jueves, 27 de marzo de 2014

Fanny Conroy (Sean bienvenidos)

Lamentablemente este restaurante ya cerró sus puertas

Pulpo braseado en salsa de anticucho
Visité por primera vez el restaurante de Fanny Conroy en una cena organizada para degustar los vinos de la bodega Eguren Ugarte. Cuando se trata de cenas maridaje el menú se desarrolla en varios tiempos y está diseñado para que los platos armonicen con los vinos presentados. Para alguien como yo, que estái nvolucrándose poco a poco en elmundo de los vinos es un lujo compartir mesa con los expertos y atender sus explicaciones sobre cómo evaluar el color, la nariz y la boca del vino. Basta un ejemplo, determinar si el aroma floral de un vino corresponde a una flor blanca o flor morada no es algo que se hace todos los días. Lo bueno es que también aprovecho para dar un vistazo a la carta del restaurante y planear una futura visita por mi cuenta.

Vinos de la bodega Eguren Ugarte
La bodega Eguren Ugarte se ubica en la Rioja Alavesa, la parte vasca de España en la zona cantábrica. Cuenta con 150 hectáreas propias bajo un clima entre 10° y 14° y como en todas las empresas europeas el respeto al medio ambiente es uno de sus mayores preocupaciones. Esta bodega elabora vinos con Denominación de Origen Calificada Rioja. Ahora se ha instalado en Lima como una oficina comercial permitiendo que el producto llegue al mejor precio al cliente directo.  Estos vinos ya pueden encontrarse en supermercados, incluso con marcas exclusivas para cada tienda. Los vinos catados fueron Martín Cendoya Malvasia, Martín Cendoya Reserva 2008 y Cédula Real Gran Reserva 2009. Para quien desee variar del Malbec y del Sauvignon Blanc pueden ser toda una experiencia.

Regresé por Fanny Conroy un domingo de verano, cuando todo el mundo está en la playa y no tenía que preocuparme por hacer reserva. Aparte que es más fácil encontrar estacionamiento cuando hay menos clientes también puedo ser más exigente con el nivel de atención. ¿O no?

Langostinos crujientes con chutney de mango
La carta de Fanny Conroy transita por clásicos de la comida peruana, se da un salto hasta Europa y termina con algunos vistazos a la comida china. Para comenzar ordené unos langostinos crujientes con chutney de mango. Es una entrada muy conocida en los restaurantes peruanos pero, imagino por cuestiones de costos, la mayoría prefiere usar langostinos congelados y camuflar el sabor con salsas recargadas de condimentos. Ahora entenderán porque les brindan tan amablemente tremendos pocillos de mayonesa tártara. Estos langostinos se merecen una mención especial porque salta a la vista la gran diferencia cuando el insumo es fresco. El chutney de mango es una preparación de origen hindú que consiste en aplastar la fruta como un puré y combinarla con especias. El resultado una matrimonio perfecto entre mar y tierra.

Canutos a la mostaza antigua con medallón de lomo
De plato de fondo ordené los canutos a la mostaza antigua con medallón de lomo. Es un plato de la abuelita, servido con cariño en una porción muy generosa. La consistencia de la salsa era correcta, el sabor con el toque exacto de mostaza. He comido este plato en otro restaurante y cuando uno ve la crema tan amarilla y ácida es fácil dudar respecto a la calidad de mostaza que usaron. El medallón de lomo estaba en su punto de cocción adecuado, sellado, manteniendo todo su sabor. No puedo dejar de mencionar la pasta cocida al dente, cualidad que demuestra preocupación por mantener el nivel técnico también un alivio porque se descarta el uso de pasta precocida. Impecable, lo volvería a pedir una y otra vez.

Cabrito con tacu-tacu de pallares
Luego ordené un plato que en el menú maridaje ya me había dejado buen sabor de boca: el cabrito con tacu tacu de pallares. El punto de cocción del cabrito era perfecto, tanto que se deshacía como una mantequilla cuando uno lo tocaba con el tenedor. La salsa correcta, la chicha de jora está presente pero su acidez está adecuadamente equilibrada. Yo no como pallares pero sería mezquino negar que el tacu-tacu fue un éxito, con la sazón correcta, crocante por fuera, cremoso por dentro. El platanito sigue siendo un tema candente de discusión entre los críticos gastronómicos pero la clave está en comerlo de trocito en trocito para que su dulzor no afecte la degustación del plato. Eso sí, a quien armó el plato le diría que prescinda de las hojas. Parece que las puso por cumplir.

Volcán de chocolate con helado de chirimoya
Antes de pasar al postre me soprendieron con un sorbete de mango y maracuyá para limpiar el paladar. Es un detalle que no suele verse muy seguido en los restaurantes de Lima, incluso en algunos que están en la lista Summum (aprendan pues, chicos, no me van a decir que cuesta mucho) El volcán de chocolate con helado de chirimoya ya entra como candidato a mi lista de los mejores postres del año. Como todo fondant que se respete hay que esperar 20 minutos porque se prepara al momento. La calidad del chocolate que usaron es soberbia. Partir una porción con la cucharita y dejar que salga el chocolate derretido es un placer culposo. Me gustaría probar este postre acompañados de frutos rojos (fresas o frambuesas) para evaluar el contraste con el amargo del chocolate y el dulce de la chirimoya. Mención especial para esa vajilla tan elegante. Valga la comparación, se veía como un postre listo para salir en un programa de televisión.

