viernes, 30 de abril de 2010

El vicio de comer chocolate (Parte II)

La idea de escribir este post nació de la gran variedad de chocolates que había probado. Ello me motivó a dar a conocer estas marcas y de alguna manera introducir a los lectores del blog en el amplio mundo de los chocolates dark. El gusto por este tipo de chocolate no nace de la noche a la mañana pero es posible "entrenar" gradualmente el paladar. Les recomendaría que se inicien con porcentajes bajos (aproximadamente 30%) como el fondant de La Ibérica. Sé que ahora han aparecido tiendas de chocolates gourmet pero están más enfocadas a los bombones que a las barras para degustar. Por el momento el mejor lugar para comprarlos son los supermercados. Ahora sí, la segunda parte de la lista.

5. Godiva Dark 72%
Cuando me trajeron este chocolate belga estaba preparado para afrontar un número tan alto pero igual separé un momento especial del día para degustarlo. Cumplí las indicaciones de la web de Lindt y lo disfruté con los cinco sentidos. Lo mejor es que basta un cuadradito para sentir el gusto amargo que deja a chocolate en la boca. No querrán comer nada después de probarlo.
¿Dónde comprarlo? En el Duty Free del buque bus que lleva de Argentina a Uruguay. Sé que suena complicado pero ahí me lo compraron.

4. Ritter Sport Alpine Milk
No van a encontrar un chocolate de leche con un sabor más suave que este. La razón: de acuerdo a la etiqueta la leche utilizada es 100% proveniente de los Alpes y la diferencia salta a la vista. No se como describir esa sensación que produce cuando se va derritiendo en la boca. Digamos que se parece a la textura del algodón de azucar que se va deshaciendo de a pocos. Ritter Sport no supera en calidad a Lindt, pero en variedades les gana por goleada. Les reto a escoger un solo sabor. Para mí es imposible.
¿Dónde comprarlo? En cualquier supermercado de Lima.

3. Guylian Les Exclusives Assortment
La pongo en tercer lugar por la ambiciosa y deliciosa presentación de chocolates que tiene esta caja. Incluye las clásicas conchitas rellenas de praliné, bombones de diversos sabores (gianduia, crema de naranja, capuccino y praliné de avellanas entre otros) y trufas de puro chocolate belga. Es la combinación ideal para cualquier fanático de chocolate pero yo, especialmente, me quedo con los bombones. Ocho son muy pocos para disfrutar estos chocolates en toda su extensión.
¿Dónde comprarlo? En el Duty Free del aeropuerto de Lima.

2.Chocolate amargo con naranjitas de Vasalissa
Si saben de alguien que viaje a Buenos Aires en estos días, no lo piensen dos veces y encárguenle una barra de esta marca. Mi variedad favorita está preparada artesanalmente con el mejor chocolate belga relleno de confitura de naranja. La última vez que estruve en Buenos Aires se complicó mi existencia porque vi que han lanzado nuevas variedades, entre ellas gianduia y amargo 70%. La vida nunca pudo ser mejor.
¿Dónde comprarlo? En Buenos Aires en cualquiera de los locales de Vasalissa

1. Lindt Swiss Thins Orange Milk
¿Por qué es el número uno en mi lista? Muy simple, son 60 delgadísimas láminas de irresistible chocolate de leche con aroma a naranja. Poner una en la lengua y dejar que lentamente se vaya derritiendo es un placer que no tiene igual. El sabor del chocolate es muy suave y el aroma a naranja que sentirán cuando abran la caja no tiene igual. Háganme caso y compártanlo. De otra manera corren el riesgo de acabar con la caja en cuestión de minutos. Para mayor satisfacción tiene tres variedades: Milk, Dark y Orange Milk.
¿Dónde comprarlo? En cualquier supermercado de Lima.

Mención honrosa: Lindt petits desserts Crème Brûlée
Imposible clasificar un chocolate tan bueno en una lista. ¿Se imaginan el mejor chocolate suizo relleno de Crème Brûlée? Me quedo corto al decir que es delicioso, es buenísimo. Pueden sentir los crujientes trocitos de caramelo, el suave sabor de la crema de vainilla combinado con el mejor chocolate suizo de leche. Este es el chocolate que pediría como mi última voluntad.

Esta variedad no la hubiera probado nunca de no ser por una amiga muy especial que tuvo un gesto invaluable hacia mí. Ella sabe que tiene mi eterna gratitud por lo que hizo y siempre lo tendré presente. La mención honrosa es para ella también.
¿Dónde comprarlo? En cualquier supermercado de Ginebra.

martes, 27 de abril de 2010

El vicio de comer chocolate (Parte I)

Cuando era niño y sufría de los bronquios (al menos eso es lo que decían mis padres) sufrí muchas prohibiciones. Entre los alimentos que no podía ver por culpa del médico estaban las gaseosas negras, los helados y el chocolate. Muchos años grises pasaron hasta que mi salud por fin me dejó entrar en el mundo de los chocolates de caja y las empalagosas barras norteamericanas. Pocos meses pasaron para que descubriera el mundo de los chocolates dark y las extraordinarias marcas europeas. Pero, ¿cuál fue el momento exacto en el que me volví un vicioso del chocolate?

