domingo, 19 de febrero de 2012

La Casa de Don Cucho (Casa tomada)

Actualización 31.07.14
Y volví por la Casa de Don Cucho para celebrar Fiestas Patrias en familia. Esta vez el mérito le corresponde a mi hermano y a su tenaz insistencia en convencerme de que no había problema en llegar manejando. Salvo algunos cráteres a la entrada de Pachacamac el camino no presentan mayores dificultades. A ver si ahora que vienen las elecciones, los responsables hacen algo más productivo que colocar paneles publicitarios.


Piqueo de papas y cremas
El almuerzo empezó con un piqueo para compartir: Papas de variedades amarilla, huamantanga y huayro con cremas huancaína, ocopa y rocoto. No hay ciencia en este piqueo, si las papas son celosamente vigiladas durante la cocción mantendrán esa deliciosa textura arenosa. Quizá me hubieran convencido si las salsas se hubieran preparado al batán de acuerdo a la receta tradicional. (Con tanto batán que hay en la entrada no creo que haya sido por falta de equipo) Si me dicen que el local estaba lleno tampoco es un  argumento válido porque en Huancahuasi lo hacen a diario. Puede sonar a exageración pero las mayonesas de colores nunca será mis favoritas. 

Lechón al cilindro
Para comenzar ordenamos un cebiche de pato pachacamino. Es la primera vez que como esta receta fuera de una casa y me faltaría referencia para saber que tan bien la han preparado. Pero no hay que ser un erudito para identificar que el pobre pato está pasado de cocción. Tuve que bregar duramente con el cuchillo para cortar una porción. Mejor me fue con el lechón al cilindro con camote, ensalada y salsa "chi-cho-chú". Técnicamente es mondiola al cilindro y la verdad no me quejaría. Funciona en todo aspecto y se puede disfrutar sin acompañarla de ninguna salsa. Es un corte que no tiene pierde pues mantiene todo su sabor.  En ambos casos la porción es más que suficiente para compartir y por allí va mi recomendación. No pidan un plato para cada uno porque al final va a sobrar la comida. (Aunque ya me imagino que bien quedaría esta bondiola con las lentejitas de lunes)

Picarones
Si en mi visita anterior acerté con el postre pero fallé con la cámara, esta vez fue todo lo contrario. Los picarones salieron bonitos para la foto pero por dentro les faltaba un rato más en el perol. En fin, tampoco es que después de tremenda comilona haya muchas ganas de comer postre pero tampoco esperaba algo tan deslucido. Antes que me olvide, después de muchas lunas pruebo chicha morada hecha en casa con su toquecito de limón. Francamente adictiva.

Si tuviera que criticar algo sería que los juegos para infantiles se encuentran algo descuidados. Intuyo que los niños de ahora son hiperactivos y tampoco ayudan a su conservación pero no estaría demás hacer un esfuerzo. Total, si ellos están entrenidos los padres podrán comer tranquilos. Como, por el momento, no tengo hijos (aunque sí una adorable sobrina) lo dejaré pasar.


A ver. ¿Cuándo fue la última vez que visitaron un restaurante y encontraron al chef-propietario cocinando delante de todos y tomándose un tiempo para saludar y conversar con los clientes? Después de muchas lunas por fin logré visitar La Casa de Don Cucho, una hacienda que ha sido transformada en restaurante y campestre donde pueden encontrar gran variedad de platos criollos. Después de todo lo que comí sólo puedo decir tres palabras: ¡Salve Don Cucho!

Sopa seca
Dando una rápida mirada a la carta me decidí por un plato que hace mucho estaba buscando: la sopa seca. Desde que la probé en Mistura 2009 contaba las horas para volver a probar esta combinación de carapulcra con fideos. Perdóname Mama Iné por no haber llegado hasta tu restaurante pero acá tienes un competidor de cuidado. Este plato me hizo llorar de lo bueno que estuvo. La carapulcra deliciosa con un gusto ahumadito que no he encontrado en ningún restaurante de Lima, los fideos al dente y con la sazón ideal para combinar a la perfección. Dejo a los expertos opinar pero yo me quedo con este plato como uno de los mejores que voy probando en el año.

Arroz con pato
El arroz con pato es uno de esos clásicos con los que yo siempre ando peleado. O me sirven una versión gourmet remojada como un risotto, o me sirven un arroz verde sin nada de sabor. Pero estamos hablando de Don Cucho así que no esperaba menos de él. Tremendo arroz con pato en versión familiar, lleno de sabor pero no recargado de aderezo (nada que ver con esos platos que son un lastre para el estómago). La pechuga de pato vino cortada en tajadas, no tengo ninguna objeción ante ellos porque es más fácil de consumir y tenía una textura suave. Aunque la próxima vez pediré que la ensalada de cebolla la sirvan aparte para que no se recaliente.