La experiencia en Fanny Conroy me dejo excelente sabor de boca. Pero considero que fallaron algunos detalles en el servicio. La bien estudiada cortesía que muestra un mozo se va abajo cuando no puede describir todos los ingredientes que lleva un plato. Escuchar la nefasta respuesta tipo "un ratito, voy a preguntar a la cocina" es una de mis mayores pesadillas. Servir un vino y dar incorrectamente la información del mismo también fue un error serio. Si bien no arruinan la experiencia no es algo que se espera encontrar en un restaurante de ese nivel. La decoración es acogedora y elegante como si la dueña hubiera abierto las puertas de su casa, los detalles están por todos lados, incluso hay fotos originales de la familia Conroy cuando llegaron al Perú. Podría dedicarle un párrafo entero pero ya saben que no soy un experto en el tema. Respecto a la barra ya se la dejo de tarea a ustedes pero les garantizo que saldrán sorprendidos. Y es que no todos los días nos invitan a una casa tan bonita.



¡Post 400!
Para celebrar: ¡Cupcakes Marconi!
Hoy se supera otro hito en la historia del blog. ¡Este el post número 400! ¿Pueden imaginar cuántos restaurantes he reseñado, cuántos platos he probado, cuántas ciudades he visitado para llegar a este punto? Y es que antes que comer me encanta escribir, escoger la palabra exacta y dejar mi vida en cada reseña. No exagero, pues he llegado a reescribir posts completos porque su calidad no me dejaba satisfecho. Siempre diré que la responsabilidad de tener un blog gastronómico no puede sustentarse en el facilismo del "Uy que rico vayan" o en escribir reseñas en tono informal sin aportar nada más útil que la dirección del restaurante. Tal como me dijo una seguidora, "cuando te leo siento como si estuviera comiendo en el restaurante". Y esa es la mejor señal que estoy cumpliendo mi objetivo. Ahora sí, ¡a celebrar!

domingo, 23 de marzo de 2014

10K: El blogger corre contra el tiempo

El tiempo y yo siempre estamos en una feroz competencia. A veces me gana y no puedo publicar las reseñas con la frecuencia deseada. A veces le gano yo y logro programar una semana épica, con visitas diarias a restaurantes. Cuando empatamos sólo me queda publicar los posts recopilatorios.

Así de Simple (Almuerzo simple para un blogger complejo)

Vista del local
Hay días en los que me levanto tarde y no me queda tiempo ni siquiera para abrir una lata de atún. En consecuencia a la hora de almuerzo no tengo más remedio que dar una vuelta por la zona y como ya conozco todos los restaurantes difícil encontrar alguno que me alegre el día. (En realidad tengo al Swissôtel a la vuelta de la esquina pero almorzar semanalmente allí me llevaría a la quiebra y, obvio, también al cierre del blog) Aprovechando que no tenía muchos pendientes para la tarde me dí tiempo para visitar Así de Simple, el nuevo proyecto de José del Castillo, propietario de La Red. El local es pequeño pero aprovecha al máximo su excelente ubicación en esquina. Hay un mostrador con barra donde se pueden ver las diferentes opciones: choritos a la chalaca, escabeche, tortilla de mariscos y sándwiches entre otros bocadillos. Comencé con un tamalito verde, sabor de casa con su aceituna, huevo duro y un trozo de pollo. La textura no sufrió por el recalentado en microondas pero ese día el cocinero habrá estado distraído porque se pasó completamente del punto de sal.

Agua de manzana, sándwich de jamón del país
Luego probé el sándwich de jamón de la casa. Su sabor puede ser un referente para alejarse de aquellos sándwiches de franquicia recargados de salsas pero me sentí decepcionado por el tamaño. Quizá como antojo de mediodía funcione pero, tal como pueden ver en la foto, no me parece que justifique el precio (S/.10.00).  El postre fue un cumplidor arroz con leche, suficiente para cambiar el sabor de boca pero si lo comparo con mi favorito del Parque Kennedy está muy lejos del gusto casero que prometen. Además cuando pedí una cucharita me indicaron con expresión adusta "que busque en el baldecito de cubiertos". Gracias chicos, primera vez que como postre con una cuchara sopera. Lo que si me alegró el día fue probar el agua de manzana, espesa, con harta canela, con puro sabor a fruta. Una bebida que nos ayuda por un momento a olvidar esos refrescos hechos con bolsas de concentrado que han invadido los restaurantes.

Así de simple me deja satisfecho en esta primera visita y considero que hacen lo justo y suficiente para saciar un antojo de media mañana. Tengo dudas respecto al tamaño de las porciones pero lo comprobaré en una segunda visita. Dato final, el pedido se cancela por anticipado y los llamarán cuando este listo. ¿Ya ven? Así de simple.

Así de Simple queda en Av. La Mar 309, Miraflores
Ticket promedio: S/.6.00 -  S/.10.00
Volvería: Sí. Me intrigan las otras opciones.


Don Fernando (Adiós verano II)
De como el blogger reta a una bloggera canadiense a tocar las puertas del cielo.

Vanessa Huet escribe en Blog Voyage Perou, una página canadiense especalizada en viajes y reseñas de restaurantes y hoteles. Ella me contactó a mi correo para avisarme de su llegada y que le gustaría conocer alguno de mis restaurantes favoritos. Nada mejor que llevarla a Don Fernando, para mí un referente en cuestión de pescados y mariscos.

Vanessa Huet en acción
Para hablar de Don Fernando no es necesario poner etiquetas de "el mejor cebiche" o "el mejor arroz con pato". Basta decir que en la cocina o el salón siempre estará presente uno de los hermanos Vera-Horna dispuesto a cocinar para los clientes como si fueran sus invitados. No contaré todos los platos que nos invitaron porque algunos ya han sido reseñados en este blog. Es suficiente  mencionar lo que dijo Vanessa cuando probó los mariscos al pil-pil: "Este plato sabe a felicidad". Entre bloggers gastronómicos nos entendemos. Como ya estoy más involucrado en el tema para el maridaje llevé un Sauvignon Blanc Reserva 2013 de Tapiz, vino fresco y joven con aromas cítricas ideales para la comida marina. 

