domingo, 4 de marzo de 2012

El Hornero II (El vivo del barrio)

Hace tiempo escribí un post muy duro sobre El Hornero. Recuerdo que narré como un mozo me había engañado con la entrada ofreciendo algo completamente distinto a lo que me sirvieron. Tratando de no afectar la objetividad del blog lo atribuí a un evento aislado y moderé luego el tono del post. Luego de mi última visita me dí cuenta que en este restaurante la viveza criolla es parte de una lección que los mozos tienen muy bien aprendida.

El almuerzo comenzó con un vacío americano Angus Pride, un corte ubicado en la región lateral del cuarto trasero de la res, entre las costillas falsas y los huecos de las caderas. Resultó una carne jugosa y blanda pero nada excepcional que justifique su elevado precio. Si la comparo con la que probé en otros restaurantes de carnes me sentiría decepcionado. ¿Tendrá que ver con que se les pasó el término de cocción o con la verdadera calidad de la carne? Por la fama que tiene El Hornero me inclinaría por lo segundo.

Luego probé la parrilla personal que viene con dos cortes de bife, anticuchos, filete de pollo, chuleta de cerdo, morcilla, chorizo y riñoncitos. Este plato ya lo había reseñado antes en el blog y esta vez no trajo ninguna novedad. Lo más destacable es el chorizo al estilo argentino y el filete de pollo preparado con una muy buena sazón. Vale la pena indicar que la cantidad de carne es tan grosera que tranquilamente alcanza para tres y es mejor acompañarla sólo de ensalada. Si piden papas servirá nada más para aumentar innecesariamente el valor de la cuenta.

Hasta allí no pasaba de una experiencia medianamente satisfactoria (aunque no al nivel de mis legendarias visitas a El Charrúa y a La Carreta) pero sucedió algo que debo comentar. Cuando llegaron los pedidos a la mesa me di cuenta que el mozo, digno ejemplar de la viveza criolla, había agregado complementos a diestra y siniestra. Como estábamos en un grupo grande cada uno pensaba que el otro había hecho ese pedido. Al final por la cantidad de comida que pedimos varios platos de ensalada y papas fritas quedaron casi intactos. Es lamentable que un restaurante tenga como política engañar de esa manera a sus clientes para aumentar sus ganancias.

Si van a El Hornero tengan en cuenta las siguientes recomendaciones. Primero, ni prueben el pan. No es gran cosa y se van a llenar por gusto. Al final el protagonista del almuerzo siempre será la carne. Segundo, tengan mucho cuidado con los mozos. Fíjense muy bien en lo que apuntan y pídanle que confirme el pedido. Así evitarán que les incluyan los famosos "adicionales". Tercero no les recomendaría pedir cortes importados. Si pueden engañar en la orden también los creería capaces de servir carne nacional como si fuera un Angus Pride. Recomendable sólo para los que le dan más importancia a la cantidad que a la calidad. Pero, sin perder de vista la cantidad que figure en la cuenta.

El Hornero queda en Francisco Masías 505, San Isidro.
Horario: L-S de 12:00 a 12:00 a.m. Domingos de 12:00 a 06:00 p.m.
Ticket promedio: S/.80.00 por persona.
Teléfono: 222-2610
Volvería: No. Aquellos restaurantes que tienen como política engañar a sus clientes están al nivel de fonda de última categoría.

16 comentarios:

Cyrano dijo...

Querido amigo:
Parece que hubieras estado comiendo dentro de uno de los penales del pais. Creo que no solo se trara de los mozos es cuestion del propietario o el administrador que dicta las politicas a seguir. Y en este lugar es incuestionable que la politica a seguir es non santa. Aqui se pasan de vivos son verdaderos delincuentes desde el peon hasta el rey

Gabriela dijo...

Solamente he ido una vez a este restaurante hace muchos años, al local que está frente a la playa en Chorrillos. Fuimos un grupo grande y, si bien no tuve queja de la comida, si me pareció un poco caro. Pero pensándolo bien, no sé si habrán recurrido a estos indignos trucos que cuentas.

Renzo dijo...

Estimado Cyrano

Esa opinión también la compartieron los seguidores del Facebook. Aparentemente no fue un suceso aislado y ese tipo de "políticas" son reflejo de una estafa continua.

Cada quien con su conciencia.

Saludos

Renzo dijo...

Estimada Gabriela

He ahí la verdad de la milanesa. No quisiera pensar cuanto nos hubiera salido la cuenta si pedíamos vino.

Para llorar.

Anónimo dijo...

La forma en que muchos restaurantes de buena reputación maltratan a los clientes provoca verguenza ajena. En estos casos es mejor reclamar.

