domingo, 14 de septiembre de 2014

Maido (El perjuicio de la duda)

Vista de la fachada
Maido es un restaurante cuyo palmarés (Mejor restaurante de comida japonesa según Summum 2014 y sétimo lugar en la lista Latin America's 50 Best Restaurants de este año) es suficiente para considerarlo entre los mejores del Perú. Además en varios medios especializados se le considera el máximo referente de la comida nikkei, título que no me extraña porque está justificado con la vasta experiencia del chef Mitsuharu Tsumura. Vale la pena indicar que en el blog era uno de los restaurantes más pedidos para que lo considere en una reseña.

Con tan buenos antecedentes era imposible no ir con las mejores expectativas pero la historia me ha enseñado que es mejor no hacerse muchas ilusiones con los restaurantes "de marca". Aún teniendo en cuenta estas salvedades pienso que esta vez exageraron.

Nigiri a lo pobre
El almuerzo empezó con el nigiri de entraña Angus, huevo de codorniz y chalaquita. Un nigiri con carne es un valiente ejemplo de creatividad pero tanto optimismo no funciona cuando el arroz llega tan mal armado que cogerlo con los palillos es poco menos que imposible. ¿Cómo pueden fallar en algo tan básico? Es como si el cocinero se hubiera equivocado y en lugar de arroz para sushi utilizó una cucharada de arroz de olla. La situación mejora con el nigiri de panza de salmón cuyo sabor se integra adecuadamente con una ligera emulsión de ají amarillo y leche de tigre. Valoro que, a diferencia de otros restaurantes, no se esfuercen en ahogar el sabor del pescado en salsas recargadas de condimentos. Mensaje para todos los sushibar peruanos: ¡Cánsense del acebichado!
 
Cebiche nikkei
Sin embargo los altibajos volvieron con el cebiche nikkei. En un restaurante de raíces japonesas deberían tratar al pescado y a los mariscos con delicadeza, pero aquí los cortes los redujeron a la mínima expresión, como si el cocinero hubiera tomado el cuchillo con ira o ya no contaban con  insumos e intentaron hacerlos rendir para varios platos. Si quisieron representar un cebiche de carretilla (¿No que era nikkei?) les recomendaría que disminuyan el exceso de limón y ponzu porque echa a perder el crocante de la cancha y del chicharrón de calamar. Y hablando de este último me dio la impresión que también lo cortaron al punto hilo porque sólo sentía trozos de empanizado en la boca. Teniendo en cuenta el precio de carta economizar en calamar es poco menos que una ridiculez. El carretillero con crema de ají amarillo de La Preferida tranquilamente le da dos vueltas.
 
Asado de tira nitsuke
De los platos de fondo probé el asado de tira nitsuke, cocido durante 50 horas en una reducción de sake, mirin y shoyu  y que según el mozo obligatoriamente (¿?) debe comerse con cuchara.  No discuto el sabor intenso de la carne ni la textura suave pero el tamaño de la porción es decepcionante. Por el mismo costo (S/.89.00) hubiera tenido un corte entero de carne importada en cualquier restaurante de parrillas. El chaufa blanco que sirven como acompañamiento queda en buenas intenciones y no pasa de ser un poco de arroz graneado con verduras. ¿Sabrán que el arroz chaufa se hace al wok y debe tener un sabor ahumado? E insisto nuevamente, si estamos en un restaurante nikkei no se vería mejor un yakimeshi.  Punto en contra para la presentación deslucida en esa tabla de madera tan desgastada. ¿O de repente son fans de lo "vintage"? También ordené el tacuchaufa, un plato más logrado en términos de sabor y cantidad pero cuya simpleza lo ubica más en la carta de un restaurante criollo. Este plato viene coronado con un kakuni de panceta  que asume un inmerecido protagonismo por el exceso de grasa. Pídanlo sólo si tienen un estómago fuerte.
 