Helado de tuna y de palta
Pensé que ya lo había visto todo hasta que llegamos al momento del postre. Fue cuando mi estimado amigo Fernando Arturo sacó un as bajo la manga: sus helados artesanales hechos por el mismo, resultado de su genuina curiosidad de chef combinando ingredientes para conseguir el sabor perfecto. Los helados fueron tuna verde, palta y espinaca y tuna roja, fresa y beterraga. Yo que siempre he renegado de "esas combinaciones inverosímiles que nunca probaré" tuve que aceptar que estaban a cada cual mejor. Antes de sentir un helado dulce o recargado de toppings aquí destaca el sabor de la fruta y la textura cremosa. Eso es lo que siempre alabo de mis restaurantes favoritos. No se trata de ponerles una etiqueta sino que son constantes en su calidad, se esfuerzan por dar lo mejor a todos lo clientes por igual y nunca dejan de sorprenderme. Por algo los escojo para estas ocasiones.

Don Fernando queda General Garzón 1788, Jesús María.
Ticket promedio: S/.55.00 por persona
Volvería: Es mi segunda casa. Para que decir más.


Saqra (Blogger peruano vs. Bloggera canadiense)
Continúa la aventura gastronómica versión Perú-Canadá.

Luego de la aventura marina en Don Fernando, Vanessa Huet tuvo la cortesía de invitarme a acompañarla en su visita a Saqra. Nos recibió Joaquín de La Piedra, el dueño quien nos contó la historia del local, el reto de como sacarlo adelante y el origen del nombre Saqra (en quechua, diablillo travieso) Su propuesta se enfoca en jugar con los insumos y los ingredientes para darle una vuelta de tuerca a platos muy conocidos de la comida peruana. Definirlo como restaurante fusión sería mezquino porque lo incluiría al nivel de ciertos locales que convierten un arroz con pato en risotto o que a todo le echan quinua de colores para justificar su carta sobrevaluada.
 
Dados de morcilla al panko, chimichurri de ají amarillo
Comenzamos con un tataki de bonito, un filete cubierto de azúcar rubia quemada con soplete sobre jugo de tiradito y aceite de huacatay. Es el tradicional plato nikkei pero con un giro inesperado a través de la frescura que le da el jugo del tiradito y el toque del huacatay. Punto aparte para el crocante que le da el azúcar quemada, es cuestión de gustos pero a mí no me convenció. Luego nos sirvieron unos dados de morcilla de pollo apanados al panko sobre crocantes de camote con chimichurri de ají amarillo. Aquí no hay ciencia, es un piqueo tradicional, donde la sazón pronunciada de la sangrecita se equilibra con la crema de ají amarillo. Fíjense en el detalle de los camotes que es una reminiscencia al clásico sándwich de relleno.

Anticucho de lomo fino
Para los platos de fondo comenzamos con unos panzotti rellenos de rataotuille andino bañados en salsa de queso de cabra. El relleno de los panzotti puede convertirse en la delicia de los vegetarianos pues está hecho con pimientos, ollucos, maca, cebolla blanca, perejil, huacatay y muña. Tal como dice Joaquín: "Todas las verduras que no te querías comer de niño". Luego nos sirvieron unos anticuchos de lomo fino con papas confitadas, camotes al hilo y salsa de ocopa arequipeña. Es una versión más sencilla de nuestro plato bandera porque el lomo se cocina más rápido y no necesitar estar tanto tiempo en la salmuera. El debate se lo dejo a terceros y no me corresponde afirmar si es mejor o peor que el original de corazón de res. Eso sí, por algunos malos antecedentes al huacatay siempre lo miro con respeto y bien de lejos.

Picarones rellenos de piña con miel de higo
En cuanto a los postres los bombitas crujientes rellenas de algarrobina y pasas con salsa de sauco fueron toda una sorpresa. La presentación me encantó porque la salsa de sauco viene en un shot de caramelo que se rompe para servirla. Uno se lleve la bombita a la boca y cuando se muerde puede sentir la algarrobina en toda su expresión. El segundo postre es uno de los más conocidos del restaurante, los picarones rellenos de piña con miel de higo acompañado de helado de coco y cristalinas de piña. Otro ejemplo de como reinventan el postre tradicional, no necesariamente hacia un enfoque gourmet. Al contrario, esta porción tranquilamente alcanza para dos personas. La miel no llega a ser empalagosa sino que se equilibra muy bien con el helado de coco.

La invitación a Saqra me sirvió para conocer su carta y su ambiente nocturno bastante movido. Probablemente regrese a al hora de almuerzo para evaluar otras opciones de su carta. Me he quedado con la sensación que sólo he visto la punta de la madeja.

Saqra queda en La Paz 646, Miraflores
Ticket promedio: S/.60.00 por persona.
Volvería: Sí. Hay algunos platos que llaman mi atención.

miércoles, 19 de marzo de 2014

De la comida china (I)

Mi primer contacto con la comida china fue el día que me enseñaron como debía coger la cuchara para comer la sopa wantan (Confesión: nunca aprendí. Hasta ahora me complico) También recuerdo que cuando era niño me tomaba incontables minutos para separar pacientemente todas las verduritas del tallarín saltado (Tiempo pasado porque luego en casa de una amiga aprendí a comer hasta balsamina) Con los años me di cuenta que no era muy difícil encontrar lugares para disfrutar de una buena comida china. El reto está en encontrar los restaurantes adecuados para hacerlo.

