martes, 9 de enero de 2018

Lo que dejó el 2017 (I)

¿Me creerían si les digo que debí revisar una carpeta con más de 1,900 fotos para armar este resumen? Y eso que no estoy contando las que además tomé con el smartphone. No piensen que es una tarea ingrata, al contrario esto me permitió evocar todas las aventuras que, para bien o para mal, viví este año. Empecemos la décima temporada con el primero de tres posts recopilando mis restaurantes favoritos, las sorpresas y las decepciones de este año de marras que ya se fue.

Los favoritos de siempre
¿Qué sería de este blog sin sus restaurantes favoritos? Si alguien piensa que ese rótulo les da el aura de intocables pues es todo lo contrario. Como ya soy cliente habitual y me reconocen desde que entro, saben muy bien que no les permitiré el más mínimo error. 

La Locanda

Dicen que en la vida lo único constante es el cambio y esta máxima se aplicó muy bien este año en mi restaurante favorito. La carta se reinventó incluyendo las nuevas creaciones del chef Zorim Wong donde los mariscos tuvieron el protagonismo aunque no faltaron joyas como las mollejas en salsa de chocolate y la panceta de cerdo confitada. Tampoco puedo olvidar su propuesta de steakhouse con variados cortes Certified Angus Beef y exquisitos acompañamientos.

Pero nada estaría completo sin la atención personalizada del equipo de salón liderado por Oscar Huajardo. Y ya no lo digo por mí, cliente habitual hace más de siete años, sino por aquellas personas a quienes se lo recomendé para celebrar una ocasión especial. En todos los casos recibí correos de agradecimiento por haber vivido una experiencia memorable. ¡Tarea cumplida por todo el equipo de La Locanda!

La Locanda del Swissôtel queda en Av. Santo Toribio 173, San Isidro.
Teléfono: 421-400
Mi recomendación: Se viene una nueva carta así que pongánse en mano del equipo de salón.

Chifa Titi

No es que un restaurante sea bueno o malo sino que tan consistente puede ser a lo largo de los años. Cuando un chifa ya acumulaba auspiciosas reseñas desde los años 80, entonces como que no hay mucho para discutir sobre su calidad.

Desde aquella vez que probé un espectacular tallarín saltado en el Chifa Titi algo cambió dentro de mí. Ya no soy ese blogger joven e impresionable que se conformaba ordenando wantán frito y chaufa especial. Ahora me deleito con platos novedosos como el fan sí estilo Sichuán, los langostinos kin tú y las costillas de cerdo en salsa Thai. ¡Como has cambiado blogger pelón!

Titi es el chifa ideal para salir de la zona de comodidad. Si bien pueden encontrar platos tradicionales de la comida cantonesa, lo más recomendable es aventurarse y probar nuevos sabores. La experiencia puede resultar costosa pero les aseguro que será un camino que nunca más abandonarán.

Chifa Titi queda en Av. Javier Prado Este 1212, San Isidro.
Teléfono 224-8189. Es obligatorio hacer reserva y ser puntual.
Mi recomendación: Pichón al horno, costillas en salsa Thai, chita entera al vapor.

Don Fernando

Lo voy a poner muy simple: a este restaurante vengo más para alegrarme el día que para comer. Me contagio de la buena onda que, tanto en el salón como delante de los fogones, tienen los hermanos Vera-Horna y dejo que ellos escojan la mejor pesca del día para elaborar sus mejores platos.

En este restaurante no hay más secreto que la pasión por su cliente desplegada a lo largo de sus 25 años de existencia. Si bien este año mantuvieron la calidad en todas mis visitas, la novedad fue que me aventuré con sus opciones de pizarra  y así descubrí su espectacular arroz con cerdo, plato cuyo video de preparación tuvo más de 10,000,000 de reproducciones en la página "A comer". Todo un record para un plato con todo el sabor de casa y que sin ningún remordimiento puedo confesar que estuvo mejor al que preparaba mi mamá cuando yo era niño.

Así que ya saben, en Don Fernando no sólo pueden encontrar lo mejor de la comida norteña, una ojeada a la pizarra del día no está de más, quizá descubran un plato que los convierta en clientes habituales.

Don Fernando queda en General Garzón 1788, Jesús María.
Teléfono: 261-0361
Mi recomendación: Mariscos al pil-pil. Pescado entero frito. Arroz con pato.