Luego de haber probado tantos chocolates ha llegado la hora de escribir un post dedicado exclusivamente a este alimento de los dioses. Con el tiempo he desarrollado una preferencia muy marcada por el chocolate dark pues al no tener azúcar ni la grasa de la leche es uno de los más saludables. Si bien al principio extrañaba el dulce aprendí gradualmente a tolerar el sabor amargo del verdadero chocolate. Claro, sin llegar al nivel de aquellos gourmet que detectan sabores escondidos en las barras de chocolates nativos o que buscan inimaginables combinaciones de chocolate y condimentos. (¿Alguien dijo chocolate con wasabi?)

Si quieren iniciarse en este mundo debo sugerirles que compren marcas importadas de Europa (Suiza, Bélgica, Alemania) En el Perú, al menos hasta que se publiquen las regulaciones del caso, la mayoría son una mera mezcla de grasa vegetal y cocoa, reconocibles por ese nefasto rótulo en sus etiquetas: Barra “sabor a” chocolate. Sólo recuerden que chocolate barato no es chocolate. Si quieren ser aún más minuciosos revisen la parte de atrás de la etiqueta. Si uno de los ingredientes es grasa vegetal deséchenlo de inmediato. El chocolate de verdad solo puede tener manteca de cacao y licor de cacao. La siguiente lista es completamente referencial. En chocolates los gustos difieren demasiado como para dar una opinión definitiva. Algunos no consideran los bombones de chocolate rellenos, otros no toleran el chocolate amargo y probablemente habrá alguien que me reclame por no incluir a su chocolatería favorita. Sólo espero que les sirva de guía para comenzar su propia aventura de los chocolates.

10. Milky de la Ibérica
Milky, perdóname por ponerte en un lugar tan bajo pero no creo en falsos nacionalismos. A pesar de fabricar un buen chocolate siento que La Ibérica no puede competir contra la hegemonía de las marcas europeas. El Milky es la mejor barra de chocolate de leche entre todas las desteñidas marcas peruanas. No tiene la suavidad del Ritter Sport pero si la fuerza de una marca producida en Arequipa. Hagan la prueba, nadie rechazará un Milky cuando se lo inviten. Por eso tiene su lugar bien ganado en esta lista. El chocolate de taza La Continental también se merecería un sitio en esta lista.
¿Dónde comprarlo? En cualquier supermercado de Lima.

9. República del cacao 67%
República del cacao esta hecho con puro cacao ecuatoriano de la variedad Arriba. Esta marca la recomiendo para los que gustan de sentir otros sabores al momento de probar chocolate puro, algo así como los que toman vino y dicen: toque de cítricos y avellanas con aromas a flores frutales. Yo estoy muy lejos de ser un gourmet y sólo puede decir que lo sentí como un chocolate dark muy rústico con sabores secundarios que no pude identificar. Le falta la fineza de los chocolates europeos pero eso no significa que sea malo. Sólo para curiosos.
¿Dónde lo encontré? En el Duty Free de Guayaquil.

8. Milka Toffee Whole Nuts
Antes de comer este chocolate les sugiero que se den una vuelta por el dentista. Es una barra de 300 gms. de chocolate de leche con nueces y un empalagoso relleno de toffee y caramelo que les hará tronar los dientes al primer mordisco. Comer esta variedad de Milka es un placer culposo y tranquilamente pueden volverse adictos a esa empalagosa mezcla del toffee con nueces. Otro consejo, después de comerlo lávense tres veces los dientes. El azúcar no perdona.
¿Dónde me lo compraron? En El Duty Free de Madrid.

7. El Rey Bucare 58.5%
Cada vez que Karina viajaba a Caracas la fastidiaba con la misma cantaleta: “¡Traéme chocolate chavista! ¡Traéme chocolate chavista!” Hasta que un día me calló la boca con esta pequeña barra de empaque color naranja. La variedad Bucare de la marca El Rey es un chocolate venezolano con un alto porcentaje de cacao que no es para comer de una sola vez sino para degustar lentamente y disfrutar de sus sabores secundarios. Si les gusta el chocolate dark y conocen a alguien que viaje a Venezuela encárguenselo porque es un acierto absoluto. Comprénlo aunque no sean chavistas.
¿Dónde me lo compraron? En cualquier supermercado de Caracas.

6.Ritter Sport à la mousse au chocolat.
En mi mundo personal de chocolate, Ritter Sport es la marca líder en chocolates rellenos. Tiene incontables variedades y cada una es mejor que la otra. Pero encontrar un chocolate relleno de mousse de chocolate es el extremo soñado de cualquier fanático. Realmente son unos maestros porque han sabido equilibrar las texturas para que al momento de comerlo no se desarme. Además, el equilibrio de sabores entre el mousse y el chocolate es perfecto.
¿Dónde comprarlo? En cualquier supermercado de Lima.

viernes, 23 de abril de 2010

Adiós verano...

