lunes, 2 de noviembre de 2015

Swissôtel (La cocina está de fiesta)

Mesa de entradas en La Locanda
Cuando se trata de escoger un restaurantes de hotel en Lima uno puede encontrar diferencias bien marcadas entre cada uno de ellos. Están los clásicos (favoritos de las personalidades del medio empresarial), los sofisticados (con una decoración que nadie entiende) y uno que es el feudo de un chef bien conocido. Los conozco todos, algunos me alegraron, otros me decepcionaron pero lo que siempre voy a destacar es la atención personalizada. Y eso es lo que sentí desde mi primera visita al Swissôtel, mi eterno favorito.

En Lima es el único hotel cinco estrellas que tiene cinco restaurantes con propuestas bien diferenciadas. Gourmet Deli, mi cafetería favorita, Le Café y sus buffet de desayuno (el de Navidad es imperdible) y de comida internacional, Sushicage con una variada carta de comida nikkei, La Fondue con su propuesta inédita de fondues de queso y chocolate y La Locanda con su carta de comida fusión y mediterránea. En todos ya soy clientes habitual y siempre los elijo para celebrar ocasiones especiales o pasar buenos momentos. Total el personal ya me conoce y siempre están atentos a mis preferencias. Además saben que no les voy a perdonar el más mínimo error. 

Cynthia Alvarado en la estación de entradas
Hace un par de semanas tenía marcado en mi calendario la fecha para asistir a la nueva propuesta del Swissôtel: el Kitchen Party. En mi haber tengo experiencias muy gratas como el inolvidable Luxury Brunch o la cena temática el Circo, antecedentes que justificaban la impaciencia de no saber qué se traían ahora entre manos.

Llegó temprano a La Locanda y me recibe Oscar Huajardo, el nuevo maître d', (¡buenas noticias para los clientes habituales que lo conocemos!). Con la cordialidad de siempre me explica de qué se trata este nuevo concepto. La cocina de cada restaurante está abierta al público y cada estación está a cargo de un chef que ofrece una pequeña selección de platos preparados al momento y servidos en porciones para degustar. Sencillo y lógico. El problema era ¿Y por dónde diantres comienzo?

Comienza la fiesta
Bebo una copa de champagne Moët & Chandon para coger valor y entrar de una buena vez al área que siempre había querido conocer. ¡Por fin me toca descubrir los secretos detrás de esas puertas! La experiencia es sublime, están todos los chefs que conozco: Ricardo Linares (La Fondue) y Jorge Boza (Le Café), Augusto Salazar (La Locanda) y Norio Takeda (Sushicage) Me reciben con la mejor de sus sonrisas y me explican los platos que han preparado. Con tamaña variedad hasta el más exigente encontrará algo de acuerdo a sus preferencias. Pequeño detalle, delante de cada estación hay una mesita donde uno puede beber una copa mientras ve a los equipos en acción. 

Me voy a lo seguro y decido empezar en la estación de Norio Takeda, el itamae más cordial del Perú. Preparénse porque no sólo es habílisimo con los cortes del pescado, también tiene una precisión de cirujano para dar la respuesta precisa ante cualquier broma. Si a eso le sumamos su inagotable creatividad siempre terminará sorprendiéndolos. Algún día cuando vayan por el Sushicage pidan el menú makase y verán de lo que hablo. En la estación de entradas reto a Cynthia Alvarado, sub chef de cocina fria, que me prepare un cebiche mixto. No hay ciencia cuando se tiene a disposición ingredientes frescos y de calidad pero si técnica para lograr una leche de tigre equlibrada con el punto adecuado de ají. Pido una copa de chardonnay para tocar el cielo por unos minutos.

Norio Takeda (Sushicage), Augusto Salazar (La Locanda) Ricardo Linares y Jorge Boza (La Fondue)
Es hora de retar a La Locanda, el restaurante que siempre elijo para celebrar ocasiones especiales en familia. Sé lo ducho que es Augusto Salazar cuando se trata de cocciones de largo aliento y por eso elijo el ragú de canilla de cordero con polenta. Pareciera que se inspira creando las salsas más concentradas y los cortes de carne con la textura perfecta. El acompañamiento es una polenta, el cómplice perfecto para esos sabores intensos de la salsa. Me dan una más, por favor.

En la estación de carving y pastas no termino de decidirme. ¿Pavo al horno o pastas? ¿Pastas o pavo al horno? Pero Ricardo Linares me conoce hace varios años y me dirige una mirada cómplice. "Anda a la mesa y verás lo que te mando" Espero tranquilamente y el mozo viene con un risotto con hongos Pero si no estaba en la carta ¿De dónde salió? Está visto que los chefs del Swissôtel ya conocen mis gustos de memoria. 

Mesa de postres
Termina la jornada con una visita a la estación de postres. Hace mucho que conozco las fuentes de cobertura de chocolates y ya no despiertan mi admiración. Aunque debo confesar que tener a disposición frutas, golosinas y helados artesanales es una tentación suprema. Igual me inclino por una selección de postres en mini versiones. Una copita de suspiro limeño sirve para alegrar mi vida, un mini cheesecake de saúco para saciar mi antojo de postre y un mini tiramisú para acompañar mi café americano. Me siento algo triste de no haber encontrado macarrones pero el maître d' me ofrece una bandeja de petit fours: bombones al 70% y mazapanes de la casa. Atención personalizada que le llaman. Ok, ahora sí no tengo nada más que agregar. El chocolate amargo es el final adecuado para una jornada inolvidable. Sí, lo lograron una vez más.

Swissôtel ha elevado nuevamente su valla de exigencia con esta propuesta única en Lima. La oportunidad de interactuar con los chefs principales, conversar con ellos y verlos en plena acción liderando sus equipos da un nuevo panorama para todos aquellos que disfrutamos del buen comer. Si a eso le agregamos que uno puede armar el menú al gusto y la atención personalizada que brinda el personal de salón se completa una experiencia satisfactoria en todos los sentidos. La mesa está servida, las cocinas están listas. Sólo faltan ustedes, mis queridos lectores.


El Kitchen party tendrá lugar el 15, 22 y 29 de noviembre.
Horario: 12.30 a 15.30.
El costo varía si escogen Le Café S/98.00 por persona (Espumante ilimitado y bebidas) o La Locanda S/.145.00 (Incluye una copa de Moet & Chandon y vino ilimitado)
Teléfono: 421-4400
Mail:reservas-restaurantes@swisslim.com.pe 

2 comentarios:

Gabriela dijo...

Cada vez que leo una reseña tuya, se me hace agua la boca.

Jannina Garcia dijo...

Gracias por tan maravillosa descripción,pronto estaré visitando el Swiss Hotel.