Tzuru, restaurante nikkei

Pocos restaurantes tienen el record de no hacer cometido errores cuando los he visitado. Por eso es que Tzuru rompió la invariable trilogía y este año mantiene ese lugar privilegiado.

Sí en el Sushicage aprendí que en cuestiones de comida nikei no todo era acevichado, yakimeshi o langostino al panko, en Tzuru salí de mi zona de comodidad para degustar platos tradicionales como el okonomiyaki, el ishiyaki gohan y el donburi. También hay platos fusión donde el equipo de cocina hace gala de su creatividad, por ejemplo una prolija versión de arroz con pato. 

Si a eso le sumamos un ambiente con una decoración moderna, un equipo de salón listo para absolver dudas y hacer recomendaciones entenderán por qué en tan poco tiempo se convirtió en uno de mis favoritos. 

Tzuru, restaurante nikkei queda en calle 21 No.707, San Isidro.
Teléfono: 225-5195
Mi recomendación: Déjense llevar por el equipo de salón. 

El restaurante de marca: Astrid y Gastón 

Este año, contra viento y marea, logré visitar los tres restaurantes más famosos de Lima y publicar en una misma temporada las correspondientes reseñas. Siendo lo más objetivo posible, ni el poderío nikkei de Maido ni la delicadísima propuesta de Central fueron suficientes para hacerme vivir una experiencia como sí lo hizo Astrid y Gastón en tres memorables ocasiones.

Una comida que empieza con una canastilla de panes como la que se ve en la foto adjunta jamás terminará mal. Si a eso le sumamos una carta variada que homenajea a los mejores productos de este país y un ambiente que puede adecuarse a diferentes ocasiones, no es difícil intuir por qué causó en mí tan buena impresión. Mi consejo es que vayan en grupo, piquen las entradas, ordenen las sartenes para compartir y terminen con el postre más grande de la carta. Y antes que me olvide, aquí no tienen que esperar meses para conseguir reserva.

Astrid y Gastón queda en Paz Soldán 290, San Isidro.

Teléfono: 442-2775

Mi recomendación: Vayan en grupo y sean felices compartiendo.

El restaurante contemporáneo: Matria
Con una propuesta gastronómica que varía en cada estación no es difícil encontrar novedades en Matria. Lo difícil es sacarme de mi zona de comodidad, aquella donde vivo prendado de sus spaghettini nero con langostinos. 

Por eso les recomiendo que vayan con ganas de investigar cada línea de la carta para deleitarse con nuevos sabores. La chef Arlette Aulert trata a cada plato como si fuera uno de sus hijos, respetando la calidad que sólo puede brindar el insumo de temporada y haciendo gala de su experiencia desarrollando nuevas recetas. Si bien la carta es pequeña tiene opciones para todos los gustos y no descuidan la parte más dulce donde cada postre es más prolijo que el otro. Prometo visitarlo más seguido el 2018. 

Matria queda en Mendiburú 823 , Miraflores.
Teléfono: 422-2784
Mi recomendación: Conchas de abanico grilladas, tagliolini alle vongole, panceta rostizada.

El restaurante de carne: Osso y Carnal Prime Steakhouse

Este año sí que dí rienda suelta a mi lado carnívoro. La manera adecuada para evaluar restaurantes de carnes es visitarlos en varias ocasiones y probar diferentes cortes. Tarea que exige un presupuesto aparte aunque en ambos casos sí que valió la pena.

Osso tenía una deuda conmigo. Cuando uno ofrece una propuesta diferenciada (carne madurada, cortes especiales, producción artesanal) a un costo elevado se espera que presten atención a los detalles. en las diversas ocasiones que visité el local de San Isidro todo salió muy bien. La presentación de los platos, el término de cocción y las recomendaciones que siempre fueron muy acertadas. 

El ambiente es ideal para el público corporativo que busca impresionar a sus visitas o relajarse con un after-office en la barra. Si a eso le sumamos el espléndido servicio de mesa dirigido por el maitre Alfonso Candiotti, ahora sí puedo afirmar que están al nivel que se espera de una propuesta tan costosa. Si bien disponen de una cava bien provista yo les recomiendo que lleven su malbec favorito para disfrutar mejor esta propuesta.

Osso queda en Av. Central 172, San Isidro.
Teléfono: 469-7438
Mi recomendación: Los anticuchos de corazón Angus, los sliders y la entraña con Mac & Cheese.



