domingo, 30 de septiembre de 2018

Hyatt Centric (De como empezar bien el día)

Según el Dr. Pérez Albela el desayuno es la comida más importante del día. Entonces, ¿por qué no hacerlo en grande? A mí no me vengan con jugos detox.

Vista de la mesa principal
Adoro los desayunos buffet de hotel. Me encanta pasear por las estaciones soñando que lograré comer un poco de todo aunque al final termine eligiendo lo mismo de siempre: un tazón de frutas, un plato de frituras y una generosa selección de panecillos dulces acompañados de café americano. En todo caso mi objetivo principal es visitar todos los hoteles cinco estrellas de Lima para comprobar si alguno logra destronar a mi eterno favorito: el Belmond Miraflores Park Hotel.

Domingo en la mañana, la mejor hora para manejar por San Isidro. El tráfico es un mero espejismo y no tengo que distraerme con peatones imprudentes, ciclistas malhumorados o esos agentes de serenazgo que miran con odio a los automovilistas como si uno fuera el enemigo público número uno. 

Entenderán por que estoy tan temprano en Isidro Bistró Limeño. Sé que las redes están desfalleciendo por su arroz meloso o el sándwich de churro, pero tengo una misión matutina que cumplir. Entro al local y la primera impresión es excelente. Adoro el salón con espacios tan amplios, la iluminación natural y, lo mejor de ser madrugador, no hay mucha concurrencia. ¡Las estaciones serán solo para mí!

Cereales. Fiambres.
Más fiambres. Mini sándwiches
Empieza mi jornada con una visita a la estación de fruta fresca. Para un blogger remolón como yo no existe nada mejor que encontrar variedad de frutas trozadas y listas para consumir. Solo de ver la chirimoya ya se me hace agua la boca, pero también hay variedad de toppings: frutos secos, kiwicha pop e incluso chía y linaza para los más acérrimos defensores de lo saludable. Si alguien es fan de los cereales industriales también estará satisfecho porque hay muesli, hojuelas de maíz o bolitas de chocolate. Un vaso de jugo surtido es suficiente para culminar la primera etapa.

Es momento de atacar la estación de fiambres. La selección de quesos y embutidos no trae sorpresas, salvo que también hay jamón de pavo e inglés para los que buscan algo ligero. Me decepciona encontrar algunos panes como el francés o el baguette que se sienten resecos, aunque imagino que estarán ahí para tostarlos. Inesperadamente encuentro una bandeja con sanguchitos triples y butifarritas. Quizá alguien diga que un triple no es gran cosa, pero al contrario, lo más simple es lo más difícil de lograr y tuve que hace un gran esfuerzo para no llevarme la bandeja entera. Cuesta creer como tres ingredientes pueden formar una combinación tan sabrosa.

Panecillos dulces. Panes artesanales.
Chicharrón de cerdo, Chorizo a las finas hierbas.
Es tiempo de visitar la estación de platos calientes. Me emociono con el clásico desayuno peruano aunque sé el riesgo que corro de llenarme rápidamente. Funcionan esos trozos tiernos y jugosos de chicharrón de panceta, pero  fallan las rodajas de camote frito, frías y casi crudas. El tamal tampoco me deja buen sabor de boca y por eso abandono la idea de probar el lomito al jugo o el chorizo a las finas hierbas. Vale la pena agregar que también tenían picarones listos para servir, aunque me pareció un antojo dirigido para los niños, sobre todo por la cantidad de toppings que tenían. 

Recupero la fe con la estación de panes dulces. La bombita tiene un generoso relleno de manjar y azúcar espolvoreado que me hace regresar a los mejores tiempo de infancia. El croissant de almendras está crujiente y esa crema de almendras tan suave me deja con ganas de repetir. Confieso que deseo repetir los panes dulces con crema pastelera pero falta una estación final. ¡Más café por favor!

Tostadas francesas
La jornada se cierra con dos platos ordenados a la mesa. No hay mucha ciencia con los huevos revueltos, tampoco lo esperaba, pero lo ideal hubiera sido que lleguen jugosos y no recocidos a la mesa. Mi expresión varía cuando traen las tostadas francesas. Está claro que deberé luchar para terminarlas. La textura es adecuada y se complementa con miel y una compota de frutos del bosque. Consejo, las porciones son generosas, mejor es compartir los platos de fondo o se llenarán rápidamente.

Me retiro del Hyatt Centric con buen sabor de boca. Los desayunos buffet siempre se me antojarán la mejor manera de comenzar el día y aquí han cumplido m s expectativas. Si bien hay pequeños detalles que se les han escapado, la variedad de las estaciones cumple y el servicio a la mesa es sobresaliente. De los hoteles cinco estrellas siempre se puede esperar lo mejor y esta vez no fue la excepción. 

Hyatt Centric San Isidro queda en Basadre 367, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 6:30 a 10:30
Precio: S/80.00 por persona
Teléfono: 611-1234
Estacionamiento: Playa en el sótano del hotel.
Volvería: Sí, me dejo buena impresión.

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