viernes, 19 de mayo de 2017

Papi Carne (The B-word)


Un riesgo inherente a los nuevos foros gastronómicos es el que sus recomendaciones terminen convirtiéndose en un bluff. En el afán de conseguir popularidad es fácil escribir reseñas exageradas o fabricarlas con la mejor "buena onda" posible. Pero si uno se esfuerza por cribar cuidadosamente la información puede encontrarse uno que otro dato útil para anticipar si justifica o no visitar un restaurante. En lo que va del año ya había leído varias reseñas sobre Papi Carne pero fueron dos artículos escritos por periodistas especializados los que me motivaron a visitarlo.

La calle donde se ubica este local no invita a desafiar a la mala suerte estacionando el carro sin ningún tipo de vigilancia. Yo preferí dejarlo en una playa y llegar caminando con el optimismo al tope, aunque siendo hora de almuerzo la zona se ve (y se siente) menos insegura. Una pizarra pintada con tizas de colores identifica al restaurante y cuando entro toda mi emoción se esfuma. La capacidad del local es para 12 personas acomodadas en tres mesas al mejor estilo de piezas de Tetris. Sí ya sé, "Blogger seguro que quieres mantel blanco". Para nada, lo que me incomoda es que ni siquiera puedo pararme a tomar una foto sin interrumpir el libre tránsito del local.

La carta tiene tres secciones bien diferenciadas: alitas, hamburguesas y sándwiches. En cada presentación se puede identificar lugares comunes como el uso del tocino y el queso cheddar, pero también toques inesperados como la mostarda de manzana y el kimchi casero. Acá todo invita a experimentar y a vivir nuevas experiencias. 

Korean Spice. Caesar Aurelius.
Papi-Q Bacon Burger. Pulled Pork.
Comenzamos con sendas porciones de alitas (S/.15.00 por seis unidades). La ejecución cuidadosa resulta en un bocadillo crujiente y jugoso. Felizmente no han caído en el vicio de embadurnarla en salsas, al contrario, sólo le dan un toque y las presentan con un adicional de verduras o frutas. Las Korean Spice se sirven con piña salada, pero me decepciona no encontrar el picante que hubiera sugerido el nombre. Las Caesar Aurelius siguen el mismo tenor, la cantidad exacta de sazón y salsa para que el sabor del pollo no quede en segundo plano. Me imagino estos platos acompañado de una cerveza artesanal como un excelente piqueo de viernes. 

Antes de continuar debo hacer una breve anotación. La hamburguesa está hecha al estilo americano: asado de tira picado gruesamente sin ningún tipo de sazón. Así como en Pun Kay las comidas se comen sin sillao, aquí mejor no se atrevan a pedir sal porque los mirarán extrañados. Generalmente el punto de sal no es un factor de evaluación porque depende del gusto de cada uno pero aquí es necesario mencionarlo para que no haya sorpresas.

Papi Burger
La Papi-Q Bacon Burger (S/.32.00) promete una experiencia abrumadora incluyendo tocino ahumado, doble queso, pickles, salsa papi-q black, cebolla y tomate. Hay que dar un mordisco lo suficientemente grande para probar la carne con todos los ingredientes aunque es una tarea harto complicada por el grosor y la cantidad de toppings que lleva. Y eso puede ser un démerito, es incómoda comer un sándwich que va a terminar desarmándose por más esfuerzo que hagan. Igual un bocado es suficiente para entender que no habrá una epifanía de las hamburguesas y tampoco cometeré la herejía de pedir "mas salsas". La Papi Burger (S/.25.00) no trae mayor novedad, es el equivalente a una cheeseburger común y corriente, pero ese ya es un error mío por no leer bien la carta antes de pedirla. Igual me sirve para confirmar mi percepción inicial, mientras menos ingredientes menos sabor le van a sentir a la hamburguesa. Las papas vienen en doble cocción, crocantes por fuera, arenosas por dentro, listas para sumergir en cualquiera de las salsas artesanales, el complemento ideal que uno espera de una propuesta diferenciada.

En el sándwich de pulled pork (S/.29.00) la proteína sobrevive a tamaña lista de ingredientes: salsa carolina, pickles, cebolla roja, ensalada de col y aioli de limon. Sólo por el sabor y el ahumado del cerdo deshilachado lo calificaría como un descubrimiento del año pero fallan en lo más simple, el pan no soporta el exceso de humedad y termina desarmándose. Imposible terminar de consumirlo sin cubiertos. La llegada de más clientes despierta mi lado compasivo, es momento de pedir la cuenta y emprender la retirada. 

Papi Carne es de esos sitios que yo sólo visito para sacarme el clavo y dejar que evolucione en el mediano plazo antes de regresar. Me alegra encontrar una hamburguesa correctamente ejecutada que si bien no calificaría como "la mejor" sí es una opción diferente para compararla contra su lista de favoritas. El servicio podrá ser muy amistoso pero no quiero imaginar cómo se las arreglarán en hora punta, teniendo en cuenta que también ofrecen las hamburguesas para llevar. Por el tamaño del local mejor es ir sólo o en pareja aunque probablemente los inviten a compartir mesa. Quedan advertidos.

Papi Carne queda en Dante 348, Surquillo.
Horario: Lunes a viernes 19.00 a 23.30. Sábado de 12.00 a 23.00
Precios: Wings S/.28.00 la docena. Burgers: S/.25.00-S/.35.00 Sandos: S/.22.00-S/.29.00
Estacionamiento: Por la zona bien difícil que encuentren. Mejor lleguen usando su app favorita de taxis.
Volvería: Quizá cuando se muden a un local más amplio.

1 comentario:

Gabriela dijo...

Había leído sobre este sitio, y tengo pendiente una vista... y comprar para llevar. Prefiero comer recalentadito que incómoda y al apuro.