Pachamanca Don Cucho
Para terminar pedí la pachamanca de Don Cucho, 800 gramos de carne de ternera, camote, papa, choclo, habas y queso. Son contadas las veces que he comido este plato y considero que me faltaría más experiencia para calificarlo. Tranquilamente podía prescindir del ají y la crema de huacatay que había en la mesa porque las carne estaban adecuadamente sazonadas. De acompañamiento venían un choclito dulce, una deliciosa papa arenosa y una porción de queso fresco envuelto en panca de choclo. Quizá me hubiera gustado ver humitas dulces como la sirven en Huancahuasi pero creo que es un tema de gustos.

Don Cucho en plena labor
Les recomiendo que aprovechen el verano y visiten este restaurante campestre cuanto antes. Es un ambiente abierto al público, acogedor y con diversas opciones para disfrutar un día en familia. Las porciones son familiares así que es muy recomendable ir en grupos grandes. Punto a favor para la calidad servicio pues, teniendo en cuenta la cantidad de comensales y el tamaño del local, resultó más que cumplidor. Todo el personal está bien organizado, tiene una actitud muy cortés y están atentos a los pedidos de los clientes. Vale la pena tremendo viajecito para encontrar un restaurante donde no sólo se puede comer bien sino relajarse con el ambiente campestre. Recomendable para almuerzos familiares de celebración.

La Casa de Don Cucho queda en Hacienda Casa Blanca - Pachacamac.
Horario: Martes a domingo desde las 11:00 a.m.
Ticket promedio: S/.70.00 por persona.
Teléfono: 999206219 - 2311415
Volvería: De hecho. Buena comida, buen servicio, buenos precios. Imposible pedir algo más.

domingo, 12 de febrero de 2012

Hou Wha (Los bloggers también lloran)

Siu Mai
En mi lista de chifas de lujo sólo me quedaba uno por visitar: el Hou Wha, un local que siempre despertó en mi la mayor de las curiosidades cada vez que pasaba por la Vía Expresa y lo veía. Un chef amigo me recomendó visitarlo pero mi error fue no preguntarle qué platos debía ordenar. ¿Qué podemos hacer? A veces también los bloggers se equivocan. He aquí la historia.

Como entrada pedí unos siu-mai, entrada que prefiero a los wantanes porque los veo más saludables y porque al menos puedo ver con que lo han rellenado antes de comerlo. Pero este siu-mai tenía una característica que no me gustó, al partirlo por la mitad noté que el relleno estaba demasiado compacto. Ahora entiendo por qué en un restaurante me dijeron "aquí picamos la carne, no la molemos". Si no me hubieran dicho que era cerdo y langostinos no hubiera sabido que escribir en la reseña. Prescindibles.

Chaufa de pato
Luego pedí un arroz chaufa de pato. En cuanto a los chaufas he llegado a una conclusión, o evalúo el sabor o la cantidad de carne que le ponen. El chaufa ideal existe de acuerdo a la expectativa de cada uno. El de Hou Wha no me convenció para nada. Tenía sus trozos de pato pero se olvidaron del sabor y cuando me serví hubo algo que llamó mi atención. Luego de sacar una porción de arroz vi que en el fondo del tazón se había acumulado una cantidad de grasa tal que me dejó sin ganas de seguir comiendo. Aparte pedí un chi jau kay del cual no tengo nada que decir. Ni bueno ni malo. Olvidable quizá.

Kru Yoc Imperial
Pensé que con el plato principal todo cambiaría. Total era una de las especialidades de la casa: el Kru Yoc imperial, un plato muy conocido en todos los chifas que consiste en cerdo crocante servido con salsa de tamarindo. Mi error fue no haber preguntado antes al mozo a qué se referían con "imperial". Lo que llegó a la mesa era supuestamente trozos de cerdos empanizados y servidos con una salsa de mayonesa y leche condensada. Si yo estoy equivocado, por favor corríjanme, pero se me antojó una de las peores combinaciones que he visto en todos estos años. Lo peor es que cuando lo probé sentí que estaba comiendo un trozo de masa frita. ¿Y dónde quedó el cerdo?

Chi Jau Kay
Llamé al mozo para interrogarlo respecto a la preparación del plato y me contó que, efectivamente, era panceta de cerdo cortada al hilo (literalmente) sumergidas en una masa para luego freírlas. De paso agregó que esa receta es su especialidad hace varios años y que al final de cuentas la culpa era mía porque yo lo había pedido (Hablando de buena atención ¿De dónde habrán sacado a este tipo?). No haré más comentarios al respecto pero servir un plato tan pobre por S/.50.00 me pareció una reverenda estafa.

