jueves, 20 de septiembre de 2012

Los días se pasan volando

Si agosto fue un mes particularmente despiadado en cuestiones de tiempo, setiembre no se quedará corto para hacerle la competencia. Pero al blogger le gusta tanto escribir como disfrutar de una buena comida. Así que los dejo con unas breves noticias de lo que pasó en estas semanas.

Kaypí (Un almuerzo muy especial)
Medallón de lomo con risotto de hongos
"El blogger no come risotto". Sí claro, con más de cuatro años bloggeando y me voy a hacer el exquisito descartando algunos tipos de comida. Felizmente que el risotto hace tiempo que ya está en mi lista porque Kaypí, uno de mis favoritos en la zona financiera de San Isidro, me sorprendió con su medallón de lomo fino acompañado de cremoso risotto de hongos en salsa demi-glace. La carne espectacular, cocida al punto exacto. Por su sabor y textura suave no hay dudas que era lomo fino tal cual dice en la carta. El risotto vino con una porción muy generosa de hongos y portobellos, tal cual le gusta al blogger, y que con los jugos de la carne me supo a gloria. Si son vegetarianos tranquilamente podrían prescindir del lomo y comerlo solo. No en balde este plato es la especialidad de la casa.

Kaypí queda en Los Halcones 124, San Isidro.

Edo Sushi & Teppan (Benihana reloaded)
¿Se acuerda cuando existía el Benihana? Antes del boom gastronómico era toda una novedad disfrutar del espectáculo que hacían los cocineros preparando carnes y mariscos a la plancha. Es más, recuerdo que alguna vez me invitaron por mi cumpleaños a ese local. Edo, aprovechando el inmenso espacio que tiene ahora en el Jockey Plaza relanza el concepto Teppan. 

Hibachi Moriawase
Me decidí por un Hibachi Moriawase (Langostino, pechuga de pollo y bife angosto) acompañado de verduras salteadas, ensalada fresca con kión y arroz blanco. También ordené un arroz yakimeshi sólo por el afan de volver a comer ese arroz meloso, acompañamiento ideal de cualquier comida a la plancha. En cuanto a las carnes el cocinero se lució porque las preparó al punto ideal y con diferentes aderezos (mantequilla y limón, teriyaki y parrillero) Vale la pena destacar también su buena actitud para hacer recomendaciones. Como para darse una vuelta pero creo que no supera a otros platos calientes de la comida nikkei que he probado en el mismo Edo o a los estupendos saltados del Kintaro.

Edo Sushi & Teppan queda en Centro Comercial Jockey Plaza, Surco.
Teléfono: 435-3658

Pan de la Chola (Panadería de lujo)
Dicen que a la oportunidad la pintan calva. Por eso aproveché que tenía algunos pendientes que hacer en Miraflores para darme una vuelta por este local, el reino de Jonathan Day, un ingeniero industrial que a falta de buenas panaderías decidió abrir la suya. Un párrafo no será suficiente para describir todo lo bueno que pueden encontrar pero tampoco puedo dejar que pase más tiempo sin hablar de él.

Focaccia con sal de Maras
¿Qué ofrece el Pan de la Chola? Pan artesanal hecho con levadura natural, con una miga elástica, corteza dura y un ligero sabor ácido. Ver como amasan los panes y van saliendo del horno es una experiencia única porque Jonathan accede gustoso a responder cualquier pregunta ¿Sabían que él mismo muele su harina?  Como el local es pequeño y se encontraba repleto pedí para llevar una focaccia con aceite de oliva, romero y sal de Maras. Todo iluso pensé que lo comería en la tranquilidad de mi casa pero cuando probé un trocito me rendí ante el sabor tan delicioso y me senté en la banca de la entrada a disfrutar de un pan como hace mucho no lo comía. Prometo regresar a probar su café orgánico, sus sándwiches y sus brownies con 70% de cacao. Palabra de blogger madrugador.

El Pan de la Chola queda en Av. La Mar 918, Miraflores.