Frío-caliente de chocolate
Ya saben que para el blogger ningún almuerzo está completo sin algo dulce y no me iría sin dar un vistazo a su carta de postres. El Frío-caliente de chocolate es un bizcocho relleno de pasta de avellanas que no llega a ser un brownie pero estaba lo suficientemente bien preparado para hacerme olvidar los desatinos anteriores. La ventaja está a favor de la casa pues cualquier postre que lleve Nutella y helado de vanilla artesanal siempre funcionará.  De todos modos le concedo el crédito a Maido porque los restaurantes nikkei suelen caer en el facilismo de variar recetas conocidas intercambiando algunos de los ingredientes por té verde sin ningún tipo de criterio.
 
Vista de la carta
Quiero pensar en los errores como meras distracciones del equipo de cocina pero no me haré de la vista gorda con las fallas tan groseras en el servicio. El restaurante abrió sus puertas con bastante retraso y los clientes tuvimos que esperar parados en la entrada sin ningún comentario o disculpa de los responsables. Sin embargo cuando hice la reserva me advirtieron con un tono muy altanero que sólo me darían quince minutos de tolerancia. Pero todo no queda allí. Cuando me trajeron la carta se veía muy maltratada, al punto que tenía las hojas sueltas. ¿Tan difícil es que haya un responsable de revisarlas al final del día y desechar aquellas que estén en mal estado? El colofón a un día aciago fue la toalla que entregan para limpiarse las manos. Su color difícilmente podría llamarse blanco y el olor a detergente era insoportable.
 
Escribir críticas de restaurantes puede ser una tarea ingrata cuando descubro las (des)ventajas de ir sin previo aviso. Quiero pensar que ese día Maido atendió en modo stand-by y estaban probando su equipo suplente. Quiero pensar que ese día estaban haciendo algún tipo de mantenimiento en el local y por eso se veía tan oscuro y lúgubre. Quiero imaginar que soy un blogger "buena onda" y aceptar que todos cometemos errores, incluso los restaurantes premiados y con fama internacional.

Con una sola visita no me arriesgaré entonces a dar una opinión final de Maido pero si puedo advertirles que vayan preparados porque donde no se equivocan es en los elevadísimos precios de carta. Por tal motivo es difícil regresar en el corto plazo y les daré sólo el beneficio (¿o el perjuicio?) de la duda.

Maido queda calle San Martín 399, Miraflores.
Horario: Lunes a sábado de 12:30 a 16:00 y de 19:30 a 23:00. Domingos de 12:30 a 16:00
Teléfono:446-2512
Ticket promedio: S/.175.00 por persona.
Estacionamiento: Reducido y vigilado.
Volvería: Sólo por el menú degustación.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Latin America's 50 Best Restaurants (50 razones para ser feliz)

"Los 50 Mejores Restaurantes de América Latina es una lista preparada por William Reed Business Media -de los organizadores de Los 50 Mejores Restaurantes del Mundo y Los 50 Mejores Restaurantes de Asia- para ofrecer en un solo vistazo las opiniones y experiencias de más de 250 expertos latinoamericanos en la industria de restaurantes. Queda a juicio de estos confiables gastrónomos viajeros definir qué es lo mejor"

Vista del evento
Sean bienvenidos a una de las noches más espectaculares en las que he participado desde que el blog existe: la premiación de Los 50 Mejores Restaurantes de América Latina con la participación de los chefs integrantes de la lista, medios de prensa especializada y reconocidas personalidades  del ambiente gastronómico latinoamericano. No lo negaré, desde que recibí la invitación a mi correo estuve marcando los días en el calendario hasta la fecha del evento. Mi voz interior no dejaba de repetirme que sería una oportunidad única pero esta vez mis expectativas se vieron ampliamente superadas. Sobre todo cuando estaría junto a mi "partner-in-crime-de-bouffe", Vanessa Huet, blogger de Voyage Perou.

19.30 Ardiente paciencia
Vista del evento
Me congelo en la puerta del Hotel Country Club mientras aguardo a que llegue Vanessa, quien había sido atrapada por el cruel tráfico miraflorino. Jugaba con mi celular cuando de repente veo una figura alta de caminar firme y traje de diseñador, Rafael Osterling de Rafael. El desfile continúa con otro chef de boina y camisa a cuadros, Renzo Garibaldi de Osso. Después llega alguien con un look muy desenfadado, Pedro Miguel Schiaffino. Pero cuando realmente noté lo importante de la ceremonia fue al presenciar la llegada de Alex Atala, el chef del D.O.M., el mejor restaurante de Brasil. Ver a tantos chefs reconocidos me hizo evocar la ceremonia del Oscar que siempre veo en televisión pero esta vez en versión gastronómica.

