jueves, 27 de enero de 2011

Guayaquil I (Menestra y más menestra)

Conocer la gastronomía de un país en cinco días es una tarea complicada si el objetivo del viaje es desconectarse del resto del mundo. Y se complica aún más cuando uno descubre que tiene a disposición toda la tecnología de última generación en video y consolas de entretenimiento para, literalmente, matar el tiempo.

El primer restaurante que visité en Guayaquil fue Cocolón. Comida típica en un ambiente moderno decorados con algunos toques tradicionalesl. Vale la pena anticipar que no se hagan ilusiones con la atención. Según mi amigo aquí la actitud de los mozos es como si les estuvieran haciendo el favor de atenderlos. Para picar ofrecen chifles acompañados de ají, crema de maní, salsa de queso y cocolón. No dejen pasar la oportunidad de probar la salsa de queso, es como una salsa tipo huancaína sin ají y cae bien con todo. Sean prudentes al comer el cocolón porque es un arroz crocante muy duro, casi un rompedientes. El ají estuvo para el olvido porque no tenía nada de picante. Y en cuanto a los chifles podrán leer mi opinión en el cuarto capítulo de esta ruta.

Cuando era niño y me servían lentejas siempre caía en la tentación de mezclarlas con el arroz para crear una especie de tacu tacu. Mi madre, paciente como ella sola, me decía hijo eso es arroz moro, así lo comen en Ecuador. Era obvio que estando en la ciudad no iba a dejar pasar la oportunidad de pedir un lomo fino de res con moros de lenteja. Antes de probarlo les recomiendo que desconecten el chip del aderezo peruano porque la sazón de los moros es bastante plana. El maduro (platano frito) si estuvo buenísimo con un sabor más dulce de los que probé en Tarapoto. En cuanto a la carne, como que no tienen una noción de cuál es el punto ideal de cocción. Fue un plato cumplidor pero deben existir mejores opciones.

Al día siguiente fui a otro restaurante típico: Pique y pase. Un ambiente más relajado, caso al estilo de un huarique pero con todas las comodidades del caso. Sólo de puro curioso pedí un tamal de entrada. Me regresó de inmediato al Perú porque tenía esa textura deliciosa del maiz molido y un relleno bastante generoso. Felizmente no lo acompañaban con la salsa de cebolla.

El segundo plato fue una chuleta de cerdo con menestra. Siendo mi carne favorita era muy difícil que no disfrute esta chuleta jugosa y cocida en el punto perfecto. La menestra era un guiso de frijoles bastante simple pero que no desentonó para nada. Aunque suene a herejía en el Perú me han servido frijoles más desabridos. El plato venía también con patacones que son rodajas de plátano verde fritas y aplastadas. Ya antes los había probado en casa de una amiga y siempre he preferido comerlos acompañados de alguna salsa porque son muy secos.

Fueron dos experiencias muy satisfactorias con las menestras ecuatorianas aunque me quedé con las ganas de probar su comida marina (el tiempo no tiene piedad en los viajes). Lamento también no haber escrito acerca del bolón, parecidísimo al tacacho, y el maduro que acá sirven relleno de queso. Estos los probé en mi viaje anterior pero no podía dejar de mencionarlos porque son platos muy buenos y que es un deber probar si viajan a esta ciudad. Lo que es yo el próximo lunes me haré un plato de moros a mi estilo. Y con harto picante.

Cocolón queda en Av. Principal vía a Sanborondón, Guayaquil.
http://www.cocolon.com.ec/
Pique y pase queda en calle Alejo Lascano 1617 y Carchi, Guayaquil.
http://www.piqueypase.com/inicio.html

4 comentarios:

Gabriela dijo...

¿Y le llaman chifle también?
Te cuento que en la selva del Perú llaman maduro al plátano recontra maduro (ohh) y muy dulce. Delicioso. es que por allá hay tanto tipo de plátano que cada uno tiene que tener un nombre diferente.
Me has hecho sentirme rara porque a mí no me gusta el ají. Me hubiera encantado esa salsa de la que hablas.
Saludos.

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

Te cuento que escribir el post despertó mi apetito y fácil que uno de estos días voy por El Aguajal para evaluar su propuesta.

Hmmmm lo del ají es porque sentía que le faltaba sabor a la comida. Al final es cuestión de gustos.

Saludos

Anónimo dijo...

Hola yo vivi muchos anios alla pero dejame decirte que fuiste a lugares que son promedio alto y aveces no son buenos la proxima que vayas te recomiendo que vayas a la lomita. queda cerca de la universidad catolica de guayaquil realmente ahi comeras buenazo.

Cindy Cantos dijo...

Debes ir a mejores lugares en Guayaquil. La comida es deliciosa y el moro es fantastico. Lástima que te guste todo con ají y no puedas disfrutar del puro sabor nacional