A ver. ¿Cuándo fue la última vez que visitaron un restaurante y encontraron al chef-propietario cocinando delante de todos y tomándose un tiempo para saludar y conversar con los clientes? Después de muchas lunas por fin logré visitar La Casa de Don Cucho, una hacienda convertida en restaurante campestre donde pueden encontrar gran variedad de platos criollos cocinados al mejor estilo. Después de todo lo que comí sólo puedo decir tres palabras: ¡Salve Don Cucho!
Dando una rápida mirada a la carta me decidí por un plato que hace mucho estaba buscando: la sopa seca. Desde que la probé en Mistura 2009 contaba las horas para volver a comer esta combinación de carapulcra con fideos. Perdóname Mama Iné por no haber llegado hasta tu restaurante pero acá tienes un competidor de cuidado. Este plato me hizo llorar de lo bueno que estuvo. La carapulcra deliciosa con un gusto ahumadito que no he encontrado en ningún restaurante de Lima, los fideos al dente y con la sazón ideal para combinar a la perfección con la carapulcra. Dejo a los expertos opinar pero yo me quedo con este plato como uno de los mejores que voy probando en el año.
El arroz con pato es uno de esos clásicos con los que yo siempre ando peleado. O me sirven una versión gourmet remojada como un risotto, o me sirven un arroz verde sin nada de sabor. Pero estamos hablando de Don Cucho así que no esperaba menos de él. Tremendo arroz con pato en versión familiar, lleno de sabor pero no cargado de aderezo (nada que ver con esos platos que son un lastre para el estómago). La pechuga de pato vino cortada en tajadas, quizá por eso alcanzó una mejor cocción que le dio una textura suave y muy bien sazonada. Un acierto.
Para terminar pedí la pachamanca de Don Cucho, 800 gramos de carne de ternera, camote, papa, choclo, habas y queso. Son contadas las veces que he comido este plato y considero que me faltaría más experiencia para calificarlo. La carne estaba suave, bien cocida y no tenía mucho aderezo. Tranquilamente podía prescindir del ají y la crema de huacatay que había en la mesa. De acompañamiento venían un choclito dulce, una deliciosa papa arenosa y una porción de queso fresco envuelto en panca de choclo (¿?). Quizá me hubiera gustado ver humitas dulces como la sirven en Huancahuasi pero creo que es un tema de gustos. Para terminar elegí de postre los picarones. Una porción pequeña de cuatro unidades suficiente para endulzar la tarde pero no para calmar las ansias de postre del blogger. Demasiadas ansias hicieron que cometa el imperdonable error de no tomar la foto para el post. No tengo nada que objetar a la calidad (la miel estuvo increíble) pero sí me hubiera gustado ver más picarones en el plato. Atención que también tienen arroz con leche, mazamorra morada y suspiro de lúcuma.
Les recomiendo que aprovechen el verano y visiten este restaurante campestre cuanto antes. Es un ambiente abierto al público, acogedor y con diversas opciones para disfrutar un día en familia. Las porciones son familiares así que es muy recomendable ir en grupos grandes. Punto a favor para el servicio pues, teniendo en cuenta la cantidad de comensales, resultó muy cumplidor. Todo el personal está muy bien organizado, tiene una actitud muy cortés y está atento a los pedidos de los clientes. El acceso puede resultar algo complicado porque sólo es una trocha afirmada. A ver si el alcalde se pone las pilas para mejorarlo aunque estoy seguro que encontrará una justificación perfecta para no hacerlo. Para eso sí son buenos.
La Casa de Don Cucho queda en Hacienda Casa Blanca - Pachacamac.
Horario: Martes a domingo desde las 11:00 a.m.
Ticket promedio: S/.60.00 por persona.
Teléfono: 999206219 - 2311415
Volvería: De hecho. Buena comida, buen servicio, buenos precios. Imposible pedir algo más.
2 comentarios:
Esa pachamanca se ve contundente. ¡800 gramos de purito sabor!
Estimada Gabriela
Yo recomendaría en primer lugar esa extraordinaria sopá seca.
¡Saludos!
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