jueves, 6 de enero de 2011

La Bodega de la Trattoria (Pasta y postre)

Panzerotti de ragú de cola de buey
Opinar acerca de restaurantes consagrados puede ser una tarea algo complicada. Si digo que son buenos no estaría contando ninguna novedad. Si digo que son malos crearía polémica. Si no digo nada entonces para que tengo el blog. Razones suficientes para esperar casi 3 años desde que se inició el blog para visitar la Bodega de la Trattoria, un local harto conocido por sus pastas pero también famoso por los postres que prepara Sandra Plevisanni. Fueron dos visitas, almuerzo y cena, en las cuales no tuve inconveniente para conseguir mesa. Para comenzar el almuerzo pedí un panzerotti de ragú de cola de buey y champiñones. Tal vez fui demasiado optimista porque en la mesa apareció un solitario cuadradito de masa hojaldre horneada. Dato para que no queden mal, lo que figura en la carta no es una porción de panzerottis sino la unidad. Olvídense del tamaño y disfruten el generoso relleno de ragú. La carne más suave y más sabrosa que puedan imaginar. 

Milanesa napolitana
Después ordené un plato al cual me he aficionado recientemente, la milanesa a la napolitana. A diferencia de las papas fritas de acompañamiento que acostumbro pedir, aquí me sirvieron una ensalada fresca: mix de lechugas, concasse de tomate y zanahoria rallada, todo aliñado con aceite de oliva. Demasiado saludable para mi gusto pero cumplidora. La milanesa estaba buena pero a diferencia de las que he probado recientemente le faltaba salsa pomodoro lo que la hacía parecer muy seca.

Ossobuco con tagliatelle al burro
El segundo plato fue un ossobuco braseado por horas en vino tino servido con tagliatelle al burro. No soy un experto en comida italiana pero sí he comido este plato en otros restaurantes (Blue Moon y el Club de la Banca y Comercio) y se lo llevan de encuentro. Lo que me sirvieron no parecía algo braseado por horas sino un estofado común y corriente. La textura de la carne no era la que prometen en la carta, "para desprenderse sola del hueso" ni mucho menos. Gracias a los tagliatelle a la mantequilla porque salvaron el plato. No lo recomiendo.

Llegada la hora de los postres pedí la mil veces recomendada boccanera de chocolate. Es el clásico fondant de chocolate amargo con centro líquido. Con la fresa haría una pareja perfecta de no ser porque el acompñamiento. El mejor chocolate se pierde si lo acompañan de dos bolas de helado industrial, nefasta mezcla de azúcar y grasa vegetal. El brownie de chocolate y Philadelphia tenía la siempre esquiva textura "amelcochada" lo cual ya era un mérito pero al igual que me pasó con la boccanera todo se pierde si no utilizan verdadero helado de vainilla. Por los precios que cobran uno espera lo mejor. Los postres cumplen más para la foto que para el gusto.

Mi siguiente visita fue a la hora de la cena. Comencé con unos ravioles de ricotta y espinaca servidos con ragú de cola de buey. Para no perder objetividad debo mencionar que los ravioles son mis pastas favoritas desde que era niño y aquí supieron devolverme a esos momentos. La textura muy suave del ragú y la generosa porción de los ravioles cocinados en el punto exacto me obligan a recomendar este plato sin dudarlo. Punto aparte para su relleno de ricotta y espinaca porque estaba muy fresco. Un plato bien logrado.

Luego ordené una lasaña a la bolognesa, quizá el plato más pedido en los restaurantes de pastas. Se sorprenderán con mi comentario pero su lasaña tranquilamente puede superar a la del Mavery. No es cuestión de cantidad ni del relleno, a veces un pequeño detalle puede hacer un gran diferencia. Según me explicó la moza, en la preparación utilizan queso grana padano, un queso italiano con denominación de origen, lo que le da un sabor y una textura especiales. El relleno de  salsa bolognesa venía en una porción suficiente. Además tenía una sazón ligera, muy agradable para mi gusto.

Después de tan opíparo almuerzo sólo por inercia ordené postre. Escogí uno que tiene dedicado un capítulo entero en los libros de recetas de Sandra Plevisanni, el cheesecake en su versión marmoleada. El sabor estaba perfecto, podían notar el queso de inmediato pero su textura era muy seca. Bastaron dos bocados para sentir una sensación empalagosa en la boca. Hubiera preferido que pongan mayor cantidad de salsa inglesa o alguna fruta fresca que corte el sabor. Comparado a los otros postres queda relegado en mis preferencias.