El blogger sonríe (¡Gracias C.!)
Chocolates japoneses
Hace algunos días llegó a mi casa un paquete que me hizo sonreír apenas leí el nombre del remitente. Mi estimada amiga C. se acordó del blogger obsequiándolo con una gran variedad de chocolates desde el otro lado del mundo. Increíblemente desde la primera vez que me los envió hasta ahora no ha repetido una sola variedad. Según me contó los japoneses son muy aficionados a los productos de "edición limitada"(Así la gente compra en cantidad) Felizmente el mochi de chocolate no ha pasado de moda porque es uno de esos productos que me convencería de viajar a Japón y comprar un contenedor. ¡Muchas gracias C. por acordarte de mí!

jueves, 13 de septiembre de 2012

Perfección suiza I: La Locanda

¿Que esperan del restaurante principal de un hotel cuyo lema es "pasión por la perfección? ¿Creen que es sencillo sorprender al blogger? Pues La Locanda es el lugar donde siempre superan mis expectativas.

¿Se acuerdan de la última vez que almorcé en La Locanda? Durante ese tiempo me enteré que habían realizado algunos cambios en la carta y en la decoración del salón. La intriga me consumía pero visitar un restaurante tan importante como este sólo amerita ocasiones muy especiales. Nada más conveniente que la celebración de un acontecimiento muy importante en la vida de mi madre. Para ella sólo lo mejor.

Canastilla de panes
El almuerzo empezó con una canastilla de panes de lujo. Pan de cereales andinos, de papa con ají amarillo, de pesto, focaccia italiana, crocante de tinta de calamar y crocante de queso parmesano. Acompañados de mantequilla artesanal, detalle que uno siempre espera de un restaurante de hotel (¿Se acuerdan de Alma y su mantequilla industrial?) La calidad de estos panes fue soberbia, tan suaves y  esponjosos que partirlos era una experiencia sublime. Pero como la perfección también se puede superar me ofrecieron aceite de oliva importado extra virgen de la familia Zuccardi en la variedad Manzanilla 2011. Placer culposo: remojar un trocito del pan en el aceite de oliva más sabroso. De todos modos debo mencionar que se extraña la salsa de tomate rústico y la de rocoto casero. ¡Que vuelvan!

Rigatonis mar y tierra
Para comenzar elegí lo más simple, unos rigatonis mar y tierra. Son los clásicos canutos rellenos de aceituna acompañados de salsa bechamel con toque de almendras y coronados con pulpo, bife y langostino jumbo a la parrilla con salsa dulce a base de caramelo y chancaca. ¿No que el blogger no comía aceituna porque era insoportablemente amarga? Claro, pero estamos en La Locanda donde los sabores se complementan, no aturden. En este plato el queso jugó un papel fundamental para bajar la fuerza al sabor de la aceituna. Las carnes fueron el acompañamiento ideal, cocidas en el punto perfecto y en una porción suficiente. Los brotes le dieron un necesario toque de frescura al plato.

Cochinillo lechal confitado
Luego probé el cochinillo lechal confitado. Un cochinillo de tres semanas horneado con una piel crocante como galleta, la carne suave y jugosa bañada en una salsa de miel y shiitake y como acompañamiento un risotto de cebolla blanca y su ensaladilla verde de arúgula. Sé que muchos fanáticos del chancho al palo me declararán persona non grata pero sin pensarlo dos veces les diré que este cochinillo se lo lleva de encuentro. La piel crocantísima hasta decir basta y la carne cocinada en un punto delicioso. He visto otros sitios donde por más técnicas de cocción que utilicen el cerdo tiene una textura como sancochada pero eso es impensable en La Locanda. Más palmas para el risotto de cebolla blanca. Imposible encontrar un mejor acompañamiento.