Haita (Mira la pizarra, blogger)
Un tip a mi inbox y demasiadas recomendaciones, incluso una del chef más famoso del Perú, me hicieron caer por este chifa.

Haita es un pequeño local en la avenida Aviación que en las últimas semanas ha ganado fama como un chifa donde se sirve la verdadera comida china. Título que inmeditamente despierta mi curiosidad por lo difícil que es ver a un comensal peruano alejándose del esquema kam-lu wantan/tipakay/tallarín tai-pa. A ver ¿cuándo fue la última vez que ordenaron pescado en un chifa? ¿O que prescindieron del chaufa "especial" en favor de un arroz blanco cocido al estilo chino? Dicen que acá se puede encontrar genuina comida cantonesa así que decidí ordenar primero los platos clásicos.

Sopa Siu Kao
Para comenzar pedí una sopa siu-kao, etiquetada como una de las mejores de Lima. Lamentablemente el caldo turbio que me sirvieron estaba muy lejos de pasar con nota aprobatoria. No hay mucha ciencia en esta sopa, si no la hacen al momento y tienen una olla en la cocina con los siu kao recocinándose el resultado no será muy auspicioso. Me animé también por el sahofan saltado con carne pero tampoco me convenció. Cuando uno dice "saltado" el plato debe tener el gusto ahumado que le da el wok. Pero estos sahofan sólo se sancocharon adquiriendo esa textura ligosa que explica porque mucha gente no los pide. El deslucido saltado de carne con verduras que colocaron encima tampoco ayudó mucho. La última esperanza, el arroz chaufa, sólo hizo acto de presencia en la mesa sin nada que valga la pena destacar.

Sahofan saltado con carne
En fin, una visita nunca será suficiente para escribir una reseña y quizá mi gran error fue escoger platos tradicionales que se pueden encontrar en cualquier chifa al paso. Tampoco se podía esperar mucho pero el servicio estuvo para el olvido. El mozo, un joven con una expresión tipo "odio-mi-trabajo", no hizo nada que justifique siquiera pensar en dejarle una propina. No espero mantelería hecha a mano pero tampoco voy a aguantar caras largas de nadie. Semanas después leí un artículo donde recomendaban prescindir de la carta y ordenar sólo aquellos platos especiales que figuran en una pizarra. Muy tarde llegó el dato pero igual me deja con la sensación que me perdí de algo. ¿O no?

Haita queda en Av. Aviación 2701, San Borja.
Volvería: Quizá por las especialidades de la pizarra. Quizá.
Ticket promedio:S/.35.00 
Estacionamiento: Sí, pero no está vigilado.


Four Seas International House (Primer contacto)
Que Alfredo Gonzáles haya comido en este chifa no era una gran motivación para visitarlo. Pero cuando me lo recomienda la voz autorizada (adivinen quien) no tengo mayor opción.

Four Seas me recuerda a esos chifas que visitaba cuando era niño y sólo comía lo que mis padres ordenaban. Mesa de vidrio, adornos de color rojo, mozos con uniforme,una carta plastificada, detalles que podrían referirnos a un chifa al paso pero la presencia de comensales chinos indicaba que algo bueno escondían en su carta.

Tallarín saltado con cerdo
Pese a las advertencias que había recibido nuevamente me aventuré a pedir platos de comida cantonesa. (Que terco puede ser a veces el blogger) La sopa siu-kao sirvió para matar el rato pero no el hambre. Al menos el caldo tenía mejor sabor que en el otro chifa pero los fideos no pasaron la prueba. El  tallarín saltado con cerdo estaba al nivel de lo que se puede encontrar en cualquier chifa promedio. En cuanto al chaufa de pescado salado no lo volvería a pedir porque sólo era el clásico arroz teñido de sillao. Si bien mis expectativas no eran altas, tampoco encontré mucho que destacar en estos tres platos. Ni modo, ya me lo habían advertido.

Lo Jon Chai
No quería ser mezquino con este chifa y por eso regresé con nuevos bríos y con toda la intención de probar, (¡ahora sí!), sus especialidades del norte de la China. Primero con el lo jon chai vegetariano, un plato que me recuerda a épocas muy felices de mi vida, cuando para impresionar a una amiga china aprendí a comer con palitos. Este plato, ideal para vegetarianos, viene con ton-ku, wen-yi, tau-fu y verduras diversas, todo cocido al vapor. Es un plato tan ligero que tranquilamente podía acabar solo con tamaña porción. Pero como de vegetariano tengo muy poco y de carnívoro todo, ordené además la lonja de carne con pimienta negra a la plancha. A veces uno vive engañado pensando que sólo puede comer carne en restaurantes de parrilla pero este plato les abrirá los ojos. No sólo por el punto de cocción de la carne y el gusto de la brasa sino porque viene con una saludable porción de hongos y verduras chinas como complemento.

Lonja de carne a la plancha
Como todo almuerzo chino de celebración que se respete terminé la cena con un plato de fideos, esta vez unos mai-fan saltados con curry. Los mai-fan son fideos chinos hechos con harina de arroz y agua, más delgados que los tradicionales y por eso absorben más el sabor cuando se cocinan. Sin embargo el exceso de curry dejó en segundo plano a los langostinos y el cerdo. Dato curioso, prescindí de la omnipresente Inca Kola en favor del refresco de aloe, una refrescante bebida china envasada que contiene unos sabrosos trocitos de gelatina. Como que alguna vez deberíamos cuestionar si vale la pena seguir tomando una bebida con gas, exceso de azúcar y colorantes.

