lunes, 13 de julio de 2015

Días de blogger XXIII (Semana de locos)

En la semana más ocupada del año en la oficina sólo un exceso de optimismo puede explicar que me haya comprometido a participar en cuanto evento me invitaran. Normalmente suelo planificar todo con la debida antipación pero esta vez actué sin pensar en fechas, horas ni lugares. Corriendo de un lado a otro, delegando responsabilidades y robándole horas al sueño pude cumplir con diversos compromisos. Igual acá estoy, luego de un relajado fin de semana para contarles todo lo que pasó.

Concurso de Piqueos, postres y cócteles de T-Gestiona 
Todos preparados para el concurso
Hace algún tiempo fui parte del comité evaluador en el concurso Sabor Chef, organizado por la UFE Perú, cuyo premio era una estadía en el Instituto Paul Bocuse en Lyon (Francia). Fue una experiencia muy entretenida ver en acción a los alumnos de varias escuelas de gastronomía y además me sirvió como aprendizaje para evaluar objetivamente los platos de acuerdo a los criterios establecidos. Obvio, no es una tarea sencilla, implica cierto nivel de responsabilidad y dejar las emociones a un lado. Quién diría que me volverían a convocar, esta vez como jurado del concurso de piqueos, postres y cócteles organizado por T-Gestiona, en el cual diversos equipos formados por empleados de la compañía participarían con recetas de su invención.

¡Listo para la acción!
Llego al centro de convenciones María Angola a la hora señalada (sí, en mi otra vida debo haber nacido en Suiza) y encuentro a los equipos dando los toques finales a su presentación. La encargada me entrega un mandil con el logo de la empresa y un rótulo identificándome como jurado. Mientras espero a que comience la competencia doy una vuelta y al ver la inquietud de los equipos me da ganas de, al mejor estilo de MasterChef, gritar: ¡Manos arriba, se acabó el tiempo! pero sé muy bien lo que implica particpar en este tipo de concursos corporativos. El premio es lo de menos, es una oportunidad de oro para demostrar el liderazgo, capacidad de trabajo en equipo y organización, características muy necesarias en la vida empresarial.  No es momento de echarme flores pero debo recordar que en una ocasión ya gané un concurso de este tipo creando una ensalada en el momento con todos los ingredientes que tenía a disposición.

Danza Cushuro, el ganador.
Empieza la competencia y veo como cada equipo se ha esforzado al máximo por impresionarme. Uso de uniforme, trípticos a todo color describiendo los platos y una presentación decorosa, cada una más ingeniosa que la anterior. Es innegable ver cómo se lo han tomado en serio. No entraré en el cliché de "todos deben ser ganadores", me gusta reconocer los méritos y el equipo que se llevó el primer lugar fue Danza Cushuro con sus gunkan de cushuro. Técnica en la preparación, creatividad en los sabores e innovación al incluir un ingrediente como el cushuro, alga de forma esférica muy conocida en la sierra y que ya está ganándose un lugar en platos de alta cocina. Detalles adicionales como la presentación sobre unos discos de vinilo y las anfitrionas vestidas con traje típico hicieron más sencillo tomar una decisión. En segundo lugar quedó el ceviche de camarones preparado al estilo tradicional. Basta con el punto de cocción correcto de los mariscos y la sazón equilibrada para ganarse los méritos. En tercer lugar quedan Amkha Ripieni con su papa rellena de cecina y cabanossi. El reto de usar embutidos de sabores tan intensos y conseguir la textura adecuada de la papa rellena me convencen de incluirlos en el podio final.

Gracias a T-Gestiona por considerarme en este evento. Fue una experiencia muy gratificante y me divertí evaluando a todos los equipos. ¡Espero verlos el próximo año!


Vau Girard (C'est la vie)
Este local ya cerró sus puertas.

Vitrina de postres
Hace algunas semanas una de las más acérrimas colaboradoras del blog me avisó de una pequeña pastelería en La Molina que debía visitar cuanto antes. Con lo pesado que soy en cuestiones de postres era inevitable sentir escepticismo antes su emoción  pero bastó que dijera la palabra mágica: "macarrones" para que decidiera planear una visita en el corto plazo. Es legendaria mi afición por los macarrones y no he dudado en consumir todos los que pueda cuando los he tenido delante pero estaba seguro que habrían otras razones para justificar mi lucha contra el endiablado tráfico de la avenida Javier Prado.

Llego a la pastelería y contrario al estilo del blog decido preguntar por los dueños. Pastelería francesa no se consume todos los días y quería que me expliquen un poco más cómo se animaron por esta propuesta. Lamentablemente no se hallaban en ese momento pero el administrador, cuando le dije quien era, cordialmente me invitó a degustar sus mejores postres.

Royal paradise
La aventura comienza con el Chocolate Heaven, bizcocho de chocolate, mousse de chocolate y baño de chocolate. El nombre no le queda corto, cada cucharada es una experiencia religiosa. La intensidad del chocolate belga se queda en el paladar pero sin llegar a ser empalagoso. Continúo con el Royal Paradise, un bizcocho suave (más que un genoise), relleno de chantilly y frutas de temporada. La chantilly tiene una textura de terciopelo en boca que hace mucho no se ve en Lima. Aparentemente sabían de mis gustos porque me ofrecen los macarrones, rebautizados en este local como Amelies, en varios sabores. El de limón de Sullana es una epifanía de los macarrones, está el sabor de la fruta, más no la acidez intensa que podría ser agresiva al paladar. Obvio que los de chocolate belga y vainilla natural le siguen a continuación en mis preferencias. Preparación correcta, insumos de calidad. Nada más que agregar.

Pauline de vainilla. Tres leches de caramelo.
El puntillazo final fue la tres leches con caramelo. Hace mucho que me resigné a no consumir este postre porque en las pastelerías peruanas se esfuerzan por hacerlo más empalagoso y no por mejorarlo. Por eso, esta tres leches se merece un párrafo aparte, es un bizcocho húmedo (no remojado) con una tenue capa de caramelo quemado, la cual le da un agradable toque crocante y es el "twist" que necesitaba este postre para alcanzar la perfección. Noble compañía, la Pauline de crema pastelera es un profiterol con una cubierta crocante que viene relleno de crema pastelera. Está demás agregar el uso de vainilla natural en su preparación cuya presencia noto en los puntos negros y en el sabor intenso. 

Me voy de Vau & Girard con la sensación de no haberlo visto todo. Su vitrina de postres es pequeña y me cuentan que la renuevan de acuerdo a la disponibilidad de las frutas que haya en el mercado. De mi parte sólo puedo decir que han ganado un cliente más. No es fácil impresionarme en cuestiones de postres pero a este nivel puedo decir que ya se ganaron un lugar en el ranking del año.

2 comentarios:

Gabriela dijo...

¿Por qué me tientas así con delicias y postres que me quedan tan lejos? Cuando puedas, hazte un recorrido "postrístico" por Miraflores y San Isidro.
:D

Oscar Cossio dijo...

Muchas gracias Renzo, para mí y para todos los de mi grupo Danza Cushuro ... un honor que disfrutes de nuestro platillo