Carnal figura en esta selección por mérito propio. Es difícil compararlo con otros restaurantes pues el metodo de cocción de la carne es distinto. Acá utilizan un horno especial infrarrojo de alta temperatura que le da una textura y sabor diferente. 

No me extenderé hablando de los diferentes cortes de carne más si les dejaré unas recomendaciones para que la experiencia justifique el costo, que no es nada económico. Prescindan de las entradas y de los platos de fondo. La clave es ir en grupo y ordenar los cortes importados de alto gramaje como el cowboy steak, el tomahawk, el bone-in rib eye. Una ensalada para refrescar el paladar es suficiente para acompañar. Si disponen del presupuesto suficiente elijan los cortes madurados.

Lo único que no terminó de convencerme fue el servicio a la mesa, un tanto despreocupado y con algunos bemoles impensables. Tener a un mozo estornudando cada cinco minutos no es la música de fondo que yo deseo para mi cena y tampoco va con esa aura de exclusividad que hay en este restaurante.

Carnal Prime Steakhouse queda en Elías Aguirre 698, Miraflores.
Teléfono: 243-3088
Mi recomendación: Pidan los cortes especiales pero asegúrense de la disponibilidad al momento de hacer la reserva.

La pastelería: Yogashi Patisserie

¿Qué puedo decir acerca de mi pastelería favorita? Muy sencillo, cada vez que me paro frente a esa vitrina, quedo embelesado ante la variedad y exquisita presentación de cada postre resultado de una amalgama de pastelería francesa con ténicas japonesas.

Sea algo tan simple como un macarrón (los mejores de Lima), los postres con chocolate como el chocodomme 64 o los que llevan frutas como el roll cake y fruit tart nunca me han decepcionado en esta pastelería. Eso sí aún tengo una deuda con los que llevan té verde, ingrediente al cual siempre he mirado de reojo.

Yogashi Patisserie es la pastelería que yo recomiendo si desean impresionar a alguien. La presentación exquisita, el uso de insumos de calidad y el tiempo de preparación justifican el elevado ticket promedio. Vale la pena agregar que, a diferencia de la pastelería peruana, las porciones están hechas para disfrutar el sabor de cada ingrediente. La vida nunca fue más dulce.

Yogashi Patisserie queda en Av. San Borja Norte 598, San Borja.
Teléfono: 433-6348
Mi recomendación: Toda la vitrina.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Osaka (Season Finale)

Llegamos al final de la temporada y estábamos obligados a  cerrarla con una experiencia de lujo. Con ustedes: ¡Osaka!

La mesa está servida.
Sigue nuestro periplo por los restaurantes de la lista Summum y esta vez toca hablar de una marca que ya tiene una fuerte presencia en Latinoamérica. Con tamañas credenciales las expectativas son altas y para eliminar el suspenso innecesario confieso que fue una de las mejores experiencias gastronómicas del año.

Llego al nuevo Osaka con algo de recelo. Ya me ha pasado antes que en este tipo de locales, ubicados en las zonas más exclusivas de Lima, la recepción siempre es algo árida si uno no es cliente habitual o cumple con el perfil de su público objetivo. Me gustaría extenderme sobre el tema pero entraríamos en subjetividades que nada tienen que ver con lo gastronómico. ¿O sí? 

Apenas entro me doy cuenta de la tremenda inversión que han realizado en el local. Detalles como la decoración elegante y sofisticada, la separación de ambientes específicos (barra, salón, terraza) y el espacio amplio invitan a sentirse (o a sentarse) muy cómodos. Si fuera un experto en arquitectura tendría mucho de que hablar pero como mi fortaleza está en mi apetito vamos de frente a lo que nos interesa.

Nigiris: Buta y Tuna Foie.
Lettuce wraps. Mariscos al fuego.
Empieza mi jornada como suelo hacer invariablemente en los restaurantes nikkei con los nigiris. Primero con unos Hotate Truffle (S/.48.00) donde las conchas de abanico se sopletean con mantequilla de trufa blanca y limón. El buta (S/.44.00) es un homenaje al cerdo. La papada de cerdo tiene una textura de mantequilla que se deshace en boca y se complementa con el toque dulcete del shoyu. El de Tuna Foie (S/.56.00) exige estar familiarizado con los sabores intensos del foie, aunque para mi gusto la combinación funciona. Para contradecirme ordeno una tabla de rolls Spicy crunchy -langostinos batayaki, pulpa de cangrejo (S/.46.00)- suficientes para sacarme el clavo pero no logran superar la prolijidad que vi en las demás opciones de entrada.