Si van al Four Seas International House les recomiendo que prescindan de la comida cantonesa y se fijen exclusivamente en el rubro de la carta marcado como "especialidades de la casa". También pueden solicitar la carta especial donde encontrarán la "verdadera" comida china. El servicio es un gran punto a favor pues la moza que atendió mi mesa no sólo tenía una actitud excelente, también sabía cómo estaban preparados los platos y estuvo muy atenta en todo momento. Incluso al final me trajó de cortesía una porción de sandía fresca. Luego de esta visita me sentía muy orondo por haber probado nuevos platos pero la voz autorizada me bajó del coche diciendo: "Nada de lo que pediste es del norte de China. Tienes que regresar."

Y regresé pero eso lo leerán en la segunda parte... 

Four Seas International House queda en Av. Aviación 3124, San Borja.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 16:00 y de 18:00 a 1:00
Volvería: Sí, aunque es mejor ir en grupo para compartir varios platos.
Ticket promedio: S/.35.00 por persona.
Estacionamiento: Sí, pero no está vigilado.

domingo, 16 de marzo de 2014

Cupcake Wars (Si me imitas, te imito)

Hace mucho tiempo leí esta frase en una revista de deportes y quería utilizarla como título de algún post. La primera versión no me convenció (mejor dicho, quedó desactualizada) y por eso ahora lo reescribo usando un nuevo tema. 

De un tiempo a otro pareciera que todo el mundo habla de cupcakes. Locales de cupcakes, delivery de cupcakes, incluso ya hay un libro con recetas de cupcakes circulando en el mercado. Considero que hay para todos los gustos y sería muy audaz de mi parte elegir cuáles son los mejores. Además para evaluar cada marca tendría que probar varios sabores y pedirlos en diferentes ocasiones para asegurarme que son constantes en la calidad. Y si quisiera dar un paso más allá, cómo hacer con aquellos que decidieron abrir un local exclusivo para la venta de cupcakes. Estarían acaso preparados para asumir el reto del servicio al cliente. Pequeño detalle, ¿no?

Cupcakes Marconi (La genialidad hecha cupcake)
De como preparar cupcakes puede convertirse en una obra de arte.

Rocío Claux es una chef pastelera con estudios en el Mausi Sebess de Argentina. Ella maneja un negocio de catering y tortas a pedido y hace cinco años decidió incursionar en el mundo de los cupcakes. Como nunca fue muy aficionada a los frosting orientó su estilo a trabajar con masa elástica para aprovechar al máximo su innata creatividad en las decoraciones. Para que se hagan una idea yo les recomendaría entrar a su página web (cupcakesmarconi.blogspot.com) y comprobar que no hay límite para sus creaciones. Basta un  ejemplo, para el quinto aniversario del blog Rocío me obsequió con su obra maestra: 64 mini cupcakes formando un mensaje de saludo y decorados con figura de chanchitos. Lo increíble fue que se tomó el trabajo de no repetir una sola cara (incluso hay un chanchito mutante de tres ojos) 

Después de todo el tiempo que nos conocemos ya somos  buenos amigos y cada vez que le hago un pedido ni siquiera tengo que mencionar detalles. Sólo le digo: "Confío en tí".  Es que cuando uno hace las cosas por pasión y no por negocio la diferencia salta a la vista.

Pueden pedir los Cupcakes Marconi al teléfono 4461046 / 995209473

Cupcake's house (Bienvenido a casa)
La diferencia que existe entre abrir un local de ventas y uno donde te hacen sentir como en casa.

Vanessa Salcedo y David Velarde manejaban un servicio de catering hasta que decidieron hacer realidad un proyecto y abrir una tienda de cupcakes. La calidad estaba garantizada por la experiencia de ambos trabajando en un hotel cinco estrellas. La atención personalizada era un hecho por su presencia constante en el local. La cuestión era, ¿cómo diferenciarse de las otras marcas?

Piña colada, Nutella, suspiro limeño, chocoteja.
El detalle estaba en mantener los cupcakes tradicionales pero desarrollando sabores que recuerden a postres peruanos. Su producto estrella es el cupcake de chocoteja (bizcocho húmedo de chocolate, cobertura de manjar, pecanas tostadas y baño de chocolate). Luego tienen los cupcakes de turrón de Doña Pepa, suspiro limeño y de pye de limón A diferencia de otras marcas para crear el sabor no se limitan sólo a cambiar el frosting o el relleno, trabajan con la masa y buscan equilibrar el nivel de azúcar con otros ingredientes para que el producto final no resulte muy empalagoso. Pero todavía guardaban un as bajo la manga. Me pareció divertido cuando me enseñaron su dispensador de Nestea Light y me invitaron a probarlo como "maridaje" de los cupcakes. ¡Hasta en eso han pensado! Les dejo un dato: los días sábados los cupcakes tienen precio de oferta.

Cupcake's House está en General Suárez 366, Miraflores.
Teléfono: 4465017/981209402

El gusto es mío (¡Y mío también!)
Cuando ya estaba a punto de cerrar el post llegaron estos cupcakes para alegrar mi tarde.

Pye de limón, Bailey's, triple chocolate,
vainilla chunks, maracuyá
Cuando era niña Andrea Cevallos se divertía observando a sus abuelas trabajando en la cocina. Ya en el colegio se despertó en ella el gen de la pastelería y cuando vio que sus amigas siempre la visitaban para comer sus postres se dio cuenta que tenía una vocación formada. Luego de muchas pruebas (el famoso método ensayo-error) encontró la receta ideal y comenzó a experimentar con diferentes sabores de frosting y bizcochos. Su cupcake estrella es el vainilla chunks (bizcocho húmedo de vainilla con chips de chocolate bitter relleno de manjar y frosting de vainilla) Cuando lo probé de inmediato noté el sabor del manjarblanco casero, algo de los que prescinden muchos pasteleros por temas de costo y tiempo. Pero yo diría que los de Bailey's y triple chocolate no están muy a la zaga. La presentación de los cupcakes fue impecable, tanto en el empaque como en la tarjeta se nota su personalidad. ¡Muchos éxitos Andrea! Cuenta conmigo para hacer las pruebas de tus nuevos sabores.

