domingo, 9 de febrero de 2014

La Panka (El vicio de jamear)

De como dos bloggers se encuentran para compartir el vicio de comer (¿O de jamear?)

Vista de la barra central
La Panka tiene una fama bien ganada por haber recibido en Mistura 2011 el premio al mejor anticucho. Yo suelo desconfiar de estos rótulos (se acuerdan de La Jama y "el mejor lomo saltado") porque es obvio que en la feria de marras presentarán su mejor cara mientras que no existe ninguna garantía que hagan lo mismo en sus locales. Peor aún, gracias a estos premios los restaurantes se encontrarán diariamente con un salón lleno de clientes atraídos por la novelería y las consecuencias son claras: un equipo de cocina desbordado, platos cocinados a la guerra y un servicio deficiente. Pero dejando de lado el pesimismo ¿Por qué no darle una oportunidad a La Panka? Quizá pueda estar exagerando y me lleve una agradable sorpresa. Además había otra razón para visitar este local pero la contaré al final del post.

Champiñones parrilleros
Hace algunos meses que La Panka ha inaugurado un flamante local en Miraflores. El ambiente es muy amplio e iluminado con una decoración informal llena de detalles por donde uno la mire. (La pregunta que salta es ¿Cómo harán para mantener limpio todo eso?) Las mesitas de madera, la barra central, la gigantografía en la pared del fondo, contribuyen a crear una atmósfera de bienvenida para los clientes que desean consumir uno de los platos más populares de la comida peruana. Para comenzar elegí unos champiñones parrilleros. Es una entrada que debería defenderse sola si los champiñones hubieran sido marinados adecuadamente, de lo contrario sólo percibirán el sabor que le da el ahumado de la brasa. Quizá con las salsas de la casa (ají anticuchero, ají pollero) mejoran un poco pero no es la idea.

Anticucho de corazón de res
Para los platos de fondo comencé con el anticucho de corazón de res, el plato estrella de la casa y la razón de su "éxito". La sazón es equilibrada, el sabor del corazón no está camuflado por el exceso de condimentos. El problema fue el término de cocción porque no era parejo en todos los trozos, algunos ligeramente pasados de punto, otros completamente resecos. Me extraña que hayan fallado en ese aspecto porque el local no estaba ni a la tercera parte de la capacidad, así que tenían todo el tiempo del mundo para prepararlos adecuadamente. Las brochetas de pechuga de pollo estaban al nivel de una franquicia, nada que valga la mencionar ni virtudes ni defectos. Eso sí, me agradó encontrar la papa negrita con cáscara, quedaba muy bien con los ajíes de la casa.

Anticucho de hígado y corazón de pollo
El punto bajo (bajísimo) de la visita fue el anticucho de hígado y corazón de pollo. Al primer bocado mi impresión es que estos hígados se plantaron en la parrilla sin ningún tipo de sazón ni marinada. Pedí al mozo que lo cambiaran y el plato regresó de la cocina en la misma versión con el agravante que lo habían espolvoreado con ingentes cantidades de sal parrillera. Como si el chef hubiera pensado "quieres sabor blogger, acá está el sabor" Demás está decir que eso no arregló la situación en absoluto. Además poner dos corazones en la punta no creo que lo califique como un anticucho de corazón. Decepcionante. No entiendo como ese producto pasó la prueba en su marcha blanca.

Dar una opinión final con una sola visita puede sonar mezquino pero cuando me dejan una sensación de indiferencia prefiero destinar mi tiempo a visitar otros restaurantes. El servicio no fue más allá de las buenas intenciones y la sonrisa forzada, hubiera esperado que el mozo sea proactivo y resuelva solo el problema del anticucho para no tener que recurrir al administrador, quien tuvo la mejor intención del mundo y las ganas de resolver el inconveniente. Su preocupación fue genuina pero tal como le dije, no son un restaurante que recien ha abierto, existen desde el 2011. Y hay que tener en cuenta, para bien o para mal, que si se venden como los ganadores de Mistura, deben justificarlo y no conformarse con vivir de ese rótulo exprimiéndolo año trás año.

La Panka queda en General Mendiburú 1007, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 12:00 a 15:00. De 19:00 a 22:00
Ticket promedio: S/.25.00
Estacionamiento: Amplio y vigilado.
Volvería: En un futuro lejano.

Jama.pe
¡Jama.pe en acción!
Si alguna vez me preguntaran por la competencia que existe entre los bloggers gastronómicos no me esforzaría por inventar una respuesta políticamente correcta. Hay tantos blogs que sería complicado dedicar tiempo para leer sus posts y encontrar sus ventajas o desventajas comparándolos con el mío. Sin embargo durante estos años he tenido la suerte de conocer a Katia Documet de Cocineros Impunes y a Rocío Claux de la Secta del Tenedor con quienes compartí inolvidables almuerzos a través de los cuales se ha forjado una amistad duradera. Por eso contacté a Adriana Miranda de Jama.pe para reseñar este restaurante y también para conocer su motivación detrás de su blog de gastronomía. Aparte, aprovechamos para intercambiar datos, rutas gastronómicas y planear futuras visitas. Fue un gusto conocerla y demás está decir que me dejó perplejo con el manejo experto de su cámara.

4 comentarios:

Greglim dijo...

No creo que sea necesario darle una segunda oportunidad, si no saben hacer un anticucho que es algo tan basico como sera el resto. Un anticucho es algo tan antiguo, tan tradicional y tan elemental y pongo un negocio de vender eso y fallo entonces de que estamos hablando.

Yajaira Josselyn dijo...

Deberías ir a la LA PANKA (AV. VILLARÁN 753 SURQUILLO), mis amigos que han ido allí me lo han recomendado, con tu post me desanime, pero quizás en este local seas distinto.

Saludos =)

Anónimo dijo...

NO entendi nada. Jama.pe en su nota: http://jama.pe/comida-peruana/restaurante-rasson-miraflores-anticuchos/ menciona que los anticuchos que comio el año pasado han sido los mejores. :s

Renzo dijo...

Estimado Anónimo

Eso demuestra la diferencia de criterios que existe entre los bloggers gastronómicos.

Ninguno de los dos tiene la razón. Depende del gusto de cada uno y de los lectores. =)