martes, 21 de febrero de 2012

El diablo está en los detalles

Actualización 21.02.2012
Otra vez someto a revisión un post que no me dejó satisfecho cuando lo escribí. Para el nivel que tiene ahora el blog se espera leer algo mejor o al menos que contenga información relevante. Así que esta es la nueva versión corregida.

Mi jefe dice que "el diablo está en los detalles" y yo le creo. Algunos restaurantes creen que todo se limita a servir un plato de comida. Vana idea porque existe un blogger que siempre se fija hasta en el último detalle y no tiene reparos en contar lo que ve.

Oztia (¡Hostias!)
Este restaurante ya no existe hace varios años. Creo que su propuesta de comida gourmet no tuvo acogida en una zona de Miraflores que es dominio absoluto de los restaurantes de menú o de comida rápida. Nunca lo visité pero siempre quedó en mi memoria el hecho que no se hayan preocupado durante meses en arreglar el letrero de la entrada. Vamos, es la primera impresión que se llevan los clientes y si no se preocuparon por eso no quiero imaginar que hubiera encontrado en la carta. ¿Qué habrá sido de ellos?

Mavery (Peor que un mal día)
¿Que pasó Mavery de Chacarilla? La calidad de la comida fue olvidable, el mozo tenía el uniforme roto y los baños (el de varones y el de damas) se encontraban en un estado lamentable, como si no los hubieran limpiado desde el día anterior. Creo que fue uno de los comentarios más polémicos en el Facebook del blog pero un restaurante con tanta historia no puede cometer errores tan grandes. Ese día no hubo ningún responsable que pueda responder ante mi queja (Según la cajera: "es que llega más tarde"). Peor aún, envié un correo que hasta la fecha no tiene respuesta. Pésimo, Mavery.

Hervé (La carta no encanta)
Uno de los restaurantes más caros que he reseñado y por eso me sorprendió ver un par de manchas en su carta. Sé que algunos clientes descuidados pueden ensuciarlas pero igual considero que es un deber de los mozos revisar las cartas antes de abrir el local. Una carta manchada es una falta de respeto para el consumidor y en un restaurante de ese nivel, peor aún. ¿Qué vendrá luego? ¿Un servilletero de plástico? ¿Cubiertos de canje? ¿Un mantelito de papel? Ya pues Hervé. Si yo trabajara en Michelin te quitaría la estrella. Pero como no es el caso lo cuento en mi blog.

5 comentarios:

Chancho migraña dijo...

parece gourmet pero....de hecho falta arreglar el letrero..yo te puedo recomendar No ir al parrillon que esta en 28 de julio/miraflores...no me gusto ni carne(,muy grasosa) ni el postre..este ultimo estaba en nada

Gabriela dijo...

Casi se me pasa este post.
Debe ser difícil darle con palo a uno de tus restaurantes favoritos, Mávery. Pero es lo que me gusta de tu blog, que eres objetivo.

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

Para nada. Al contrario, mis restaurantes favoritos tienen una valla altísima y no les perdono nada.

Por algo los recomiendo y no voy a poner en juego la reputación del blog...

¡Saludos!

Nydia dijo...

Tuvimos una experiencia con Hervé cuando estuvo en Mistura, había un pelo en el plato de comida...y cuando le avisamos a la señorita que nos antendía, sólo levantó los hombros, dijo uy y luego sonrió. Para un restaurante de esa categoría, es imperdonable, aunque sea un local transitorio donde hayan presentado la comida.

Renzo dijo...

Estimada Nydia

Esos son los riesgos de Mistura. Pero como es ya casi un símbolo patrio, ay de tí si te atreves a criticarla en público.

Esa chica que atendía debe haber sido anfitriona o contratada sólo para el evento. De otro modo no puedo explicarme una actitud tan indolente.

También que en mi visita a Hervé del año pasado no sentí que el servicio esté al mismo nivel que su propuesta gastronómica.

Saludos