Pueden pedir los Cupcakes de El Gusto es Mío al teléfono 944914050

Bonus Track:  Swissôtel Lifestyle (Los cupcakes del blogger)
Para escribir un artículo sobre cupcakes al menos tenía que aprender a prepararlos.

El Swissôtel ofrece mensualmente clases de cocina a través de sus eventos Lifestyle. Por un costo módico ustedes podrán asistir a un taller donde uno de los chefs del hotel les enseñará a preparar fondue, comida marina, risottos y pastas, etc. Yo tuve la suerte de que justo dictaban un taller de galletas y cupcakes.

Alex Tornay en plena clase
La clase estuvo a cargo de Alex Tornay, chef pastelero del hotel, quien no sólo demostró su conocimiento sobre el tema sino una gran empatía con todos los asistentes. Estuvo atento a responder todas las preguntas así como las dudas respecto a las proporciones de los ingredientes y la textura ideal que debía tener la masa. Lo difícil llegó al momento de decorar los cupcakes. Aunque se formó un ambiente muy especial entre todos los participantes mis intentos de manejar la manga no tuvieron resultados muy auspiciosos. En el colegio nunca destaqué en Formación Laboral y veo que esa falta de talento no ha mejorado los años. Por eso prefiero dejarlos con la duda y no publicar las fotos de mis cupcakes decorados. ¿Qué le vamos a hacer? Al menos me llevo bien con las letras.

Los LifeStyle se dictan mensualmente en el Swissôtel.
Mayor información al 421-4400

martes, 11 de marzo de 2014

Fettuccini (Punto italiano)

Con la cantidad de franquicias y restaurantes sobrevaluados no queda mucho por escoger cuando se trata de comida italiana. Aunque la esperanza es lo último que se pierde.

Vista del salón
Dario De Biasi es un chef italiano que tiene varios años de experiencia trabajando en Perú y el extranjero. El me invitó a conocer Fettucini, estaurante que diariamente a la hora de almuerzo ofrece una opción de menú económico para las oficinistas y residentes de la zona. Pequeño detalle, y motivo de la visita, en las noches del fin de semana tiene una propuesta de platos a la carta. El ambiente de local es sencillo pero con pequeños toques en la decoración que lo hacen acogedor. En la parte posterior tienen un área más formal, ideal para las parejas que desean compartir una cena romántica o grupos de amigos  en busca de un after-office.

Tataki de bonito con tabuleh y gazpacho
El almuerzo empezó con un tataki de bonito. El tataki es una preparación japonesa donde el atún es sellado a fuego alto pero en el centro queda crudo. Jugando con el concepto de fusión el chef decidió acompañarlo de un tabuleh de quinua (Marruecos) y gazpacho (España) Es un plato donde se combinan adecuadamente los sabores y las texturas, aunque siendo la primera vez que pruebo gazpacho me falta un punto de referencia para dar una opinión final. Luego me sirvieron una burrata con tomate, albahaca y aceite de oliva, casi una ensalada caprese. La diferencia está en el uso de la burrata, una variedad de mozarella más suave, típica de la cocina del sur de Italia. La idea es cortar una tajada del molde y servirlo sobre una tostadita al mejor estilo de una tapa española. Recomendable si quieren algo ligero para empezar.

Fettuccini con calamari e pomodirini
Para los platos de fondo empezamos con unos fettucini con calamari e pomodirini, plato sencillo pero que funciona sólo cuando se presta atención a ciertos detalles. Son fideos salteados en aceite de oliva con ajo, vino y mariscos y (sorpresa) un ligero toque de ají limo cuyo picante está como un sabor secundario que no afecta el resultado final. Punto a favor para el uso de la pasta artesanal cocida al dente (algo que no se ve muy seguido) así como de los mariscos frescos. Vale la pena anotar que por un costo adicional pueden elegir pasta importada Barilla. Yo le recomendaría al equipo de Embarcadero 41 que se dé una vuelta por este local para que aprendan como saltear y presentar una pasta. Que gran diferencia. ¿No?

Filet Mignon con puré rústico e funghi
Fettucini también tiene una sección de la carta con platos con carne y pescado. Me sirvieron un filet mignon con puré rústico e funghi. Cuando se trata de platos con carne si logran el punto de cocción adecuado, el resto es mero trámite. Quizá a la salsa le faltó reducir un punto pero nada que malogre el resultado final. El puré rústico de papa amarilla y los champiñones salteados en aceite de oliva cumplieron como acompañamiento. Probé también una corvina a las finas hierbas, un filete cocido con romero y tomillo acompañado de tomates cherry y espárragos en el mismo estilo del plato anterior pero recomendable para los que deseen comer algo más ligero.

Burrata con tomate y albahaca
La invitación a Fettuccini me dejó buen sabor de boca. Algo que tengo que destacara es la familiaridad entre los clientes, quienes no dudaban en acercarse para saludar al chef y hacer comentarios sobre los platos. Es algo básico pero que muchos restaurantes olvidan cuando alcanzan el éxito: la clave siempre estará en la satisfacción absoluta del cliente y nada más. Los rótulos y premios de marras no significan nada si no pueden mantener la calidad que los hizo conocidos. En cuanto al servicio les hice notar unas pequeñas oportunidades de mejora pero nada que interfiera con la experiencia en sí. Darío y Fabiola, les deseo muchos éxitos. Con dos años de presencia se notan que se han puesto muchas ganas en este proyecto. Prometo volver.

