domingo, 7 de abril de 2013

Perfección suiza III: Sushicage

Por fin llegó el día en que el blogger hizo su debut oficial en el mundo editorial. Ahora sí con una columna en el número 2 de la Revista La Barra donde apareció una versión resumida de esta reseña. ¡Seguimos avanzando!

Spring rolls
Sushi Cage llega de la mano del itamae Norio Takeda, ex jefe de cocina del Matsuei, y que ahora está en el Swissôtel  con una propuesta de comida japonesa auténtica pero fusionándola con  sabores e ingredientes locales. Teniendo una carta tan variada (queda claro que no todo es rolls en la comida japonesa) era difícil para mí elegir por donde comenzar. Felizmente vino en mi ayuda el sommelier del hotel quién me comentó respecto a la opción que el itamae vaya sacando los platos de acuerdo a su criterio e inspiración, una verdadera aventura gastronómica. Aunque después de ver tamaño desfile de platos creo que fue la mejor decisión que pude tomar en el mes. Con ustedes, la perfección suiza versión nikkei.

Tiradtio de la casa.
Para comenzar me trajeron el tiradito de la casa. Salmón, atún, lenguado, pulpo, conchitas y langostinos en salsa de la casa sobre una camita de lechugas frescas. La variedad de pescados y mariscos puede resultar abrumadora pero también es un reto al paladar disfrutar del sabor fresco de cada uno estos ingredientes. El mayor defecto de los tiraditos peruanos es utilizar condimentos muy fuertes que ocultan el verdadero sabor del pescado. ¿De dónde creen que salen esos tiraditos de tres colores? En cambio la salsa de este tiradito es ligera, con sabores orientales que acompañan pero que no abruman. Muy recomendable.

Sushi de salmón. Nigiri de langostino.
En cuanto a los makis recibí una clase intensiva de todos los tipos. Primero con un sushi de salmón y arroz crocante coronado con tartar de salmón en una salsa agridulce. (Ahora entiendo porque mi gerente muere por el tartar) Luego vino un nigiri de langostino empanizado, pulpa de cangrejo con mayonesa picante y palta. Toda una sorpresa porque tenían un agradable toque picante por la mezcla de especias japonesas que usan: pimienta, menta japonesa y umeboshi.  Finalmente el spring kani maki, pulpa de cangrejo, palta, lechuga, langostino empanizado, ovas de pez volador enrollado en papel de arroz servidos con una salsita de miso, sake y soya. (Que lejos estamos de esos makis ahogados en salsa de anguila ¿No?)

Maki acevichado.
La estrella de la noche fue el acevichado: langostino empanizado, palta, cubierto con finos cortes de salmón y atún acompañados de fideos de camote y salsa acevichada.  Es el roll más famoso de los sushi-bar peruanos sin embargo muchas abusan de la salsa alejándose de la idea original de este roll que es replicar los sabores del cebiche. En el Sushicage el acevichado recupera esa esencia, la presencia de los ingredientes básicos del cecihce (por ejemplo los hilos de camote), una salsa acevichada con un toque preciso de limón. Les dejo de tarea que pidan el flambeado, langostino empanizado, palta cubierta con finos cortes de salmón y atún flambeados con una salsa de anticucho. ¡A eso se le llama fusión!

Rolls dulces
Ustedes saben que para mí no hay cena completa si es que no me sirven un postre. Por experiencias anteriores (Kintaro, Edo) no me hacía grandes ilusiones de encontrar algo aceptable en un restaurante nikkei. (Seguro que me servirían el clásico tempura relleno de helado) ¡Pero estamos hablando del Swissôtel, la perfección suiza! Así que me soprendieron gratamente con unos rolls dulces de pecana, queso crema y dulce de leche, cobertura de plátano y salsa de maracuyá.  La presencia del nori podría llamar la atención pero les aseguro que no desentonó con los otros sabores. El maracuya también ayudó a "cortar" el gusto empalagoso que podría resultar de la combinación de queso crema con dulce de leche. Y las pecanas le dieron el toque crujiente que necesitaba el postre.

Detalle de la decoración
En resumen la visita fue un éxito completo, tal como se espera del restaurante de un hotel cinco estrellas. Sushicage es una alternativa muy recomendable para disfrutar la comida japonesa en un ambiente muy elegante y con insumos de excelente calidad. También destaca el servicio pues los mozos son muy corteses y están atentos para responder consultas o hacer recomendaciones. La propuesta de este restaurante se aleja de las combinaciones forzadas que he visto en otros sushi bars (Por ejemplo los makis de lomo saltado) o en el facilismo de la barra libre que nunca será de mi agrado porque le dan más importancia a la cantidad que a la calidad. Los precios pueden ser elevados pero tengan en cuenta que estamos hablando de una propuesta diferenciada y de un restaurante que se ubica en un hotel cuyo lema es "Pasión por la perfección".Tengan en cuenta que por las obras de construcción de la nueva torre, el Sushicage está ahora atendiendo en la terraza del restaurante Le Café. La ubicación es distinta pero la genialidad es la misma de siempre. Swissôtel, ¿para qué más?


Sushicage queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a sábado de 12:30 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.100 por persona.
Teléfono: 421-4400

¿Volvería?: Sí. Del Swissôtel sólo puede esperarse lo mejor.

5 comentarios:

Gabriela dijo...

Felicitaciones por ese salto al mundo editorial. ¡Hay que seguir avanzando!

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

A paso lento pero seguro.
Por el trabajo no puedo dedicarme a tiempo completo al blog pero todo lo que he aprendido en estos años no tiene precio.

Saludos cordiales

Cyrano dijo...

Si tu lo recomiendas quiere decir que es bueno estimado amigo

David dijo...

Hola Renzo!

Y para un ticket que no suba de los 20-30USD por persona ¿qué recomiendas? ¿kintaro, edo, o sushicage?

gracias!

Sr. Magnus dijo...

Hola Renzo, te cuento que llegué a tu blog hace una semana cuando estaba buscando un lugar dónde me llevaría mi novia a celebrar mi cumple y fuimos por un post tuyo al Titi. Aunque fue una experiencia corta pues cada plato ya es para dos, comimos muy rico y terminamos muy satisfechos.

Ayer, por su cumple, fuimos a este, el sushi cage, y debo decirte que la experiencia fue de las mejores que alguna vez tuve en Lima. Nos atendieron bien desde el valet, la anfitriona, el somelier, el maitre y el mozo. Eramos solo dos mesas (y en un momento solo una), y nos sentimos súper engreídos. Incluso nos ofrecieron un buen maridaje para cada uno de nosotros: ella con vino blanco, yo con cerveza. Sobre los platos, creo que todo lo has dicho tu ya, pero quiero resaltar que en este lugar la experiencia es completa, no solo con buena comida, sino con una atención donde da gusto pagar cada sol.

Dos cosas podrían mejorar: la música de ambiente, pues parece que estás siempre en el lobby (o el ascensor) del hotel, y el ambiente temporal está un poco frío y podría ser más cálido, sobretodo ahora que viene el invierno limeño.

Percy

PD Buenísimo tu blog, lo seguiré usando como referente... y eventualmente, escribiré alguna impresión mía. Gracias!