Chirimoya y mango
La parte más dulce de la carta es un homenaje a los postres peruanos tradicionales presentados en versiones gourmet. Comencé con un chirimoya y mango, mousse de chirimoya con un centro de granizado de mango servido sobre una plataforma de chocolate con kiwicha. La combinación de sabores y texturas fue impecable. El dulce de las frutas con el amargo del chocolate, la suavidad del mousse con el crocante de la kiwicha. ¿Se dan cuenta como se pueden usar ingredientes peruanos sin entrar en fusiones estrambóticas? Sólo podría objetar la presentación porque se ve muy sofisticada y no le hace justicia al postre.

Terrina de manzana
Luego pedí la terrina de manzana, un postre presentado en forma de tres texturas de la misma fruta. Manzana en milhojas  al horno, terrina de manzana con toques de miel de maple y un chip de manzana crocante, todo acompañado de una quenelle de helado de manjarblanco. El milhojas me impresionó porque estaba hecho con láminas finísimas de la fruta. Primera vez que probaba una terrina dulce así que me falta referencias para evaluarla objetivamente. Como siempre tengo que destacar el uso del helado artesanal, el sabor del manjarblanco resulto dulce pero no empalagoso.

La Locanda es un restaurante dónde la perfección se puede encontrar hasta el último detalle. ¿Conocen algun restaurante donde tengan a disposición servilletas de tela negra para las damas que llegan con vestido de noche? (Ya quisiera escuchar la respuesta de los "consagrados") Y si preguntara ¿En cuántos restaurantes se acuerdan de cuál es la mesa que uno usó desde su última visita? Vayan un fin de semana cuando no es muy concurrido para disfrutar de una atención personalizada. Si está presente Alfonso Candiotti verán lo que significa ser atendido por el mejor maitre de Lima. Cuando en un restaurante tienen pasión por la perfección, el resto es silencio.

La Locanda queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.100 por persona.
Teléfono: 421-4400
¿Volvería?: Por supuesto. La Locanda es el restaurante favorito del blogger.

domingo, 9 de septiembre de 2012

A falta de pan...

...buenas son tortas, dice una frase célebre. Pues el blogger dice: "A falta de Mistura buena es Misturita" ¿O no?

Estimados seguidores, lamento decepcionarlos pero es improbable que haya un post de Mistura. Por más pastillas de optimismo que consumí aún no me siento convencido de hacer una cola interminable para que me sirvan un trozo de chancho al palo, comer en platos descartables ni pelearme con la multitud por una mesa libre. Sí, ya sé que me dirán "blogger quejón y renegón" pero es como aquellas personas que prefieren ir de viaje en plan mochilero y aquellos que van en tour con todo planificado. Es cuestión de gustos pero cuando se trata de comida hago muy pocas concesiones.

De todos modos y para reinvindicarme con ustedes quise darme una vuelta por el Parque de la Amistad en Surco donde me habían comentado existía una pequeña feria permanente de comidas regionales llamada "Misturita". Es una plazuela alrededor de la cual han construido pequeños locales y en el centro han colocado mesas de madera para los comensales. En el camino de la entrada también se ubican unos quiosquitos que ofrecen postres y piqueos. Como para que todo el mundo salga satisfecho.

Tamal de pollo, humita de queso
Mi almuerzo empezó con unos tamalitos de María Zúñiga, "tradición barranquina desde 1955". Según he leído en su página web destacaron en Mistura 2010 por ofrecer tamales de garbanzo, espárrago y maíz morado. El blogger no es fanático de los experimentos y por eso escogí un tamal criollo de pollo y una humita de queso. ¡Santo remedio! Por fin un tamal que no se parece a esas masas de sémola que venden en los supermercados. Mis preferencias personales se inclinan por la humita de queso pero les dejo a ustedes de tarea probar los otros sabores.

Sándwich de chancho al horno
Luego pedí un sándwich de chancho al horno de El Chinito. A esta sandwichería hace tiempo que la tengo en mi lista de pendientes pero, al igual que pasaba con Pescados Capitales, se me hacía un mundo ir hasta Lima. La carne de cerdo  me gustó porque estaba jugosa y de sabor tenía un agradable toque oriental. Sin embargo el peor error del sándwich fue que utilizaron un pan más reseco que galleta de agua. Por más buena que sea la carne si no la acompañan con un pan crocante del día es lo mismo que si la sirvieran sola. Le doy el beneficio de la duda.