Fettuccini queda en Ignacio Merino 546, Miraflores.
Horario: Almuerzo (menú criollo e italiano) de lunes a sábado de 12:00 a 16:00.
Cena (A la carta) de jueves a sábado de 19:00 a 1:00

Ticket promedio: S/.35.00 por persona.
Volvería: Sí, todavía quisiera evaluar otras opciones de su carta.
Estacionamiento: No.

jueves, 6 de marzo de 2014

Sweet & Salad (Hogar, dulce hogar)

El chef pastelero y su madre
A veces recibo tips para visitar pastelerías donde uno puede comer "el mejor arroz con leche", "el mejor pye de limón" u otro postre. Con el tiempo he aprendido a evitar el uso de etiquetas porque hablar del "mejor" implicaría que yo haya probado todos los postres de Lima y además confíe en que el local escogido mantendrá su calidad eternamente. En otras palabras, una utopía. Igual me sucede con "los verdaderos postres limeños" porque si alguien tiene una receta casera "original y única" no es muy difícil encontrarlo en casa de la abuelita. Pero cuando me entero que existe un local donde el chef pastelero sólo cree en utilizar insumos de calidad en sus recetas, fabricar sus propios helados y prescindir de las masas industriales, entonces estamos hablando en palabras mayores.

Detalle de la vitrina de postres
Tony Regalado, egresado de la Universidad San Ignacio de Loyola, tiene experiencia trabajando como chef pastelero en un hotel cinco estrellas. El me escribió al Facebook para invitarme a conocer su pastelería, un local pequeño pero acogedor y que aprovecha al máximo el espacio libre de su casa. Si bien él define sus postres como clásicos (Por ejemplo torta de chocolate, tres leches) yo diría que en esa vitrina hay algunos que no son fáciles de encontrar. Apenas entren verán un letrero en la pared que ya da una pista de su credo: "En este local sólo se utiliza vainilla natural" Me gustaría saber cuantas pastelerías (caseras o de lujo) pueden decir lo mismo. Es más, si aguzan la vista verán que en los estantes hay algunos paquetes de chocolate belga y cocoa italiana. Como se nota la experiencia hotelera.

Empanada oriental y empanada mexicana
Comenzamos por los salados y me sirvieron dos empanadas. Un bocado basta para darse cuenta que es un porducto diferente a cualquier otro que hayan probado antes. La masa está hecha en casa, lo sentirán en la textura y el sabor. La empanada oriental (pollo y verduras chinas) es bastante ligera, con un agradable toque crocante de frijolitos chinos y la cantidad adecuada de pollo. La empanada mexicana (carne y barbecue picante) puede ser un reto sólo para valientes por la infernal mezcla de ajíes y pimientas. Me dio gusto ver una cantidad generosa de relleno, hecho con pura carne molida sin usar ese manido truco de aumentar a discreción otros ingredientes (cebolla, aceitunas)  para reducir costos.

Saint Honoré
Luego vinieron los postres. Primero un Saint Honoré, la clásica tarta de masa choux con crema pastelera y profiteroles. Se acuerda del dicho: "una imagen vale más que mil palabras". Yo dejaré que la foto hable y no agregaré nada más. También me sirvieron un waffle con una bola de helado de Oreo y toffee. Disfruto los waffles hechos al momento pero esta combinación la recomiendo para aquellos que prefieren postres muy dulces. Ojo,que también pueden pedir el waffle en sabor chocolate. Vale la pena destacar los diez sabores de helados hechos en casa por el mismo chef. Clásicos como vainilla chips y brownie y otros nuevos como tiramisú, según Tony el favorito de sus clientes. Me sorprende ver como otras cafeterías y restaurantes siguen cobrando precios sobrevaluados por sus postres y tercamente se niegan a ofrecer helado artesanal. ¿Quieren un ejemplo? La Folie. ¿Otro? La Bodega de la Trattoria. ¿Ya ven que sí se puede señores restauranteros? 

También probé sus trufas (la de pisco es de alta cocina) y macarrones pero eso ya se los dejo de tarea a ustedes. Además preferí quedarme con la intriga de sus otros postres para asegurar una segunda visita. En cuanto a la atención, está el mismo chef y su familia, quienes reciben a todos los clientes como si fueran invitados de la casa. Pude notar incluso como manejaron adecuadamente un pedido de última hora. Es algo que siempre resalto de mis restaurantes favoritos, cuando el chef está presente y cocina como si fuera para él mismo eso no tiene punto de comparación. Muchos éxitos Tony, ese ADN de chef pastelero no lo tiene cualquiera.

Sweet & Salad queda en Jr. Francisco Bolognesi 656, San Miguel.
Horario: Martes a domingo de 3:00 p.m. a 9:00 p.m.
Estacionamiento: No. Está en plena avenida.
Volvería: Sí. Todavía hay otros postres que debo evaluar.

sábado, 1 de marzo de 2014

Eggo Bread & Breakfast (De los desayunos y otros placeres)

Lamentablemente este restaurante ya cerró sus puertas. Si bien pueden encontrarse los panes de Renato Peralta en Perú Pa'ti esperemos que regrese con local propio.

Vista del local
Hace varios meses que leí un artículo sobre los nuevos restaurantes del 2014 y entre ellos estaba Eggo, la panadería de Renato Peralta. No puedo negar que mi primera reacción fue: "Bah, desayunos. Gran cosa..." Pero cuando recordé que él diseñó la canasta de panes de La Locanda, mi restaurante favorito, deduje que me estaría perdiendo de algo si no lo visitaba pronto. Vamos, no hay muchas personas que todavía trabajen un pan a partir de una masa madre sin aditivos ni conservantes. Quizá me digan que esto también lo hace Jhonatan Day en el Pan de la Chola pero todavía no le cojo el gusto a su pan tan ácido por más integral y saludable que sea. Además el servicio de su counter estilo te-atiendo-cuando-yo-quiera nunca será de mi agrado.