19.45 Dentro del Hotel Country Club
Barra de Veuve Clicquot
Vanessa Huet me sorprende con una precisión suiza llegando exactamente con los 15 minutos de tardanza que me había indicado en su mensaje al celular. Entramos al evento y lo primero que llama nuestra atención: Barra libre de Veuve Clicquot con la variedad Yellow Label. Con una expresión divertida Vanessa se toma el tiempo para explicarme como pronunciar el nombre de marras. Espero haber aprendido pero sé que algún día me desquitaré cuando vea un nombre en alemán. De este champagne guardo los mejores recuerdos porque me hace evocar el Luxury Brunch de La Locanda, un buffet de lujo. No hay muchas oportunidades en la vida para disfrutar esta combinación perfecta de Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay quye resume potencia y finura, sabores frutales y aromas de vainilla. Si este era el comienzo del evento ¿Qué más vendría a continuación?

Gastón Acurio
Caminando por los alrededores distingo una rubia cabellera y escucho una voz cantarina: ¡Astrid Gutsche! Me reconoce, me saluda efusivamente y como no podía ser de otra manera comenzamos a hablar de chocolates. ("Tienes que probar la nueva barra con cacao de Amazonas"). A mi costado se forma un tumulto y descubro que tan cerca estaba al chef más querido de todos los peruanos. Le robo 30 segundos para recordarle un comentario que le hice sobre Papachos y sobre todo para tomarme una foto. Vanessa se ríe de mi emoción y me observa con cara de "Yo-ya-tengo-foto-con-él" Vamos, blogger gastronómico que se respete tiene que haber conversado por lo menos una vez en la vida con Gastón Acurio.

20.00 El telón se abre
¡Comienza la premiación!
La ceremonia se inicia y todos los chefs nombrados comienzan a desfilar por el proscenio. En lugar de mirar hacia adelante todos las personas están atentas a sus smartphones. ¿Qué tal si por un momento dejan de conversar con sus pantallas y disfrutan de lo que ofrece el evento? No todos los días uno tiene la oportunidad de tener cerca a chefs tan famosos. ¿O es que han perdido la capacidad de sorprenderse? Por un nombre que dejen de tuitear no se va a acabar el mundo ¿O sí?

Uno por uno van desfilando los chefs para recibir las premiaciones correspondientes. El alboroto es mayor cuando nombran a los restaurante peruanos: La Picantería (31), Rafael (27), Fiesta (20), La Mar (15), Malabar (11) Que gusto da ganar alguna vez de local, ¿no? Pero no cantemos victoria tan pronto, Argentina con doce participantes es el país con mayor presencia en la lista.

Desde Buenos Aires Katia Documet, blogger de Cocineros Impunes, me hace llegar sus comentarios respecto a los restaurantes argentinos.
-Chila, muy buena cocina pero platos exageradamente decorados. Por momentos me hace recordar la nouvelle cuisine.
-La Cabrera, te lo digo en dos palabras: parrilla turística. A los peruanos les encanta porque vienen muchas salsitas y platitos pero al argentino entendedor le parece de terror este lugar.
-Tomo 1. Un clásico de clásicos con calidad indiscutible en manos de Federico Fialayre y Ebe Concaro.
-Oviedo. Restaurante que jamás te podría defraudar. Cada vez que fui salí mas contenta y sorprendida por los sabores que encuentro en cada plato.
-Francis Mallman. Personaje de trayectoria y ampliamente respetado por sus compañeros. Probé alguno de sus platos en ferias gastronómicas y la sensación es que algo que a los ojos parece simple, sorprende en la boca.
-Sucre. No fui al restaurante pero si probé algunos platos en ferias gastronómicas. Muy bueno.
-Elena. Mi experiencia en Elena fue celebrando un cumpleaños por lo que no podría calificarlo muy claramente. Me encantó el ambiente y la calidad de la comida.
ta.