Siguen unos mariscos al fuego (S/.39.00), plato efectista porque literalmente llega encendido a la mesa. En realidad es un batayaki pero dividido en seis porciones individuales que desatarán una inevitable rencilla para ver quien se come la última porción. La ejecución es precisa y si desean potenciar el sabor puede agregar unas gotitas de limón. Los lettuce wraps (S/.57.00) de pato confitado y verduras chinas son una entrada que no pueden dejar de ordenar. Si alguna vez ha comido un taco chino entenderán la lógica de presentar los ingredientes por separado. Consejo, prescindan de los fideos crocantes de arroz, aportan textura pero no hay manera de comerlos sin dejar la mesa hecha un desastre. Si Frieda Holler estuviera en la mesa...

Pato mochero. Chanchito nikkei.
Lomo balsámico. Salmón tensuyo.
El Pato Mochero (S/.64.00) es un plato con personalidad propia, no piensen que es una nueva versión de arroz con pato, tal cual están haciendo todos los restaurantes de marca. La pierna de pato llega con el pellejo crocante y jugosa por dentro. El acompañamiento de arroz al wok con cecina y shiitake no desentona, aunque yo lo hubiera podido comer solo como plato de fondo. El chanchito Nikkei (S/.49.00) replica todo lo que encontré en el nigiri de buta. La panceta está jugosa y se complementa con la salsa teriyaki. El acompañamiento de tacu-tacu no aturde, la porción es lo justo para no quitarle protagonismo al cerdo. El lomo balsámico (S/.59.00) es un plato sin sorpresas, el corte viene al punto medio con una salsa salsa balsámica teriyaki con puré al miso y hongos salteados. No hay ciencia, cumple la descripción de la carta pero no impresiona. Finaliza la jornada con un aburrido salmón Tensuyu (S/.58.00), un plato al que no le veo la gracia. Tampoco es que el salmón sea de mis pescados favoritos pero el emplatado no ayudó a que cambie de opinión.

Dessert platter.
Termina la cena con un impresionante Dessert Platter (S/.64.00), un recurso que felizmente se está haciendo común en varios restaurantes. La idea de esta bandeja degustación es compartir entre los comensales y a la vez hacerse una idea de lo que trae la carta de postres. Así pueden identificar su favorito y ordenarlo en versión completa en su siguiente visita.

Les recomiendo empezar con los sorbetes artesanales para limpiar el paladar y poder disfrutar los demás postres en toda su extensión. Por un tema de gusto me quedo con el chocolate crocante. Si bien soy fan del chocolate oscuro me sorprendió la combinación con helado de té verde. El yuzu cheesecake es un postre más ligero y refrescante donde la crema helada de cítricos y la granita de camu-cacu invitan más a disfrutarlo en una terraza  No dejen de ordenar un café americano, buen maridaje para esta correcta selección de postres.

La experiencia en Osaka fue más que satisfactoria. Me retiro con excelente sabor de boca por haber encontrado una propuesta bien trabajada y novedosa. La atención se merece un párrafo aparte porque el mozo estaba capacitado para hacer recomendaciones y siempre estuvo pendiente de las necesidades de la mesa. Además supo manejar bien el tiempo de espera de los diversos platos (palmas para el equipo de cocina) y demostró una cortesía nada impostada. Definitivamente fue una de las experiencias más memorables de la temporada y uno de sus platos ya tiene un lugar asegurado en mi lista anual de favoritos.

Osaka queda en Pardo y Aliaga 660, San Isidro.

Horario: Lunes a sábado de 12.30 a 16.00 y de 19.00 a 24.00. Domingos de 12.30 a 17.00
Ticket promedio: S/.150.00 por persona.
Teléfono: 222-0405

Estacionamiento: En el sótano del edificio.
Volvería: Sí, aunque amerita reservar un presupuesto aparte vale la pena seguir investigando el resto de la carta.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Félix Brasserie (Libre soy)

Continúa la aventura gastronómica por los restaurantes de la lista Summum.

Panes de la casa.
Taco cazador en detalle. Tortillas mexicanas.
¿Por qué siempre me demoro en visitar estos restaurantes? A veces dejo pasar el tiempo para que vayan afinando su propuesta o hasta que pase la típica monería limeña que muere por todo lo nuevo. Aunque debo confesar que también ha pasado que simple y llanamente inconscientemente lo pospongo hasta el olvido. Sea la razón que sea siempre termino arrepintiéndome por no haberlos incluido antes en mi agenda.