Sándwich EGGO
Para comenzar pedí un completo, el sándwich más conocido que existe y que nos acompaña desde nuestra niñez en diferentes versiones. Este lleva jamón, huevo a la inglesa, queso Edam y mayonesa en pan brioche tostado. Primer punto a favor, a diferencia de otras cafeterías no utilizan ese jamón inglés de consumo masivo sino el jamón al horno de Osso, el local del costado que es una carnicería y salumería de lujo. Puro gusto a carne y no a saborizantes industriales. Segundo punto a favor, el pan. Sólo miren en la foto esa tajada inmensa de brioche tostado que remojado en la yema de huevo se convierte en un placer culposo que desearíamos vivir cada mañana. No se resientan vegetarianos, para ustedes va el sándwich EGGO preparado con champignones salteados al ajo, queso gratinado, huevo frito de corral y arúgulas frescas en pan brioche planchado. Insumos frescos y bien preparados son el secreto. Nada del otro mundo pero como siempre lo digo, lo más simple es lo más difícil de lograr.

Huevos pochados
En mi segunda visita probé el sándwich con chorizo de miel de maple. La estructura es la misma (arúgula, queso, huevo a la inglesa), sólo varía el relleno. ¡Pero qué relleno! Acostumbrado durante años a comer el chorizo parrillero donde sólo destaca el gusto a grasa, el de miel de maple se me antojó una revelación. Se los dejo de tarea para que lo prueben cuando vayan. No me fue tan bien con los huevos pochados (o escalfados) que sólo pedí de puro curioso. Como los ingredientes del platos son cocidos a diferente tiempo la temperatura no era la correcta cuando llegó a la mesa. Además el tocino se pasó de refrito, demasiado crocante para mi gusto. Me quedó de premio consuelo las papas fritas con tomillo, con el toque fresco del tomate en concasse y la arúgula. Para experimento basta y sobra porque no los volvería a pedir. Pena por el muffin a la inglesa pero ya lo probaré en otra combinación.

Muffins de la casa
Con tan buenos antecedentes me animé a comprar algunos de sus productos en exhibición para llevar a casa. Como dicen, todo entra por los ojos y llevé un sabor de cada muffin: chocolate, blueberry y frambuesas. Cada uno mejor que el otro por el uso de ingredientes orgánicos, además tampoco había ese exceso de grasa, defectó común de los muffins que venden en cafeterías. Lamentablemente no me fue igual con su chancay de chocolate. Estaba muy seco, al punto que ni siquiera remojándolo en el café pude comerlo. Me queda la duda si fue un error de producción o que no tuvieron salida durante varios días. Presenté mi queja en el Facebook pero recien después de varios días se dieron por enterados.

En cuanto a sus cafés sólo basta ver en la barra esa máquina Marzocco para saber que se lo toman en serio (por añadidura utilizan café orgánico de Cajamarca) Yo me considero un aficionado en el tema y me conformé sólo con un impecable moca capuccino con chocolate de Tingo María de alto porcentaje. Y si desean algo más ligero tienen las infusiones de Quinta Esencia. De mi parte les recomendaría la de menta ¿Se puede pedir algo más? A la hora del lonche pueden ordenar un brownie acompañado de una bola de helado de Anelare. Mejor, imposible. Con dos visitas a cuestas, Eggo me deja buen sabor de boca y si bien hay algunos detalles que pueden ajustarse en relación al servicio, no afectan la experiencia en sí. Vale la pena agregar que los precios son ligeramente elevados pero al ser una propuesta diferenciada que prioriza el uso insumos de alta calidad y la preparación artesanal de los panes están completamente justificados. En Eggo vale la pena madrugar.

Actualización 26.03.14
Y volví por Eggo para seguir evaluando su propuesta. Por los resultados tal parece que escogí la hora incorrecta del día.


Ossoburguesa
Desde mi visita anterior se me había quedado una espina clavada respecto a los sándwiches más contundentes de Eggo. No los había considerado antes porque nadie en su sano juicio pensaría en desayunar hamburguesas. Por eso volví a la hora de almuerzo con la mejor de las intenciones. Comencé con una Ossoburguesa de carne y tocino, lonjas de tocino ahumado, queso, tomate y lechuga. Les recomiendo que antes de pedirla confirmen con el mozo si cuenta con todos los ingredientes porque a mí no me pusieron el tocino ahumado. Cuando reclamé utilizaron el viejo y conocido truco de "justo-se-nos-ha-acabado". No quedé conforme con el punto de cocción de la carne, demasiado jugosa para mi gusto aparte que la hamburguesa se desarmó al primer mordisco. La porción de papas me hizo recordar a esas bolsitas que me daban de niño en el KFC. Vamos, no sean tan amarretes.


Ensalada Williams
Sólo para investigar un poco más de su carta ordené la ensalada Williams hecha con pollo crocante, palta, lechuga, pepino y beterraga con aliño "Williams". La excelente impresión que me causaron las tiras de pollo al panko, deliciosamente crocantes, se vino abajo cuando me di cuenta que el resto de la ensalada estaba hecha con una porción inmensa de lechuga. Y por el precio hubiera esperado romana u orgánica no la americana que se puede encontrar en cualquier supermercado. Me queda el consuelo de haber encontrado un candidato seguro al ranking de las decepciones del año
En fin, me queda claro que por el momento sólo pensaré en desayunos cuando me hablen de Eggo. Y a ustedes les recomendaría lo mismo.