21.10 El intermedio
Estación de entradas
Un breve intermedio que aprovecho para acercarme a algunos chefs y tomar fotos para el álbum de Facebook. De paso les pregunto por las especialidades de sus restaurantes y cada uno me da una respuesta más divertida que el anterior. Me siento a esperar que comience la ceremonia cuando reconozco a una periodista gastronómica, experta fotógrafa además, quien me saluda cordialmente. ¿Quién creería que hace varios años yo le daba clases de alemán? Peor aún ¿quién creería que nos dedicaríamos a lo mismo?

Junto a Vanessa investigamos las mesas de piqueos y como buenos bloggers gastronómicos comenzamos a hacer críticas de "Va o no va". Sólo que en este caso no se trata de un look sino de sabores, texturas y temperaturas. Claro, hasta que llegamos a la mesa de Cacao Barry y perdemos la razón. ¿Todo ese chocolate a libre disposición? Pero de eso hablaremos más adelante.

21.30 Final Countdown
Central, mejor restaurante de Latinoamérica
Conforme nos acercamos a los primeros lugares el suspenso aumenta. Quinto lugar, Boragó de Rodolfo Guzmán (Chile). Cuarto lugar, Maní de Helena Rizzo y Daniel Redondo (Brasil). Tercero, D.O.M. de Alex Atala (Brasil) Cuando mencionan a Astrid y Gastón en segundo lugar estalla el júbilo alrededor de Virgilio Martínez. Al igual que en la lista Summum, Central es elegido el número uno y, en este caso, el mejor restaurante de América Latina. La alegría es desbordante, los periodistas tratan de ubicarse como pueden para hacer las mejores tomas. No falta el sabelotodo que afirma: "Era un hecho" Yo no tengo más alternativa que subirme al coche y con mi mejor cara de "crítico experimentado" asentir cordialmente. Siendo honesto fui a Central hace ya más de un año y sé que es una tarea pendiente seguir evaluando otros platos de su carta. Sin embargo con los premios viene la fama y, por defecto, las reservas agotadas con semanas de anticipación. Está claro que por el momento debo conforrmarme leyendo las críticas de los periodistas especializados pues todos se deshacen en elogios por Alturas, su nuevo menú degustación. Será en el 2015. Palabra de blogger

22.30 After Party
Los 50 ganadores
Las celebraciones comienzan con un espectáculo a cargo de Jaime Cuadra. Lamentablemente no logro apreciarla como se debe porque esta noche mi sentido del gusto ejerce una dictadura infame sobre los demás. Tenemos que probar todo lo que brinda el catering a cargo del restaurante Perroquet, (Segundo lugar en la lista Summum, categoría restaurantes de hotel) Con tantos bocadillos a disposición es complicado evaluar cada uno, sin embargo puede elegir entre mis favoritos el tartar de atún oriental y la causa frita con trucha ahumada. Punto a favor de la estación de lomo saltado preparado al momento por  la concentración oriental de los cocineros para no descuidar el punto de cocción ante tal afluencia de gente. 

Pero como no sólo de pan vive el hombre, también habían varias opciones para beber. Champagne Veuve Clicquot para los gourmet. San Pellegrino y sus aguas frutadas para los sobrios. Pisco sour de la casa para los nacionalistas. Y para los más efusivos estaba el Ron Zacapa con un trago preparado por Joel Chirinos, el ganador local del World Class, la competencia de coctelería más importante y prestigiosa del mundo.


Cremoso de chocolate Barry
Sin embargo  donde el blogger se sintió en el paraíso fue junto a la mesa con bombones de Cacao Barry, cinco colores representando los sabores básicos: miel (dulce), yuzu (ácido), mezcal (salado), macha (umami) café expreso (amargo). Era imposible sobrevivir a tanta tentación luego de escuchar las explicaciones de Luis Robledo, director de la Chocolate Academy en México. Junto a Vanessa probamos todos los bombones (porcentajes entre 65% y 74% de puro cacao latinoamericano) para elegir el mejor. Pero no hay que ser mezquinos con nuestros postres peruanos. El suspiro de chirimoya también se merece una mención honrosa, al punto que me olvidé todas las lecciones de cortesía que recibí de niño y cogí dos porciones de golpe.

