lunes, 20 de abril de 2009

Punta Sal (Mención honrosa)

Cebiche clásicos
A veces me dejo llevar por la emoción para decidir qué restaurante debo visitar. Basta que vea una foto o lea una buena reseña resaltando las cualidades de un restaurante para que se despierte en mi la curiosidad por visitarlo. En el caso de Punta Sal esto me sucedió después de leer un artículo en un suplemento y ver la foto de la especialidad de la casa: el brochetón marino. Bastó que recibiera una invitación para almorzar y sin pensarlo dos veces escogí inmediatamente este restaurante.

Punta Sal es la típica cebichería moderna con un ambiente formal y agradable. La carta es elegante y ofrece las opciones clásicas así como aquellos platos que son cocina de autor. Sin embargo cuando pedí el brochetón marino me pareció un error garrafal que me dijeran que no tenían los ingredientes para prepararlo. Lo hubiera entendido de otro plato pero estamos hablando de la especialidad de la casa, ¿no? Ante mi amable cara de desilusión el mozo se retiró, hizo unas consultas y volvió para decirme que sí podían prepararlo.
 
Tamalitos verdes
Para comenzar pedí unos tamalitos verdes, entrada que me es esquiva pues estoy acostumbrado a los tamales clásicos. No me convencieron pues tengo la impresión de que no estaban bien cocinados y su textura no era compacta. De sabor no tenían nada especial. Su cebiche si merece nombrarse. Algo que no muchos restaurantes consiguen es que el plato no pierda ese sabor a mar. No sé cómo explicarlo pero es el indicador de que el pescado está realmente fresco y que hace de este cebiche una muy buena opción.
 
Brochetón marino
Como segundo llegó a la mesa su, al menos según la foto, espectacular brochetón marino. Pescados y mariscos a la plancha con sazón de anticucho y acompañado de yuquitas fritas, salsa huancaína y ají anticuchero del estadio nacional. Pero con el plato también llegó la desilusión. Primer error: Nunca pidan un piqueo a la parrilla que no esté sobre brasas o se enfriará rápidamente. Segundo error: Pregunten si ya encontraron a un cocinero que sepa preparar una salsa huancaína decente y no el engrudo amarillo que me sirvieron. Tercer error: Asegúrense que el cocinero entienda que pulpo bb a la parrilla no es sinónimo de pulpo carbonizado. En fin, me quedó con la foto porque el brochetón sólo quedó en buenas intenciones.
Punta Sal es una buena cebichería. No dudo que tengan mejores platos en su carta pero no logra superar al Segundo Muelle. Estoy seguro que debe tener sus adeptos pero prefiero mantenerme por el momento entre sus visitantes muy ocasionales. Vale la pena ir si quieren conocer una nueva cebichería porque la atención es buena, el ambiente agradable y los precios son ligeramente por encima del promedio.

Punta Sal queda en Av. Conquistadores 948, San Isidro.
Teléfono 441-7431
Volvería: A la original. Pero ¿Cuál es?

10 comentarios:

jca dijo...

Creo que algunos restaurantes le están dedicando mucha atención a la parafernalia decorativa antes que a la comida misma y estos se traduce en el abuso del precio (aunque San Isidro tiene este problema por los altos alquileres).

Si tú dices que la salsa huancaína estaba mal eso no tiene perdón. No debería haber restaurante que se precie de reconocido que no sepa preparar esta salsa peruana.

En este caso, tal vez se podría decir que este restaurante entra a "observación".

Renzo dijo...

JCA

Creo que en este caso quisieron hacer una presentación más atractiva de una parrilla marina pero la intención no vale.

La salsa huancaína es traidora pero eso puede suceder en casa no es un restaurante reconocido.

Saludos

Renzo

katiadocumet dijo...

Juaa es que ya con ese nombre no? Brochetón marino ... :)
Me pasa lo mismo que a ti con los tamalitos verdes...no me terminan de convencer...en cambio los clásicos son mi perdición.
Que en Lima te hagan una mala huancaína es una verguenza realmente, acá hace unos cuantos años, antes del boom de la comida peruana, cuando solo habían cuchitriles, me he encontrado con algunos engrudos que no sé con que cara los servían en la mesa sin ponerse colorados.

Renzo dijo...

Katia

Volvería a este restaurante pero sólo si me invitan ja ja ja

De hecho que deben tener platos que si valen la pena pero que no promocionen ese adefesio del brochetón.

Anónimo dijo...

Renzo

Te cuento que la vez pasada me pedi un " Piqueo de Cuatro Puertos " y simplemente tuve que dejar a la mitad este plato, pues el ceviche y el tiradito de pescado contenia demasiado limòn que no me fue posible consumirlo y lamentablemente mas tarde este me cayo muy mal. No me gusta este restaurante aparte de caro, su comida no es espectacular. Descartado para volver otra vez.

Besitos

Ll

Renzo dijo...

Ll.

Vaya, vaya, ese si que es un comentario. Así que sus otros platos tampoco son rescatabales.

Bueno será para la siguiente vez que me inviten porque me gusta ir a lo seguro!

Anónimo dijo...

Yo fui a ese restaurant hace cosa de un año. Pedimos un cebiche y llegó con los trozos de pescado medio congelados, pésimo realmente. Era un domingo en la tarde encima, ni más volvimos ahí (ni volveremos tampoco).

Renzo dijo...

Estimado Anónimo
Que pena lo que te pasó. Punta Sal se aleja más en la lista de las futuras visitas.

Sigo recomendando como top el Segundo Muelle!

inesita dijo...

Fui el día de ayer invitada por un amigo que me comentó que en Punta Sal tienen un cebiche muy bueno que se llama Lázaro y la verdad es que me gustó mucho. En la mesa de a lado habían pedido el brochetón marino al que te referiste y escuché muy buenos comentarios de quienes lo comían. será que lo han ido perfeccionando?

Renzo dijo...

Inesita

Buen dato. Así que cebiche Lázaro. Será cuestión de probar.

En cuanto al brochetón no es un mal plato pero como no viene sobre brasas se enfría al toque y eso le quita puntos

¡Un abrazo!