Fueron dos experiencias satisfactorias en la Bodega de la Trattoria. No vayan con la idea de que es un restaurante inalcanzable porque la carta ofrece platos para todos los bolsillos, salvo en el caso de los postres que son bastante caros. Pero hay que tener en cuenta que están pagando una marca más que un plato. El servicio en las dos ocasiones me pareció muy cumplidor y el ambiente agradable. Para mi sorpresa he leído sobre esta franquicia comentarios muy disímiles en otras páginas de internet (tripadvisor, mucho gusto Perú) así que vale la pena aclarar que esta reseña se refiere exclusivamente al local de 2 de Mayo en San Isidro.

La Bodega de la Trattoria queda en Av. 2 de Mayo 715, San Isidro.
Ticket promedio: S/.50.00 por persona.
Teléfono 421-3638
Volvería: Sí, las dos experiencias fueron muy satisfactorias.

11 comentarios:

Gabriela dijo...

Me causó gracia el solitario cuadradito de masa de hojaldre.
Una vez pedí un plato de ravioles en otro restaurante, y me trajeron siete ravioles (los conté). Me pregunto si los contarán también al momento de servirlos.
Saludos.

jca dijo...

¡Qué manera de comer! Ja ja ja... Es una omisión -que me critico- no haber ido aún al famoso restaurante de marras, sobretodo a probar el famosísimo Boca Negra.

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

Si pues, cualquiera pone en la carta "unidad" pero qué se le va a hacer.

En otro restaurante italiano también me sirvieron los ravioles contados pero su relleno era suficientemente contundente para llenarte.

¡Saludos!

Renzo dijo...

Estimado JCA

Esa expresión le cae a pelo a La Trattoria.

La Boccanera es uno de esos postres que deben comerse sólo para sacarse el clavo

¡Saludos!

Rocío Cm dijo...

Aun me estoy riendo con tu comentario de que la ensalada era "demasiado saludable para tu gusto" XD
Me recordaste a mi esposo que cuando hago una gran ensalada siempre me dice que el quiere la vaca que se come "ese pasto" jajajaajajaj

Renzo dijo...

Estimada Rocío

Las ensaladas y yo tenemos una relación muy tirante.

Por un tema de comida saludable las incluyo en mi dieta semana que si no, hace rato me hubiera comprado un conejo para que las coma por mi.

Ja ja ja...

Anónimo dijo...

Me sorprende que en CUARTITO ( Buenos Aires) sirvan lasagna bolognesa.

Siempre voy por una buena pizza y un empanada de roquefor con jamon

La Ratita Cuqui dijo...

Estimado Renzo,
Vuelvo a este espacio porque necesito vaciar un poco de la frustración que siento con este restaurante que acaba de malograr el cumple 83 de mi abuela. Comenzaron super mal: el valet parking dejó colgado a mi papá por 15 minutos en un espacio super transitado de Primavera sin atenderlo; mucho más complicado porque estaba con mi abuelita que tiene problemas para movilizarse. Esto fue a la llegada y a la salida, no encontraban la llave del carro por diez minutos porque ninguna llave estaba relacionada a ningún ticket! Y cuando "la encontraron", trajeron otro auto e insistieron que se suba ahí mi papá!! Para coronar esta "maravillosa experiencia de servicio", el mozo que "sugiere" que le den 10% de propina no colaboró en nada!!
Mil disculpas por la toma del post, pero quería advertir a otros lectores sobre el mal servicio que malogra la experiencia y que hace perder cualquier punto positivo que pueda haber ofrecido la comida. Lo peor es que toda mi familia terminó furiosa (y yo soy hoy solamente "la narradora del cuento" porque al final me enfermé de gripe y no pude ir; solamente he recogido las impresiones de los asistentes) y mi abue lo pasó mal :(

Renzo dijo...

Estimada Ratita Cuqui

Lo dicho. Con la Trattoria he escuchado infinidad de comentarios a sus otros locales. Desde acusaciones de robo hasta cobros indebidos en la cuenta.

Lo del valet parking tampoco es una novedad y creo que si tienen tantos problemas lo más lógico sería cambiar ese servicio porque definitivamente afecta la percepción que uno de lleva del local.

Que pena lo que te pasó...

Saludos

Anónimo dijo...

Bueno a mi me parecio un servicio pesimo, con una atención que están al tanto de a qué hora te vas. Por otra parte, el baño es insalubre y lo limpian con crezo de hospital. Finalmente el pisco sour el más asqueroso y aguado que he probado en todo Lima. del 1 al 10, le doy 0.5..

Anónimo dijo...

sobre el postre la BOCCANERA LO COMI EN EL RESTAURANTE CERCA DE LA HUACA PUCLLANA Y ME PARECIO FATAL COMO DICEN EL HELADO ERA INDUSTRIAL. COBRE CARO PERO PONGA INSUMOS DE CALIDAD. QUE SUERTE TIENE ALGUNOS QUE HACEN NEGOCIOS MEDRIOQUES Y LES VA BIEN.