23.30 The end is near
Barra de Ron Zacapa
La noche llega a su fin y luego de tanta celebración me retiro feliz del Hotel Country Club junto a Vanessa. El desconcierto inicial por haber olvidado su cámara digital sólo duró unos segundos porque con el smartphone se las arregló para tomar varias fotos del evento (incluyendo un simpático acua-selfie). A la salida nos entregan una bolsa de recuerdo con varios obsequios: La guía con la reseña de los 50 restaurantes ganadores, una botella de agua S.Pellegrino, un empaque especial de tapenades con el logo de la Marca Perú y una presentación especial de bombones de cacao Barry para maridar con Ron Zacapa.  Imposible olvidar este evento.

Llego a mi casa y con mis ojos cerrándose por el cansancio comienzo a bajar las fotos de la cámara. Cuelgo, luego existo…

Los restaurantes que ocuparon los diez primeros lugares son:
1. Central (Perú)
2. Astrid y Gastón (Perú)
3. D.O.M (Brasil)
4. Maní ( Brasil)
5.Boragó (Chile)
6. Pujol (México)
7. Maido (Perú)
8. Biko (México)
9.Tegui (Argentina)
10. Quintonil (México)

Los auspiciadores
PromPerú
Acqua Panna y S. Pellegrino
Diners Club International
Telefónica
BBVA
Veuve Clicquot
Les Concierges
Cacao Barry
Ron Zacapa

domingo, 7 de septiembre de 2014

De la comida (no tan) rápida II

La Tía Tomasa (¡Vamos pa' Barranco familia!)
Este restaurante ya cerró sus puertas. En su lugar se encuentra ahora Don Bajadón, sanguchería criolla.

Vista del local
Mi última visita a La Panka no me dejó con ganas de probar anticuchos por un buen tiempo. ¿Qué le vamos a hacer? No discuto la calidad de su propuesta sino la capacidad del personal, tanto de cocina como de salón, para atender la demanda en horas punta. Es menos complicado preparar los anticuchos para una reducida concurrencia delante de una carretilla a tener un salón repleto de gente impaciente y hambrienta (Y eso sin mencionar el famoso rotulo de marras del "mejor anticucho") Por eso me alegré cuando me llegó la invitación para conocer La Tía Tomasa, un pequeño local en Barranco que busca replicar la sencillez y el cariño de los anticuchos hechos en carretilla, además de ofrecer algunas novedades de la casa. ¿Se imaginan una salchipapas de anticuchos? Creánme, yo tampoco.

Alitas anticucheras
El almuerzo empezó con los tequecuchos. Los tequeños son uno de los piqueos más comunes de los restaurantes peruanos y se reinventan constantemente en nuevas versiones, aunque la mayoría sólo se contentan con cambiar el relleno sin preocuparse en el riesgo de la doble cocción. Me alegra ver como han encontrado el toque para que el relleno de anticucho picado no se recocine al momento de freírlos. Quizá la masa wantan queda demasiado crocante pero conseguir la textura ideal les tomaría mayor tiempo de preparación. Luego probé las alitas anticucheras que contra mi pronóstico tenían un delicioso sabor a brasa antes que al aderezo de ají panca.  Ambos piqueos cumplen y sólo les recomendaría una revisión de las salsas de acompañamiento en término de sabor y consistencia. Vamos, no estamos en Panchita, la crema de rocoto tiene que picar.


Anticucho clásico
Seguimos con la especialidad de la casa, los anticuchos de corazón. El punto de cocción fue un acierto absoluto y espero que siempre tengan cuidado en ese aspecto. De sazón cumple y yo les recomendaría que no caigan en la peruanísima tentación de agregarle ninguna salsa. En todo caso, el ají huacatay le va perfecto a esas rodajas de papa amarilla preparada en dos tiempos, crocante por fuera, arenosa por dentro. El choclo justifica su presencia siempre y cuando garanticen que encuentren el insumo de mejor calidad, de lo contrario prescindan de él. Me arriesgué con los anticuchos de hígado de pollo, un gusto adquirido porque esa textura terror de los almuerzos infantiles es una variación adecuada del anticucho clásico. En cuanto a los chinchulines ya se los dejo de tarea a ustedes. No es uno de mis platos favoritos y por eso me falta una referencia para evaluarlos.


