miércoles, 25 de enero de 2017

Dondoh (El costo de la vida)

Black Burger
Dondoh, nueva presencia en el ambiente gastronómico, promete en su web una experiencia de parrillas inolvidable. Siguiendo el concepto de "Robata Grill" los insumos se cocinan lentamente sobre carbón ardiendo lo que le da un ahumado especial y un sellado en el exterior manteniendo todos los sabores. Hasta allí la idea suena interesante pero, siempre hay uno, cuando me enteré que detrás estaba el grupo Osaka y Renzo Garibaldi (Osso) mi sexto sentido se activó inmediatamente. Al final del post entenderán por qué.

Llego temprano al local ubicado en Conquistadores, avenida de marras que nunca será la mejor amiga de los automovilistas cuando de encontrar estacionamiento se trata. Felizmente no hay problema con mi reserva y apenas me ubico solicito una carta para revisar de qué se trata la propuesta. Nada del otro jueves y muy sencilla de entender: entradas, variedad de cortes de res, ave y mariscos y, para los comensales más verdes, vegetales a la parrilla. 

Crispy Wings. Panes de cortesía. Gyoza Layu.
Empieza la jornada con las Crispy Wings (S/.28), las alitas más crujientes y jugosas que he probado en mucho tiempo. Sazonadas con toques de sriracha y canela china se dejan comer tal cual llegan a la mesa, aunque tienen la opción de remojarlas en la salsa tonkatsu de acompañamiento.  Sigo con unas Gyoza Layu (S/.36) de cerdo, correctamente ejecutadas, aunque no hay mucha diferencia a lo que podría encontrar en cualquier otro restaurante nikkei, por ejemplo Tzuru. La black burger (S/36.00) fue devuelta a la cocina porque doblaron el punto de sal. Eso sí, atentos que la sirven a la inglesa y aunque podría ser la manera indicada para disfrutar el sabor de carne en toda su extensión está claro que no es del gusto de todos y tal vez sea mejor indicarlo al mozo antes que la traiga. Es relevante indicar que ante mi reclamo no fue incluida en la cuenta final. 

Solomillo. Panceta.
Yakimeshi. Coliflor steak.
Llega el momento más esperado: los cortes a la parrilla. Como prólogo el mozo me dice: Señor prepárese porque acá todo es para compartir. Genial, pero cuando veo que llega mi orden es inevitable odiarlo un poco. 140 gramos de solomillo (S/.44.00) se pierden en el plato inmenso y cuando lo pruebo veo que toda esa fanfarria de salsa hoisin, chipotle y chimichurri oriental queda en nada. Mea culpa, el peso está claramente indicado en la carta aunque igual pediría una balanza para cerciorarme. 

La situación no mejora con el hombro de cerdo (S/.44.00) Si alguien sazonó este corte lo debe haber hecho pensando en una dieta de hospital. La panceta (S/.43.00) sí cumple con las expectativas pero siendo un corte tan sabroso hubiera sido difícil que lo malogren. La situación mejora con las guarniciones que el mozo trae en una sartén grande para ir repartiendo entre los comensales. Primero un yakimeshi amazónico con toques de panceta y cecina, meloso y recargado de sazón, tan bueno que hubiera preferido verlo como plato principal. Siguen dos ensaladas: una fresca de lechuga y piña, otra más contundente de papa. Según le entendí al mozo, los acompañamientos van saliendo según el chef los cocina y no se pueden ordenar individualmente (?) Que tal frescura, ¿Y si no me gusta uno?

Matzuri Desato
Al final se aparece el jefe de salón quien para resarcirse de la patinada con la hamburguesa nos invita dos postres para compartir. El inesperado Sriracha Sundae (S/.22.00) con toffee de maní y aire de mandarina. Acepto que el helado picante no es (ni será nunca) uno de mis favoritos pero igual la combinación de sabores es novedosa y divertida. El Matzuri Dezato (S/.22.00) es un bizcochuelo de camote con espuma de queso mascarpone, un postre refrescante, ligero y cumplidor. Suficiente para cambiar el sabor de boca.

Viniendo del grupo Osaka no me extraña lo que encontré en Dondoh. Un ambiente con una decoración sofisticada, servicio de mesa muy correcto y una carta bien trabajada pero... con precios muy altos. Luego de haber probado varios platos no encontré algo que justifique la cuenta final o al menos que me deje un recuerdo intenso que deba repetir en el corto plazo. Según dicen es un concepto único y novedoso pero considero que sin mucho esfuerzo podría encontrar un buen sucedáneo.

Dondoh queda en Av. Conquistadores 999, San Isidro.
Ticket promedio: Entradas S/.24.00-S/42.00. Fondos: S/.79-S/.160.00  (Res), S/.24.00-28.00 (Vegetales), S/.44.00-S/.78.00 (Mariscos). Postres S/.24.00-S/.29.00
Teléfono: 421-29296
Estacionamiento: Sólo si tienen suerte.
Volvería: No. Fui para sacarme el clavo y nada más.

2 comentarios:

Claudia Maguiña Mallma dijo...

Ya decia de ese pan petroleo y la carne semi cruda no podria esperar algo delicioso... seria excelente una guia sobre hamburguesas en lima :3

Gabriela dijo...

Por lo menos no te cobraron la parte con la que no estuviste satisfecho. Por curiosidad, ¿qué significa "dondoh"?