientes peruanos sin entrar en fusiones estrambóticas? Sólo podría objetar la presentación porque se ve muy sofisticada y no le hace justicia al postre.

Terrina de manzana
Luego pedí la terrina de manzana, un postre presentado en forma de tres texturas de la misma fruta. Manzana en milhojas  al horno, terrina de manzana con toques de miel de maple y un chip de manzana crocante, todo acompañado de una quenelle de helado de manjarblanco. El milhojas me impresionó porque estaba hecho con láminas finísimas de la fruta. Primera vez que probaba una terrina dulce así que me falta referencias para evaluarla objetivamente. Como siempre tengo que destacar el uso del helado artesanal, el sabor del manjarblanco resulto dulce pero no empalagoso.

La Locanda es un restaurante dónde la perfección se puede encontrar hasta el último detalle. ¿Conocen algun restaurante donde tengan a disposición servilletas de tela negra para las damas que llegan con vestido de noche? (Ya quisiera escuchar la respuesta de los "consagrados") Y si preguntara ¿En cuántos restaurantes se acuerdan de cuál es la mesa que uno usó desde su última visita? Vayan un fin de semana cuando no es muy concurrido para disfrutar de una atención personalizada. Si está presente Alfonso Candiotti verán lo que significa ser atendido por el mejor maitre de Lima. Cuando en un restaurante tienen pasión por la perfección, el resto es silencio.

La Locanda queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.100 por persona.
Teléfono: 421-4400
¿Volvería?: Por supuesto. La Locanda es el restaurante favorito del blogger.

8 comentarios:

mividaenundulce dijo...

Me he quedado sin palabras saboreando cada uno de los platos. Y me he quedado con la boca abierta porque comiste aceituna, no es tan mala verdad?
Te cuento que he tenido la suerte de estar en restaurantes batante rimbombante por cuestiones de trabajo y nunca había visto el detalle de servilleta.
No es un restaurante al que uno pueda ir muy seguido, pero cuando uno ve que la relación precio calidad es óptima, pues bien vale la pena darse el gusto, mucho más si es por alguien tan especial.

Gabriela dijo...

Nunca he caído por ahí, pero definitivamente se nota que es un restaurante donde uno recibe con creces el valor que paga.
Ciertamente hacen honor a su lema.

Cyrano dijo...

Cuando un restaurante es como el que describes, no hay más remedio que hacerse presente. No me como un cochinillo como el que mencionas desde que estuve en Segovia. Y detalles como el de la servilleta negra habrá que gozarlos.

Kusy dijo...

Este es mi must to go cuando vaya a Peru,que delicia, que lindo detalle de la panera de la mantequilla, debo ir!
por otro lado me haz dado una excelente idea de que llevarte cuando me regrese a Perú cosa que sera muy pronto, Zuccardi hace muy ricos aceites y vinos, la otra vez probe uno que también estaba muy ricos.
Por cierto si tienes algún pedido especial mandame un inbox que con gusto te llevo cositas ricas de aca.
Saludos!

Renzo dijo...

Estimada MVD

En La Locanda piensan en todos los detalles. Realmente se preocupan porque el cliente se lleve una experiencia inolvidable.

Es la combinación perfecta de calidad-precio-nivel de servicio. Como digo, el resto es silencio.

Saludos

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

Si hubiera alguna ocasión especial te recomiendo La Locanda como el restaurante perfecto para celebrarla.

Saludos

Renzo dijo...

Estimado Cyrano

Tengo una amiga española y hace rato que se impone una visita para probar el cochinillo que mencionas.

Te cuento como me va...

¡Saludos!

Renzo dijo...

Estimada Kusy

La Locanda es un restaurante único. Desde mi primera visita paso bastante tiempo hasta que volví pero el maitre se acordaba la mesa que ocupé. ¿Puedes imaginarlo?

¿Cuántos restaurantes son capaces de eso?

¡Saludos!