lunes, 17 de agosto de 2009

Tarapoto II: De la selva su pasta

Me gusta la comida italiana pero más me gusta si está preparada a la peruana. Ejemplos sobran: una lasaña rellenada generosamente con diversos ingredientes, unos fettucinis servidos con harta salsa bolognesa o unos clásicos tallarines al pesto con su apanado de lomo encima. A eso le llamo verdadera comida peruana fusión y existen lugares donde pueden comer ese tipo de platos. En una ciudad de la selva, en medio de la bulla de los mototaxis y el insoportable calor, existe un oasis llamado Café d’ Mundo donde esta fusión ha sido llevada al extremo.

¿Se imaginan que resulta de combinar ingredientes típicos como la cecina, el chorizo y el sachaculantro con los mejores platos de la comida italiana? Si a eso le agregan un ambiente muy elegante e íntimo, una atención correcta y precios módicos entonces tenemos a un ganador absoluto. Llegué a este restaurante por pura casualidad y apenas entré me deleité con las mesas alumbradas con velitas reflejaban el típico ambiente de un restaurante italiano. El calor no es un problema porque el local no tiene techo, lo que le da un toque más especial.
En la parte de entradas destacó de inmediato un plato cuyo nombre ya se me estaba haciendo agua en la boca. Eran unos portobellos gratinados rellenos de chorizo y acompañados de puré de papa. Pero la cruel realidad me jugó una mala pasada pues el mozo me informó que no contaban con los ingredientes para prepararlos. Resignado sólo me quedó pedí un pan al ajo especial. Estaba bueno pero aparte del queso derretido no pude encontrar una razón para considerarlo especial.

Me consolé pidiendo una lasaña regional. Lasaña rellena de cecina y chorizo en salsa blanca y roja con un toque de sachaculantro. Es una porción grande que fácilmente alcanza para dos personas. Viene con bastante relleno y la presencia del sachaculantro es el toque especial que marca la diferencia. El sabor del plato en sí es ligeramente salado y quedaría mejor si la acompañan de una ensalada fresca como la caprese.
Como segundo plato pedí unos fettucinis a la carbonara al estilo regional. Eran unos fettucinis con salsa carbonara y cecina flambeada con brandy. La cecina es una carne dura pero tuvieron el acierto de servirla cortada en láminas muy delgadas. El plato cumplió con mi expectativas pero les aconsejo que pidan un buen vino para digerir la comida. La propuesta del local es atractiva pero puede ser algo pesada para los que no acostumbran comer en exceso.

Siento que el post no le hace justicia pues queda mucho más por decir de este restaurante. La carta es muy variada y decidir entre las innumerables entradas, pizzas, spaghettis, lasañas y raviolis puede ser una tarea difícil. Sin embargo cenar en Tarapoto bajo un cielo lleno de estrellas no tiene precio. Y eso no lo encuentran en Lima. Agarra esa flor, San Ceferino.

Café d’ mundo queda en Jr. Alegría Arias de Morey N°157, Tarapoto
Teléfono 042-524918

6 comentarios:

Katia dijo...

Uff pero que bueno todo esto que cuentas y muestras, jamás probé esa fusión italo-charapa :) se me hace agua la boca de imaginar todos esos platos.
Sin dudarlo iría a probar todo.
Besos

Renzo dijo...

Katia
Este restaurante es un punto de paso obligado en Tarapoto. Para los amantes de las pastas es un verdadero paraíso.

Un abrazo!

Cys dijo...

Que rico! Se me hace agua la boca, que hambre :(

Anónimo dijo...

Renzo

Que chico es el mundo!!, yo tambièn lo conozco y llegue ahì por recomendaciòn de amigos que viven en Tarapoto. El lugar es espectacular, y esto no lo encuentras en Lima. La mezcla de lo elegante con la naturaleza, es lo que me fascina. La atenciòn es de primera y la comida es espectacular, realmente te olvidas de todo. Yo lo recomiendo! y que bueno que hayas tenido la oportunidad de ir.

Besos

Ll

Renzo dijo...

Cys
Los platos que sirven son buenísimos y vienen tremendas porciones...

Ufff. Conviene tomarse un vinito.

Ll
Genial que conozcas el sitio!
Lo que más me gusta es que no tiene techo. Así no gastan en aire acondicionado y almorzar bajo la luz de las estrellas no tiene precio.

Anónimo dijo...

Uff renzo empece a leer de tus entradas con la de Belgravia (lloré al recordar mi infancia) - aclaro soy de Lima pero radico en Tarapoto desde los 5 años y ahora tengo 21 - Me parecé que debiste probar las pizzas, quizás por que no he comido en muchas pizzerías en Lima (salvo comidas rápidas y una que antes quedaba por el santa isabel de lince (ahora plaza vea) que preparaban pastas artesanales, pero me atrevo a decir que estas pizzas son las más deliciosas que probé (aunque depende del día del chef xD). Son dulces, con pasta artesanal y fina, y con esa mezcla exacta de ingredientes.
Un Saludo