Tacacho con Cecina
Para terminar con los platos de fondo pedí un tacacho con cecina de La Patarashca. La cecina estuvo muy buena, bien cocida y blanda al punto que se dejaba cortar con los cubiertos de plásticos. Tenía ese gusto ahumadito, característica esencial de este tipo de carne y venía en una porción suficiente para compartir. El tacacho cumplió de sabor pero se me antojó muy seco. Nada grave porque la solución es acompañarlo con una especie de zarza hecha con  el ají charapita y cocona. Esta le dio frescura al plato y también "cortó" el sabor salado de la cecina. También es buena idea ordenar una ensalada de chonta.

Picarones de Mary
Para el blogger no hay almuerzo completo si no hay postre así que entre tanta variedad de dulces tradicionales (arroz con leche, cachangas, turrones, etc.) me decidí por los picarones de Mary, el original del parque Kennedy y que tuvo el lujo de participar en la primera versión de Mistura en el año 2008. Con esos antecedentes mis expectativas eran muy altas y no me decepcionaron en absoluto. Picarones recien salidos del perol, esponjosos, suaves y bañados generosamente en miel de chancaca y frutas. Si hay picarones mejor que estos no me lo digan.(Tampoco les creería)

Pero (siempre hay uno) el blogger no cree en las reseñas políticamente correctas sino en contar la experiencia tal cual. Primero, la persona que se encarga de limpiar las mesas en un acto de ignorancia suprema tiraba las sobras de la comida al piso. Le increpé su actitud pero fue como si le hablara a un poste y siguió haciendo lo mismo. Segundo, vayan con harta paciencia porque los locales no se dan abasto para atender a tantos comensales al mismo tiempo. (Por eso no pude comer nada en Ari Quipay) Pidan aquello que salga más rápido para no sufrir con la espera inclemente. Tercero, ni se les ocurra ir día domingo. Ese día el parque se encuentra en su máxima eferverescencia y comer con  alguien al costado mirando para que desocupes la mesa no es una experiencia que repetiría.  En fin la paciencia nunca será una de mis virtudes pero si ustedes la tienen vale pena darse una vuelta.

El Parque de la Amistad queda en Av. Caminos del Inca cuadra 21, Surco.
Horario: Martes a domingo de 10 a.m. a 7 p.m.
Volvería: Sólo en día de semana.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Días relajados

Que mes tan pesado resultó agosto. Felizmente pude sacarle provecho a estos días libres durmiendo a pierna suelta, actualizando el diseño del blog (¿Les gusta la nueva plantilla?) y escribiendo varios posts que saldrán en las próximas semanas. Y obvio que también debía salir en busca de nuevos lugares. ¿Alguien pidió un huarique?

Café Tostado (Tempus fugit)
Aceite de oliva, ají de la casa, zarza de cebolla
Con mi horario de trabajo almorzar entre semana en un huarique es una tarea poco menos que imposible. Pero la Providencia es generosa con el blogger y el viernes pude planificar el día al minuto para visitar un local que hace tiempo tenía en la mira. Café Tostado cumple con todas las definiciones de huarique, no hay una carta y si bien cada día se sirve un plato único también ofrecen una especialidad de la casa. Atención que el ambiente es bastante sencillo, no hay mesas individuales ni mozos con uniforme. Pero sí encontrarán mucho cariño y el gusto de comer algo que ha sido preparado con pasión y no por negocio. Que aprendan esos chefs que cocinan con la calculadora en la mano.