Félix Brasserie es obra y gracia de Rafael Osterling, el único chef que logro colocar tres restaurantes en el top ten de la lista Summum. Es obvio que la fama del chef ayuda pero tenía que comprobar por mí mismo la propuesta de Felix Brasserie, el proyecto más nuevo. Llego sin problemas al local, ubicado frente al Swissôtel, y me desconectode la falta de estacionamiento entregando el carro al valet parking. Apenas entro me doy cuenta que estoy en un restaurante cuya ecléctica decoración invita a relajarse y, como el ambiente es amplio, a ubicarse cómodamente.

Bruschettas. Pasta alla carbonara.
Cannolichi. Pesca del día con lentejas.
Empieza la jornada con el taco cazador con pulled pork, ají guajillo, palta y crema agria (S/.34.00). Sí, los tacos aún siguen de moda en Lima, y en estos encuentro una cercanía a la receta original, donde la se prioriza la combinación de ingredientes antes que el tamaño de la porción. Las tortillas mexicanas de erizo, conchas y ají mochero (S/.31.00) no traen mayor novedad. Todo se resume en la indiscutible frescura de los insumos, complementada con un toque de ají mochero. La bruschetta de prosciutto estuvo a punto de ser elegido como mi plato favorito de la noche. Si bien la combinación de frutas con fiambres no es ninguna novedad, la arúgula deja en boca con un amargor muy intenso y termino prescindiendo de ella. Correcta selección de platos de entrada y ahora me toca decidir entre los fondos pero con tal variedad de opciones la tarea no es sencilla.


Tarta de chocolate. Cobler de uva borgoña.
Detalle del salón principal.
Entenderán por qué entonces elijo una clásica pasta casera alla carbonara (S/.45.00). La pasta al dente se integra con una crema ligera y matizada con la presencia de los espárragos y la panceta. Los cannolichi piemontés (S/.56.00) me dejan sin palabras. ¿Cuándo fue la última vez que probaron la combinación de mollejas asadas y calamares? Es una versión de mejorada de pasta mar y tierra y que invita a dar bocado tras bocado hasta no dejar nada en el plato. Finaliza la jornada con una pesca del día y lentejas al curry hindú (S/.63.00). Por un minuto me olvido de las lentejas de lunes y si bien no creo que entre alguna vez entre mis favoritos la correcta ejecución del plato en términos de cocción y sazón me obliga a recomendarlo.

¿Hay espacio para postre? Obvio. Esa es la esencia invariable del blog.  La tarta de chocolate trufado (S/.31.00) visualmente no se llevará un premio a la mejor decoración pero encontrar un postre hecho con chocolate amargo siempre alegrará la noche, sonre todo cuando se acompaña con la acidez de los frutos rojos. El cobler de uva borgoña (S/.28.00) se los dejo de tarea a ustedes, aunque cualquier postre que se sirva "a la mode" es un acierto.

Me retiro tan satisfecho como divertido de Félix Brasserie. Algunos platos funcionaron mejor aunque me inclino a que fue más una cuestión de gusto personal antes que por una ejecución imprecisa. El servicio a la mesa fue muy correcto y se merece un par de líneas. El mozo fue muy paciente y se animó a hacer sugerencias de acuerdo al gusto de los comensales, además de mostrar simpatía frente a algunas bromas que hicimos. Los precios no son módicos, están justificados por la calidad de los platos aunque también los alquileres de la zona no ayudan a pensar en ahorros.

Félix Brasserie queda en Santo Toribio 173, San Isidro.
Horario: Lunes a viernes 12.30 a 15.00 y de 19.30 a 23.00. Sábados 13.00 a 16.00 y 20.00 a 23.00
Precios: Entradas: S/.29.00 - S/.52.00. Fondos: S/.39.00 a S/.88.00. Postres: S/.16.00 a S/.33.00
Teléfono: 982 521 454
Estacionamiento: Valet parking.
Volvería: Sí. Hay platos que merecen repetirse.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Market 770 ( Breakfast wars)

Para los seguidores antiguos del blog no es novedad leer cuanto disfruto escribiendo una reseña sobre los desayunos de hotel. Para los nuevos debo agregar que es una de las pocas ocasiones en que me animo a visitar un buffet. Es una buena oportunidad de compartir momentos disfrutando una propuesta variada en un hotel cinco estrellas. El costo suele ser manejable, punto ideal cuando uno va con toda la familia para celebrar una ocasión especial. Esta vez noté que en mesas aledañas celebraban dos cumpleaños. Junto a los seguidores del blog queríamos realizar una última salida para cerrar la temporada y por eso elegimos el Market 770 del Westin Lima Hotel. Ubicado en el distrito de San Isidro es la opción más céntrica para el fin de semana, sobre todo antes que sucumbamos al infernal tráfico navideño. 