Felicitaciones por el blog, la honestidad es mil veces mejor que el "boquiabiertismo" frente al supuesto boom de la cocina.

Renzo dijo...

Estimado anónimo

Aunque no lo creas algunos dicen que decir la verdad es ser destructivo pero ¿qué de bueno se puede escribir de un restaurante que engaña así a sus clientes?

Este blog no se caracteriza por publireportajes ni publicidad gratuita. El que está aca es porque lo hace muy bien. (O muy mal)

¡Saludos!

Cesar dijo...

Estimado Renzo,

Pasé por una experiencia similar que confirma la cultura de engaño al cliente del Hornero.

Traté de pedir media botella de vino y quisieron venderme una botella entera aduciendo que la diferencia de precio era sólo 10 soles, la verdad era que estaban inflando el precio de la media botella. Afortunadamente había leído la carta de vinos y me pude dar cuenta. Al igual que tú pensé que era un hecho aislado, pero ya veo que es una práctica común.

Un abrazo,

Renzo dijo...

Estimado César

Deberían tener un letrero en la puerta que diga: "El fin justifica los medios" o "El éxito justifica el engaño, la estafa, la trafa".

Yo no vuelvo a El Hornero.

Saludos

Anidiego dijo...

Bueno, yo dejare un comentario positivo; pues ya he ido varias veces con la familia y nunca he tenido problemas al que voy(el de la Molina). Eso si, el precio es elevado.

Renzo dijo...

Estimado(a)

Todas las opiniones son bienvenidas.

Cuando tengo una mala experiencia en un local lo que más me apena es leer que a otras personas les pasó lo mismo.

Saludos

Eli Vidal dijo...

Buenas Tardes:

Les cuento que fui al Hornero en dos oportunidades (al de San Isidro), la último es la más importante, fue a razón del cumpleaños de un compañero de trabajo. Todo el almuerzo ocurrió sin sobresaltos aunque era notorio el desgano del mozo, sin embargo, hicimos caso omiso.

El almuerzo fue avanzando y llegó el momento estelar, pedimos la cuenta. Mi jefe, un señor educado, pidió la cuenta, este iba a pagar con tarjeta. El mozo (desganado) le trajo la cuenta dentro de esa especie de librito de cuero (disculpen la torpe comparación pero no tengo idea de cómo se llama ese objeto) y se retiró, acto seguido mi jefe adjunto su tarjeta y su DNI al ticket de la cuenta, el mozo (desganado) al volver tomó el objeto de cuero y se lo llevó, unos minutos después volvió a la mesa con la tarjeta, el DNI y el boucher para que sea firmado. En su último acto, tomó el boucher ya firmado, pero además este abrió el objeto de cuero y REBUSCO con sus flacos dedos hasta el fondo del pequeño bolsillo interior y al no encontrar nada lo dejó todo extendido y con el ticket a un lado.

Dudo que haya estado buscando el Boucher, que estaba en su otra mano, o el ticket que había sido hecho a un lado, lo que me lleva a concluir que este sujeto (no vale la pena llamarlo mozo) con un gesto realmente malcriado y grosero busca y reclama una propina totalmente inmerecida.

Concluyendo, he ido a comer a muchos lugares, desde los más austeros hasta los más pomposos y JAMÁS había sido testigo o siquiera comentado de una ordinariez semejante. No volveré.

P.D. Soy nuevo leyendo este blog y realmente me he quedado sorprendido, hace mucho que buscaba un lugar donde el gusto por comer se comente de una manera seria, objetiva e imparcial. Felicitaciones, es un buen trabajo, continúa así.

Anónimo dijo...

Exactamente, a mi tambien me inflaron la cuenta con maracuya sours que jamas pedimos. Punta Sal es otro restaurante que agrega platos fantasmas a la cuenta. Cuidado!

Anónimo dijo...

Yo he ido varias veces al de La Molina y nunca me ha pasado algo así, siempre he salido contenta. Un lugar donde sí me maltrataron e intentaron engañarnos fue Puesto 33.

Renzo dijo...

Estimado Anónimo

Puesto 33 es un adefesio de restaurante. Ni siquiera vale la pena mencionarlo.

En cuando a El Hornero no sé que pensar. Esas malas artes no son propias de un restaurante de marca.

Saludos

Anónimo dijo...

a mi se me cocina que el dueño del blog es de la competencia , no se que piensan los demas.

renzo toledo dijo...

Por cercanía al trabajo eh ido varias veces al Hornero de San Isidro, y bueno y aunque aun no eh tenido problemas con los platos, si es de hacer mención la baja atención que ofrecen......