Me fui de Hou Wha con hambre. Esperaba disfrutar un banquete con lo mejor de la comida china pero es obvio que ese día nada funcionó bien. Imagino tendrán sus platos especiales escondidos en alguna carta con nombres en clave o bajo algún código secreto que yo desconozco. En cuanto a los platos conocidos no era lo que yo esperaba de un restaurante de ese nivel. Sólo podría recomendarlo si van con alguien que es cliente habitual para así no llevarse malas experiencias. Yo ya tengo mis favoritos y no pienso cambiarlos.

Hou Wha queda en Carlos Tenaud 490, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 12.15 a 3:30 p.m y 7:15 p.m a 11:00 p.m.
Ticket Promedio: S/.80.00 por persona.
Teléfono: 440-0442
Volvería: Sólo si fuera con un cliente habitual para que me recomiende las verdaderas especialidades.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Días felices

A veces siento que el tiempo está en contra mía porque los días se pasan volando y no logro contar todas mis aventuras gastronómicas. El fin de semana pasado disfruté de tres memorables almuerzos y antes que nuevamente me gane el tiempo prefiero escribir tres mini-reseñas contándoles sobre lo bien que me fue.

Titi: Feliz día para el blogger
Cortesía de Patricia Chang, administradora del Titi, pude disfrutar de un opíparo almuerzo en uno de mis restaurantes favoritos. La condición era no escribir una reseña completa. Estoy de acuerdo con ello pero no puedo dejar de agradecer por el gesto que tuvieron conmigo. Además tampoco puedo dejar que ustedes no lean siquiera acerca de uno de los platos que probé. El pato al sillao, servido con una salsa de sillao, miel y especias puede convertirse tranquilamente en su favorito. La carne suave y la piel crocante demuestran que en el Titi la pasión por la comida china bien preparada está más vigente que nunca luego de 50 años de presencia en el mercado.

Titi queda en Av. Javier Prado Este 1212, San Isidro.
Horario: Martes a domingo de 1:00 a 3:30 p.m y de 7:00 a 11:00 p.m.

Ticket promedio: S/.70.00 por persona.
Teléfono 224-8189

La Locanda: Feliz día mamá
La mamá del blogger cumplió años el sábado y como era de esperar tenía que llevarla a celebrar a un lugar muy especial. ¿Qué restaurante se caracteriza por un servicio excelente, un ambiente formal y una carta muy variada? Nada mejor que La Locanda del Swissôtel: cinco estrellas muy bien puestas y representadas al mejor estilo en un restaurante gourmet.. Las palabras de agradecimiento sobran por lograr que mi madre se sienta como una reina ese día. El detalle de la torta de chocolate la emocionó muchísimo, y esto sin mencionar las copas de cava para brindar y la atención personalizada. Cada vez que voy a La Locanda siento que superan a sí mismos. Por algo es mi restaurante favorito, el que ocupa firmemente el número uno en mi ranking personal y el que yo siempre les recomendaré si quieren vivir una experiencia soberbia en todo sentido.

La Locanda queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 3:30 p.m y de 7:00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.100 por persona.
Teléfono: 421-4400

El 550: Feliz día papá
Actualización 15.12.13
A la fecha este restaurante ya cerró. Que pena, su propuesta era muy interesante.

El domingole tocó al papá del blogger celebró su onomástico. Mi padre no cree en convencionalismos ni en la comida gourmet, él sólo cree en platos que también pueda cocinar en casa. Y hay un plato que él siempre preparaba celosamente y no compartía con nadie: el tallarín saltado. Hasta ahora no sé porque nunca lo cocinó para nosotros pero él era feliz sancochando sus fideos y luego friéndolos con carne, cebolla y tomate siguiendo su receta secreta. En El 550 mi padre probó un tallarín saltado especial: fideos saltados con lomo fino, alga nori, shiitake y verduras chinas. No dudo que le encantó porque no dejó ni una migaja. El 550 me dejó con buen sabor de boca y con ganas de seguir explorando el resto de su carta al mejor estilo "kriollo-gurmet".

El 550 queda en Av. 2 de Mayo 385, Miraflores.

Teléfono 446-3669

domingo, 5 de febrero de 2012

De como quejarse (y no morir en el intento)


Hace mucho tiempo en una empresa, cuyo nombre ya no recuerdo, tuve un problema en el concesionario a la hora de almorzar. Obviaré los detalles, suficiente decir que encontré en mi plato algo que no era comestible. La experiencia fue tan desagradable que presenté un iracundo reclamo ante la encargada de Bienestar Social. A pesar que lo sucedido representaba un error gravísimo, mi queja casi fue desestimada porque no se presentó de la manera "adecuada" (seguro esperaron que vaya con una sonrisa de oreja a oreja). Después de algunos dimes y diretes, y un poco de mano izquierda de parte de mi gerente, el tema se solucionó dejando un mal sabor de boca para todos. Vale agregar que al final fui declarado como persona non grata de la compañía porque gracias a mi queja cambiaron de concesionario luego de algunas semanas.