El desayuno buffet consta de seis estaciones: frutas frescas, fiambres fríos, platillos calientes, panes, gluten-free y detox. No me sorprende la presencia de estas dos últimas, la alimentación saludable cada vez gana más terreno pero se nota que no han descuidado ningún aspecto, especialmente para las personas que siguen dietas especializadas. Como que no todo se limita a comer fruta picada con granola, pero de eso hablaré más adelante.

Siempre inicio mi desayuno con una visita a
la estación de frutas. Soy un blogger vago que se emociona al ver fuentes de fruta picada y lista para servir. Yo les recomiendo ser creativos y no limitarse a escoger sus favoritas. Acompáñenlas de yogurt, miel o las clásicas hojuelas de maíz y salvado que pueden encontrar en la estación de cereales. Hay una estación especial donde encontrarán gran variedad de ingredientes para usar como topping. Desde cereales enteros (linaza, almendras, granola) así como diferentes tipos de harina (cañihua, lúcuma, maíz morado, etc.) Más natural imposible.

Pero yo cumplo semanalmente una cuota de platos vegetarianos así que puedo darme ciertas libertades. En la estación de platillos calientes donde probé unos huevos revueltos muy jugosos y, ¡bienvenidas sean las calorías!, salchichas con tocino para armar un desayuno muy contundente. Si desean algo más tradicional tienen huevos revueltos con salchicha huachana, lomito al jugo y tres variedades de tamales, incluso uno de maíz morado. Hay una estación de chicharrón con camote frito, aunque en este caso tengan paciencia y pídanle al encargado que le dé una pasada por la plancha. Por más que esté bajo una lámpara de calor a veces la temperatura del corte no es la adecuada. Sobre todo para las personas como yo que gustan de los platos bien calientes.

La estación de panes trae los clásicos panecillos dulces (facturas, quequitos y galletas) para acompañar el café. En panes salados me agradó mucho encontrar opciones integrales como el campesino y el multigrano. Pero los peruanos siempre queremos algo para llenar el pan y aquí no se andan por las ramas. Mermeladas caseras (mandarina, naranja), importadas de la marca Bonne Maman (Moras y frutos del bosque), manjarblanco, dulce de leche y nutella. Dudo mucho que los más dulceros no salgan satisfechos después de visitar esta sección del buffet. 

Finalmente si desean algo preparado al momento pueden ordenar a la mesa waffles, tostadas francesas y omelettes. Las porciones vienen en el tamaño para calmar el antojo. Aparte que pueden repetir también pueden combinarlas con otras opciones del buffet ¿Panqueques con nutella o dulce de leche? Ustedes mismos son. ¿Falta algo más? Sí, la estación detox con smoothies saludables e infusiones de hierbas naturales. Ojo que también están las infusiones de la marca Revolution.

Me retiro más que satisfecho del Market 770. La propuesta estuvo a la altura de lo que uno espera de un hotel cinco estrellas y es candidato fijo a estar en mi lista de favoritos del año. La atención a la mesa es excelente pues los mozos están pendientes de recoger los servicios usados y atender cualquier pedido especial que uno pueda tener. La persona que atendió mi mesa tuvo una actitud muy cordial, sin llegar al exceso de confianza, y generó un ambiente muy cálido entre los comensales. El ambiente es acogedor con detalles sofisticados que crean un ambiente formal pero no rígido donde uno puede sentirse cómodo. Altamente recomendable. 

Market 770 queda en Las Begonias 450, San Isidro. 
Horario: Lunes a domingo de 6.30 a.m. a 11: 00 a.m. 
Precio: S/.79.00 por persona. 
Teléfono: 201-5000 anexo 6562 
Estacionamiento: Playa en el sótano del hotel. 
Volvería: De todas maneras.