La experiencia en esta anticuchería fue muy satisfactoria. Tal como dije antes no es cuestión de abrir un local inmenso colgandose de un título ganado hace varios años. El reto está en ser constantes en la calidad y si hay que hacerlo en menor escala para garantizarla bienvenidos sean. Dato adicional, en La Tía Tomasa también se han preocupado de las bebidas y pueden disfrutar de las cervezas artesanales Sierra Andina y Teach, productos diferenciados que felizmente son cada vez más populares. Les dejo una recomendación final. Como es un local abierto y ubicado en esquina, el viento puede ser muy fuerte en las noches así que vayan bien abrigados.


República (Independence Day)
Cuando era niño consideraba que las salchipapas del Tip Top eran las mejores del mundo. Muchos años han pasado desde entonces y ahora sé que "lo mejor" es un concepto muy relativo.

Counter de República
A raíz de la publicación del post de Perros y Papas recibí a mi inbox varias solicitudes para que programe una visita lo más pronto posible a República. Confieso que no me faltaban ganas de conocer este nuevo local pero manejar hasta Miraflores un día de semana no es una gran motivación (Y si hablara de donde estacionar...) Sin embargo, un sábado que empezó con un desayuno muy ligero (mandarina, granadilla y jugo surtido) fue razón suficiente para buscar una solución creativa a la falta de estacionamiento por la zona y probar de una buena vez por todas las salchipapas de marras.
Salchipapas República


Primer detalle, hay una persona delante del local que los va a recibir su mejor sonrisa preguntándoles si conocen la propuesta de República. Vale la pena agregar que todo el persona tiene esa buena actitud. Segundo, como buen autoservicio se paga primero y reciben un ícono para que el dependiente identifique el pedido y lo lleve luego a la mesa. La salchipapas República lleva tres tipos de salchicha: Frankfurter, blanca y ahumada . Pero su punto más fuerte son las papas amarillas procesadas y fritas al momento, muy crocantes. Sólo reclamaría que el huevo no vino a la inglesa tal cual lo pedi pero asumo que fue una distracción del cocinero. No le perdono que me haya quitado el placer de reventar la yema y dejar que lentamente se mezcle con el hot dog y las papas. Consejo, mejor es ordenar las salsas aparte para ir sirviéndolas al gusto.

Hamburguesa de ternera
No me iría sin probar su hamburguesa de ternera con doble queso y pan de papa horneado en la cocina. Es agradable encontrar una hamburguesa de verdad con sabor a carne y en el punto de cocción adecuado. El queso cheddar nunca estará en mi lista de favoritos por su sabor tan empalagoso pero eso ya depende de cada uno aunque no lo indican en la descripción. Que el pan sea de papa no representa ninguna ventaja para mí, lo principal es que no se contraiga como una esponja tal cual me ha sucedido en otros lugares (por ejemplo, Lima Sanguchería y Manduca).

No me queda clara la presencia de los guisos peruanos en su propuesta pero considero que es un recurso válido para asegurar la rotación de mesas al mediodía. Seamos sinceros, yo lo pensaría dos veces antes de almorzar salchipapas durante la semana y teniendo en cuenta el flujo de turistas mochileros que van por Miraflores es una buena manera de captar al público que busca algo económico. En resumen, la experiencia fue satisfactoria y creo que justifica una segunda visita para evaluar otras opciones, por ejemplo sus sándwiches clásicos.

República queda en Av. Diagonal 220, Miraflores.
Ticket promedio: S/25.00 por persona.
Volvería: Sin dudarlo.

domingo, 31 de agosto de 2014

Patty, pastelería artesanal (Fábrica de dulces sueños)

¿Sabían que existe un postre con 20 años de historia que el blogger nunca ha probado? Pero como la Providencia siempre es generosa con el blogger a mi buzón llegó un mail de Patty, pastelería artesanal, invitándome a degustar su especialidad, el turrón de chocolate, y además conocer otros postres de su repertorio casero.