Frijoles con apanado
Para comenzar ordené el plato del día, frijoles. De puro curioso me senté muy cerca a la cocina y pude mirar en la inmensa olla de cocción que utilizan tres variedades de frijoles (canario, panamito y negro) preparadas con ají mirasol y ajonjolí tostado entre otros ingredientes que no quisieron revelarme. Que frijoles tan buenos, cremosos, con una textura producto de una larga cocción y con una sazón ligera. Lo mejor, el gusto ahumadito que le dio el ajonjolí, algo que no he probado ni en los mejores restaurantes criollos. El apanado cumplió pero no es algo muy relevante porque los protagonistas eran los frijoles. Atención que ponen aceite de oliva, un delicioso ají amarillo casero y zarza criolla para acompañar.

Conejo a la naranja
El segundo plato fue la especialidad de la casa: el famoso conejo a la naranja, un plato servido en una porción generosa, digno de un huarique. Conté cerca de 10 presas de conejo fritas, acompañadas de salsa de naranja y camotes fritos. Es mi segunda vez comiendo este tipo de carne (la primera fue un escuálido conejo frito en Cajamarca) así que me falta experiencia para evaluar a fondo el plato. De todos modos puedo decir que estas presas estuvieron deliciosas, crocantes por fuera, jugosas por dentro. Remojar la presa en la salsa de naranja resultó un placer culposo. Es un plato para compartir, ni se les ocurra comerlo solo.

Me fui de Café Tostado con muy buen sabor de boca. No todos los días se puede disfrutar de una experiencia tan satisfactoria y me quedé con la miel en los labios de probar los demás platos. Lo anécdotico de mi visita fue que en la mesa adjunta había un señor bastante achispado en cuyo diálogo se mezclaron las arengas a un partido político (¡Palmas compañeros!), un resumen de la película Alien versus Depredador y un breve cover de "My way" de Frank Sinatra. Cosas de huariques.

Café Tostado queda en Nicolás de Piérola 232, Barranco.
Ticket promedio: S/25.00 por persona.
Teléfono: 2477133
Volvería: Sí, me quedé intrigado por los otros platos que sirven el resto de la semana.

Doña Paulina (Traducir, escribir, comer)
De como tres bloggers que disfrutan el placer de escribir se reunieron para compartir el vicio de comer.

Hace mucho que disfruto el placer de escribir este blog. Pero lo que más me gusta es leer los comentarios de mis seguidores. En este caso está Gabriela de Seis de enero y Cyrano de Columna 17 quienes me acompañan hace un buen tiempo con sus acertados comentarios. Para conocernos mejor y compartir nuestras experiencias como bloggers quedamos en disfrutar un suculento desayuno sabatino. El lugar elegido fue la chicharronería Doña Paulina.

Porción de chicharrón
Lamentablemente llegamos en un momento complicado porque nos pidieron regresar en media hora. El blogger tiene un defecto de nacimiento: la impaciencia y creo que sólo de ver mi expresión se animaron a preparar una mesa mientras terminaban de poner orden. Nos decidimos por una porción de medio kilo chicharrón sin pan y un tamal de cerdo para acompañar. Punto a favor, eran tajaditas de chicharrón sin hueso, pura carne con su correspondiente toque de grasa. De sabor cumplió pero nada extraordinario. Punto en contra, llegaron tibias a la mesa. No hay nada más desagradable que comer chicharrón frío y tuvimos que devolverlas a la cocina para que las recalienten. De acuerdo a su publicidad los tamales son maleños pero sinceramente a mi me parecieron idénticos a los que venden en el supermercado. ¿Debo agregar que también llegaron tibios a la mesa? Vamos, esos errores son de novato.

En fin, nunca conocí el local original de Doña Paulina pero esta sucursal no me convenció para nada. Un error que cometen muchos negocios es tratar de expandirse sin considerar el riesgo que implica seguir manteniendo la calidad. A mi parecer todo queda en buena intención pero tienen que enfocarse más en la atención al cliente y enfocarse en los detalles.

Dona Paulina queda en Alcanfores 715, Miraflores.
Horario: Domingo a jueves de 8 a.m. a 11 p.m. Viernes y sábado de 8 a.m. a 3 a.m.
Ticket promedio: S/.20.00 por persona.
Teléfono: 447-8457
Volvería: No. Comparado con el Kio's está al debe.