Viviendo un actual boom gastronómico en el que existen restaurantes consagrados y guías gastronómicas llenas de publireportajes, los reclamos son ahora más importantes que nunca. Es el único indicio que tiene un restaurante de saber qué está haciendo mal y de qué manera corregirlo. Por eso ahora quiero compartir con ustedes algunas normas que deben seguir para que su reclamo sea tomado en cuenta y no caiga en saco roto.

1. Deseche de inmediato el componente emocional.
Por experiencia propia les digo, aún cuando su reclamo sea muy válido, si se dejan llevar por las emociones perderán la partida. Olvídense de la ira, mejor respiren profundo o cuenten hasta 10 antes de quejarse. Olvídense de caer simpáticos pues si ven que lo toman a la broma no les harán caso. Actúen de la manera más indiferente posible pues eso despertará la inquietud de la persona que los está atendiendo. No digan "tengo una queja" sino "quiero hablar con el administrador o el jefe de salón".

2. Sea oportuno.
Decir la carne estaba cruda cuando ya se comió la mitad del plato no es válido. A mi me pasó en el Crepes & Waffles de Dasso con un café que llegó frío. La moza se demoró en venir a la mesa y con una frescura admirable me dijo que la culpa era mía por tardarme tanto en avisarle. Peor aún, me dijeron que no sabía pedir café. (Sí lo sé, gente insolente existe en todos lados) A veces los mozos notan cuando uno está descontento y se muestran apurados para salir del paso. Hay que estar alerta para no dejar pasar mucho tiempo hasta presentar nuestro reclamo.

3. Hable con el dueño de circo.
Si usted se queja con el mozo lo más probable es que él vaya a la cocina, se ría con sus compañeros del cliente cargoso que le ha tocado y regrese diciendo "ya hablamos con el administrador y va a tomar medidas correctivas" Por más que les digan "todavía no llega", "está ocupado" tiene que haber un responsable (dueño, administrador, jefe de salón) que pueda solucionar el problema. ¿Han escuchado el refrán "al ojo del amo engorda el caballo"? Si en un restaurante no está presente alguien capaz de dar la cara para atender a un cliente descontento entonces no vale la pena volver.

4. Sea objetivo.
El reclamo tiene que ser directo, no se vayan por las ramas ni utilicen comentarios sarcásticos. Al final es un tema de respeto mutuo. Utilicen como sustento lo que dice en la carta (¿se acuerdan de La Folie y su famosa "vainilla francesa"?), lo que prometió el mozo, o lo que leyeron en alguna publicidad. No es suficiente tampoco decir "no me gusta este plato". Por ejemplo mencionen un error en el término de cocción o en la medida utilizada de un ingrediente. Es válido también presentar un reclamo por alguna incomodidad no necesariamente relacionada con la comida (servicios higiénicos en mal estado, platos quiñados, mantel sucio)

5. Pida una solución.
Decir "tomaremos en cuenta sus sugerencias" no es una respuesta válida. Pedir disculpas una y otra vez tampoco. Si uno está pagando por un servicio tiene que salir completamente satisfecho del restaurante. No se trata de salir sin pagar la cuenta, se trata de que el responsable los haga olvidar el mal momento. Administrador que no logra convencer a su cliente de volver es un incapaz (Puesto33, que ya no existe). Administrador que toma un reclamo de manera insolente (¿Se acuerdan del post sobre El Grifo?) queda automáticamente descartado de por vida.

Regla adicional N° 1: Ustedes tienen el poder.
Si sienten que su reclamo no fue escuchado pues cuéntenlo a sus conocidos, publíquenlo en su Facebook, Twitter o cualquier otra plataforma tecnológica. Estamos en una era de información y tenemos todo el derecho de contar a los cuatro vientos si es que vivimos una mala experiencia en un restaurante y no hicieron nada para corregirla. Además también con la tecnología podemos registrar esos malos momentos en una foto o video. Finalmente siempre tienen la opción de nunca más volver por ese sitio. (Y tambien contarlo)

Regla adicional N° 2: Nunca, nunca le grite a un mozo.
Si alguna vez han pensado en descargar su ira con un mozo antes que llegue su comida a la mesa mejor será que después no prueben ni un bocado. No es broma, en algunos restaurantes su plato podría sufrir ciertas alteraciones o incluir algunos ingredientes no deseados. Descarten el "¡Puede apurarse con nuestros platos!" o "¡Yo no pedí espinaca en esta ensalada!". Acepten que mientras no veamos nuestra orden en la mesa el cocinero o el mozo tiene todo el poder. Es en serio.

Colofón
Si están en una franquicia olviden todas las reglas anteriores. A ese tipo de locales no les importa un bledo lo que pase con sus clientes.