Turrón de chocolate
El origen de la historia de Patty, pastelería artesanal se remonta años atrás cuando la dueña, Patricia Valdettaro, vendía postres para un restaurante visitado asiduamente por las trabajadoras de Wong. Fue idea de ellas sugerirle que también ofrezca el turrón de chocolate en la tienda ¿Cómo presagiar que así comenzaría una aventura que ya va durando 20 años? El turrón de chocolate, el producto estrella de Patty, es un amelcochado con un exterior crocante y bañado generosamente en fudge. A eso se le suma un "crunchy" adicional que le dan los trocitos de pecanas. No llega a ser un brownie, es una textura más densa que se integra adecuadamente con un fudge de sabor dulce pero no empalagoso. 

Tocino del cielo
Pero el secreto del éxito no está sólo en la preparación. Es un postre que siempre caerá bien porque a todos nos gusta el chocolate, es fácil de transportar porque no tiene decoraciones elaboradas, no necesita refrigerarse y lo más importante, ha generado una conexión emocional con sus seguidores. Por ejemplo hay niños que llaman para ordenar sus versiones propias con lentejitas o tamaño XL y personas que lo piden embalado con el fudge aparte para enviar fuera del país. Ni que decir de las que cuando lo comen en una cafetería descubren por el sabor del fudge que es de Patty. ¡Que tal pasión por el postre! Pues luego de probarlo me considero ya un fan y estoy pensando como lo personalizaría. ¿Alguien dijo frutos rojos?

Cheesecake de fresas
Pero ya desde hace algún tiempo, y con la idea de dar a conocer otras especialidades han ampliando su línea de postres, que generosamente me presentaron para que la evalúe. Seguimos con el cheesecake de fresa, hecho con puro queso philadelphia. Es común en las pastelerías actuales, por temas de costos, recurrir al uso del colapez, por eso me alegra encontrar un cheesecake tan bien preparado. Vale la pena destacar la calidad de la fruta y que es otro de los activos de esta pastelería: la preocupación genuina por tener los mejores insumos. No  exagero, me comentaron que si en el mercado no encuentran la calidad superior simplemente no ofrecen el postre. Me pareció adecuada que cuando hacen el envío por delivery el coulis de fresa se sirva aparte para que uno lo decore al gusto. También probé un tocino del cielo hecho, al estilo arequipeño, con esa costrita de coco que ayuda a rebajar el dulce. Como sabrán este postre es más consistente que una crema volteada porque se hace con yemas, azúcar, leche condensada y además se cuela varias veces para que coja esa textura densa. Si no lo han probado antes, tengan en cuenta que es muy dulce y con una porción pequeña se sentirán satisfechos.

Pye de pecanas y crocante de manzanas.
El pye de pecanas es un buen ejemplo de como se evalúa un postre sin caer en exageraciones o poner etiquetas gratuitas. No hay que haber estudiado pastelería para notar los trozos de pecanas generosamente dispuestos a simple vista y yo los reto a encontrar uno igual. se preocupan en mantener una receta a pesar que los costos. Tengan en cuenta que si bien hay temporadas de escasez de pecanas el precio del postre no sufre variaciones. También probé su crocante de manzanas pero como no soy un adepto a este postre se los dejaré de tarea para que ustedes lo comparen con su favorito. Como broche de oro me obsequiaron con un paquete de blondies y brownies de chocolate belga. A primera vista pareciera que son pequeños pero es la porción exacta para disfrutar de un brownie más denso que, valga comparación, con mis favoritos de La Bodeguita Belga.

Haber conocido el rostro detrás de Patty, pastelería artesanal, ha sido una de las experiencias más gratas del año. De por sí el turrón de chocolate tiene su lugar asegurado en la lista de los mejores postres del año pero lo que más me agradó fue conocer a alguien que todavía cree en la pasión por la pastelería, en cuidar sus recetas con el mismo cariño que tendría por sus hijos, en hacer los postres como si fueran para la casa. En un mercado que hace mucho se dejó llevar por el enfoque del bajo costo, el marketing y el oportunismo todavía existe esperanza. Siempre he dicho tener éxito no se trata de vender libros o tener recetas "secretas" sino de ser constantes en la calidad a través del tiempo y Patty, pastelería artesanal, es el mejor ejemplo. Y es que 20 años de pasión por la pastelería no se cumplen todos los días.

Los postres de Patty, pastelería artesanal se pueden ordenar al 241-3059
El catálogo está disponible en www.patty.pe/catalogo.pdf
Volvería: Por el pye de pecanas y el turrón de chocolate.