Revisando las entradas de los tres primeros meses me doy cuenta que no he escrito una sola dedicada a los helados. Y no por falta de material (este verano me aficioné a los Häagen Dazs) sino porque me ganaron otros posts que debía publicar. Así que para resarcirme y despedir el verano escribiré una breve reseña acerca de tres buenas opciones para disfrutar de un postre helado. Aún pueden aprovechar los últimos y endebles rayos de sol para probarlos. Es más, ya se acabó la temporada de playa y no hay el pretexto del exceso de calorías y las dietas. La vida es muy dulce como para dejar pasar la oportunidad de probar estos manjares.

Tip Top: ¡Oreo rules!
Batido. Leche malteada. Milkshake. Tantos nombres tiene este postre que yo lo consideraba una leyenda urbana. De niño nunca probé uno y sólo sabía de su existencia porque siempre lo nombraban en las series y películas norteamericanas. Tres décadas tuvieron que pasar para descubrir que en uno de mis restaurantes favoritos preparan un estupendo milkshake de Oreo. Tip Top nuevamente recupera posiciones con este postre que también preparan en otros sabores (lúcuma, café y un intrigante Miloshake) La combinación de leche y helado de vainilla salpicada de los trocitos de galleta Oreo lo han convertido en mi postre favorito. Ahora cada vez que voy al Tip Top me enfrento al dilema: ¿Salchipapas o milkshake? ¿O los dos?

Tip Top queda en Av. Arenales 2499, Lince
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Ice Cream Factory: El helado y la paz
Helados artesanales de sabores novedosos, precios módicos y buena atencion son una combinación ganadora. En este pequeño local podrán encontrar una gran variedad de sabores como chocolate suizo, queso helado, dulce de leche, lúcuma con brownie, etc. Los dependientes son muy cálidos y no ponen cara de piedra (¡4D te hablan!) cuando uno quiere probar los helados antes de ordenar. No hay nada mejor que comprar un par de barquillos y comerlos mientras se dan una vuelta por El Olivar (queda a dos cuadras). La tranquilidad nunca pudo ser más dulce.

Ice Cream Factory queda en Av. Conquistadores 395, San Isidro.


San Antonio: Super copa
Siempre he desconfiado de las copas de helado. La culpa es de las heladerías pues lo único que hacen es mezclar tres sabores de helado, harta crema chantilly y encima una cereza para justificar que puedan cobrar el doble del precio normal. Sin embargo en el San Antonio tuve la genial idea de pedir una Copa Ipanema: Dos bolas de helado de crocante de lúcuma, profiteroles, Bailey's, salsa de chocolate y chantilly. Esta copa tamaño familiar es la delicia de todas aquellas personas que disfrutan de los postres empalagosos. Eso sí, después de comerla no querrán ver los helados hasta el siguiente año. Por favor háganme caso y compártanla.

San Antonio queda en Av. Primavera, Surco.

martes, 20 de abril de 2010

Cuzco: Epílogo

Un habitante de la zona =)
Mi último viaje al Cuzco fue un éxito rotundo. Batiendo un record de tiempo pude comer en todos los restaurantes que había planificado, visitar el pueblo de Huacarpay y disfrutar largas caminatas que me ayudaron a encontrar la, a veces tan esquiva, paz espiritual, imposible de encontrar en una ciudad tan caótica como Lima. Apreciar la naturaleza en toda su extensión puede ser tan gratificante como probar las mejores comidas. Y si uno sabe adonde llegar, Cuzco tiene infinidad de lugares para hacerlo. Obvio, no las atracciones turísticas más conocidas porque estarán repletas de gente.

Maras de Moray
En medio de la desordenada oferta turística les aseguro que pueden encontrar lugares poco conocidos y con menor afluencia de gente. Uno de esos sitios es Moray: tres grupos de andenerías circulares que, según tengo entendido, sirvieron de laboratorio para la experimentación de los cultivos incas. Es una obra admirable incluso para alguien como yo, que tiene conocimientos tan básicos de historia. Además, la caminata necesaria para llegar desde arriba hasta el círculo central es todo un reto. No puedo encontrar las palabras exactas para describir la sensación de estar echado en medio del último círculo mirando el cielo. Prefiero que ustedes lo descubran por su cuenta.

Como recomendación final les aconsejo que se den una vuelta por la fábrica de chocolates La Continental (sólo déjense guiar por el aroma celestial del chocolate). Comprar chocolate en el Cuzco puede ser un verdadero problema entre tanto vivo que afirman tener el "original recien llegado de Quillabamba". Les recomiendo esta marca porque con la cuarta parte de una tableta pude preparar una buena medida de aromático y espeso chocolate de taza. Combinándolo con pan dulce o panetón (si encuentran uno en estas fechas) podrán disfrutar de un desayuno dominical con mayúsculas. Para mí no existe mejor recuerdo del Cuzco.

Ojo, Moray está a una hora del Cuzco. Si quieren visitarlo mínimo deben tomarse medio día para alcanzar a visitar también las salineras de Maras
La fábrica de chocolates La Continental queda en Av. Apurímac 430, Cusco.